Mi Tarot Femenino IV: La Justicia

Seguimos conociendo a las Arcanas, y en esta ocasión presentamos a La Justicia. Esta dama de rostro serio se halla sentada en su trono, mirando fijamente a quien la observa. En una mano sostiene una balanza donde pesa los hechos ocurridos que le harán conocer los resultados de las acciones llevadas, mientras que la otra mano empuña una espada, la cual se encuentra no en posición de ataque pero sí dispuesta a actuar en el caso de que la energía de la justicia así lo requiera.

 

Conózcase a sí misma

Como se puede apreciar, esta Mujer no venda sus ojos, porque el juicio que ella emite es exclusivamente suyo. ¿A quién, por tanto, observa La Justicia? A sí misma, bajo el velo de la verdad más absoluta. Si comete engaño será ella la única perjudicada, puesto que no hay más juez que su persona.

Junto con La Prudencia, La Fortaleza y La Templanza, La Justicia es una de las Virtudes Cardinales. Concretamente ella es la primera que se considera tradicionalmente presente en la humanidad sin la intervención de Dios. Es más, Platón decía que sin ella no se podían alcanzar las otras tres Virtudes, y que una vez que se poseían las cuatro era La Justicia la que se encargaba de mantenerlas unidas a todas.

En la Mitología Griega encontramos a la diosa Themis, cuyo nombre significa «ley natural» pues era la que impartía justicia en El Olimpo. La iconografía de la diosa es igual a la de la Arcana. También suele verse en ella a la diosa Atenea, que impartía justicia en su acción bélica, donde encontramos también a La Doncella. En la Edad Media encontramos al Arcángel Miguel, considerado el jefe del ejército celestial y que, al igual que el dios egipcio Osiris, tiene la función de pesar las almas en el Juicio Final.

¿Qué te parecería encontrarte contigo misma y atreverte a mirarte sin miedo, desde la jueza de paz y amor que ya eres?

Tal y como dicta el Oráculo de Delfos: Conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses

 

La Doncella

Inauguro la primera Luna Creciente del blog presentando al arquetipo de la Doncella. Aunque ya realicé una pequeña introducción sobre este arquetipo, en esta ocasión quiero dedicarle una entrada en exclusiva.

¿Quién es la Doncella?

La Doncella, también llamada la Virgen o la Guerrera, se corresponde con el despertar. Tras el periodo de descanso y liberación que supone la menstruación,  de oscuridad introspectiva y final de ciclo, la energía del Útero vuelve a la luz con las pilas recargadas. 

Durante la fase de la menstruación se vive un proceso de destrucción y muerte, la sangre elimina y arrastra todo aquello de lo que elegimos o necesitamos liberarnos. La Doncella supone una regeneración, un renacimiento. Se recupera el dinamismo, el cuerpo se siente más ligero y dispuesto a iniciar proyectos. Se facilita la sociabilidad y la comunicación, aunque será momento de expresar más que de escuchar.

Es la fase más masculina, con energía yang dada esa energía de movimiento, de ahí que también se la llame Guerrera.

 

En cuanto a la sexualidad, se asocia con la novedad, por ello es Virgen, y a su vez la juventud hace que desee relaciones juguetonas, intensas y apasionadas. La primera relación íntima que la Doncella mantenga con su pareja después de la menstruación servirá para renovar el vínculo que les una.

 

 

La Doncella se manifiesta durante la fase preovulatoria. En un ciclo menstrual regular, sería desde el séptimo día hasta el decimo tercero aproximadamente.

La estación ligada a la Doncella es la primavera, relacionada con el renacer después del frío y la oscuridad del invierno. Su color es el naranja y las fiestas wiccanas son Ostara y Beltane.

Si te gusta meditar con diosas, para conectar con la Doncella puedes elegir a la que para ti la represente. Algunas de ellas son Artemisa, diosa griega de la caza y la luna, y Brigit, diosa celta de la inspiración entre otras facetas y principio femenino en su tradición. A mí me gusta meditar con los Orixás, deidades de tradición africana con culto en diferentes religiones americanas como el Batuque, el Candomblé o la Santería, y para mí la Orixá que se identifica con la Doncella (más bien con la Guerrera) es Iansá, también llamada Oiá. Mujer de fuego, luchadora, atlética, agresiva. Es el amor pasional.  Temperamental, rige los vientos y la lluvia.  Su paso deja cambios, renovación y renacer.

 

Iansã é uma Mulher Guerreira, Iansã é uma Mulher Guerra. Eparrei!!
Iansã, Mujer Guerrera. Imagen extraída de Google Images

 

Y tú, ¿reconoces a tu Doncella? ¿Cómo la vives? ¿Qué diosa o diosas te gustan para este arquetipo?

Los Arquetipos Menstruales

Al igual que la luna, el ciclo menstrual tiene cuatro fases. Cada fase tiene asignada una estación, una fase lunar y un arquetipo. Es importante conocer estas fases  y reconocerlas en nosotras cuando estamos en proceso de autoconocimiento. Os las presento brevemente:

  • La fase Preovulatoria corresponde al arquetipo de la Doncella, también llamada Virgen o Guerrera, mi favorita. Su fase lunar es la Creciente su color el naranja y su estación la Primavera. Como verás, todos los símbolos están relacionados con el despertar, la activación de la energía, la iniciativa, el florecer, el resugir. Es la fase en la que aprovechamos para empezar proyectos, emprender, salir y disfrutar del mundo. Si eres wiccana, las fiestas asociadas son Ostara y Beltane.
  • La fase Ovulatoria corresponde al arquetipo de la Madre y su fase lunar es la Llena. Su color es rosa y su estación el Verano, donde se vive la plenitud, la expansión, la luz brillante del sol y también la de la luna. Es la fase en la que abrazamos todo lo que hacemos, derrochamos amor y nos sentimos cálidas. En Wicca, las fiestas son Litha y Lammas.
  • La fase Premenstrual corresponde al arquetipo de la Hechicera o la Chamana y su fase lunar es la Menguante. Su color es el violeta. Se corresponde con el Otoño, donde empezamos a mirar hacia dentro para empezar a desprendernos de todo aquello que ya no nos sirva, como hacen los árboles con las hojas. Es la fase más intuitiva, la que nos conecta con la meditación y las mancias. En Wicca las fiestas son Mabon y Samhain.
  • La fase Menstrual corresponde al arquetipo de la Bruja, la Anciana o la Sabia, y su fase lunar es la Nueva. Su color no podía ser otro que el rojo. Su estación es el Invierno, el momento de recogimiento en el que más en conexión estamos con nosotras mismas, el momento idóneo para liberarnos de todo aquello que ya no necesitamos o no nos satisface. Lo entregamos a la vida mediante el parto dulce de un óvulo que no ha sido fecundado por nada externo, porque a ese óvulo lo hemos fecundado nosotras mismas. En Wicca, las fiestas son Imbolc y Yule.

¿Qué ocurre si no tienes menstruación porque no tienes útero o porque eres plenopaúsica?

Pues que la Luna comparte el suyo contigo, es decir, te regirás por las fases lunares. De esta manera nunca tendrás problema en saber en qué fase estás.

 

 

El diagrama lunar

Para las que aún menstruamos, tenemos un recurso que nos ayuda mucho a saber en qué fase nos encontramos: el diagrama lunar. Consiste en un mandala dividido en 28 secciones (o más, depende de lo que dure tu ciclo) donde cada día irás registrando cómo te sientes, qué antojos tienes, qué has soñado, cómo está tu cuerpo, y otros datos que consideres relevantes. El primer día que se registra es el del primer sangrado del ciclo, con lo que el diagrama terminará cuando llegues al último día de tu fase preovulatoria. En cuanto vuelvas a sangrar, empiezas otro diagrama.

Después de registrar tres ciclos se pueden empezar a sacar conclusiones interesantes acerca de cómo reconocer en qué fase estamos y qué cambia en nosotras de una a otra. Hay propuestas preciosas y coloridas de diferentes diagramas, aquí te muestro uno básico para que te familiarices con él. Deja volar tu creatividad y dale los colores y símbolos que te apetezcan.