Menarquía: El Despertar de la Doncella

¿Recuerdas cómo fue tu primera menstruación? ¿Cómo la viviste, qué te dijeron tus padres? ¿Fuiste de las primeras o de las últimas en menstruar en tu clase? Esa primera regla es la menarquía, el momento en el que se dice que pasamos de niñas a mujeres, aunque a mí me gusta más decir que pasamos a ser cíclicas.

Todo empieza con «El Despertar»

En el libro Luna Roja de Miranda Gray hay un cuento precioso llamado El Despertar, en el que una niña llamada Eva vive su menarquía y conoce a las diferentes diosas que representan las cuatro fases del ciclo menstrual. De hecho, se llama Eva y también se siente tentada con un jugoso fruto rojo que cuelga de un árbol, su propio Árbol del Útero. La guardiana del árbol, una serpiente, le advierte de que si arranca el fruto se convertirá en mujer y heredará los poderes de la condición femenina, así como cambiará su energía volviéndose cíclica y pasando por cuatro fases como lo hace la luna. Vivirá la creación durante su fase preovulatoria y la destrucción durante su menstruación, asumiendo que cada una de las fases tiene su propio poder y que aceptarlos y disfrutarlos en armonía es lo que le hará convertirse en una mujer consciente. Aceptando la responsabilidad que esta decisión conlleva, Eva arranca el fruto e integra la energía cíclica femenina.

 

Y resulta que cuando la Doncella se dejó seducir por el fruto rojo que lo ofrecía la Bruja, no murió víctima de su ingenuidad sino que despertó a la vida

 

Quien despierta es La Doncella

La Doncella es el arquetipo que se asocia al despertar en la menarquía, y al despertar en nuestro ciclo menstrual. Esto ocurre al terminar la menstruación, cuando entramos en nuestra fase preovulatoria. Nuestra energía es activa, impulsiva, la sensación es la de resucitar después de un letargo. Es el momento de empezar proyectos, de salir a comerse el mundo, de disfrutar de pequeños y grandes placeres.

La Doncella recibe otros nombres como La Virgen y mi favorito, La Guerrera. Todo es nuevo, es joven y tenemos el impulso y la valentía para emprender lo que sea. Después del primer sangrado, la niña cíclica entrará en contacto con su Doncella y experimentará estas energías. Con un trabajo previo como puede ser un Rito de Paso, la niña será consciente de lo que está viviendo y la integración y visión del ciclo menstrual será para ella algo normal y cotidiano, sin traumas ni malos recuerdos posteriores.