Mis servicios como Moon Mother ®

Una Moon Mother ® es una mujer que ha recibido una iniciación y entrenamiento para canalizar la Energía  Sagrada Femenina y poder introducirla e integrarla en el el cuerpo y alma de las Mujeres que así lo deseen. La práctica más conocida que realizamos es la Worldwide Womb Blessing ®, la Bendición Mudial de Útero, en la que todas las Moon Mothers ® y Mujeres nos reunimos en el mismo huso horario alrederor del mundo para recibir la energía del Sagrado Femenino en  una poderosa meditación. Se realizan cinco convocatorias al año, por lo que te invito que te suscribas a la página oficial de la Womb Blessing ® para estar atenta a cada una de estas llamadas. Te dejo el enlace aquí.

Te recuerdo algo muy importante: estas prácticas pueden recibirlas Mujeres que no menstrúen o no tengan útero, porque la energía del Útero Energético sigue estando en ellas.

Womb Blessing ® individual

Una Womb Blessing ® individual es un servicio de canalización en el que despierto y activo la Energía Sagrada Femenina de la Mujer, enfocándose la propia energía a las necesidades que esta Mujer tenga. Tras realizar  juntas la Meditación de la Womb Blessing ®, realizaré una serie de ejercicios sobre tu aura mediante respiraciones e imposición de manos, para que tus centros energéticos despierten y reciban esta energía.

Esta canalización se puede realizar una vez al mes, puesto que es el tiempo que requiere la energía para asentarse correctamente. Es muy positivo realizarla junto a una Womb Healing (Sanación de Útero) y/o una Woman Soul Healing (Sanación del Alma Femenina), técnicas que te explico a continuación.

Womb Healing

Una Womb Healing es un ejercicio de canalización donde se despiertan las energías de los Arquetipos Menstruales en el cuerpo. Es una práctica más enfocada a mover energías más sutiles que nos ayudan en nuestra rutina cotidiana, por lo que puede ser realizada cada vez que la Mujer sienta necesidad. Trabaja muy bien cuando se tienen problemas, bloqueos o síntomas femeninos y menstruales, lo que la hace posicionarse como un complemento perfecto de la Terapia Menstrual

Armonizar las energías de nuestros Arquetipos hace que fluyamos e integremos mejor los cambios que conlleva el devenir de nuestro ciclo femenino. Nos ayuda también a reconocer la energía de nuestros Arquetipos y a entender cómo se desenvuelven en nosotras.

Woman Soul Healing

Este bello ejercicio expande la sanación de la Womb Healing más allá del centro energético del Útero, llegando al Corazón y al Tercer Ojo. Las energías de los Arquetipos trabajan en la Womb Healing realizando una sanación más física y cotidiana mientras que en la práctica de la Woman Soul Healing la sanación es más espiritual. Podrás realizarte una Woman Soul Healing cada vez que sientas esa necesidad

¿Y qué ocurre con los Hombres?

Los Hombres pueden participar en las meditaciones de la Worldwide Womb Blessing ®, teniendo una meditación específica para ellos, llamada «El Regalo». De la misma manera, este «Regalo» puede ser recibido de manera individual con un ejercicio de canalización que le ayudará a centrar y equilibrar sus energías. Este ejercicio puede ser recibido cada vez que el Hombre así lo sienta.

Para solicitar una cita y pedir más información, contacta conmigo.Te recuerdo que me encuentro en Málaga y que actualmente ofrezco estos servicios en Espacio Libélula.

Mi Tarot Femenino IX: La Luna

Nos seguimos adentrando en el estudio de las Arcanas del Tarot, y en esta ocasión el turno es para La Luna, nuestro satélite favorito en este espacio de empoderamiento femenino menstrual. La carta nos muestra a la reina de la noche con rostro femenino que absorbe unas gotas con forma de lágrimas invertidas que suben a ella, mientras dos lobos aúllan frente a un estanque donde reside un gran escorpión.

 

 

 

La Diosa Madre

Tarots anteriores al presentado aquí muestran en esta Arcana a una diosa que portaba en su mano una luna y que se encontraba suspendida sobre una jauría de lobos. Podría tratarse de  Diana, diosa lunar cazadora. Como Madre, La Luna recoge las emociones de sus hijos y protegidos y los depura, devolviendo las energías saneadas con energía solar, por eso detrás de ella podemos apreciar los rayos del Astro Rey, el Dios Padre. La Luna escucha paciente, asesora, comprende, intuye y aconseja.

La Luna tiene prácticamente el don asumido por todos de intervenir directamente en la naturaleza, especialmente en las mareas, y en el comportamiento de ciertas especies animales como las ostras, que se cierran a su paso, o los propios lobos que aúllan en su presencia. También influye en las plantas como la artemisa, con potentes propiedades menstruales.

 

Hija de la Luna

La Luna es venerada por las seguidoras del misterio de la Diosa Triple: Doncella, Madre y Anciana. Las Moon Mothers somos Madres Lunares, que conectamos la energía de la Luna con el Útero y ayudamos a despertar la vibración de la Diosa en las Mujeres. Cuando trabajamos la conciencia de la menstruación  consciente, entendemos que cada una de las fases del ciclo corresponden a un Arquetipo, por lo que si estoy menstruando ya sé que estoy en fase Bruja y que mi Útero sincroniza con la Luna Nueva. En otras palabras, se dice que cuando estoy menstruando, más que con la regla, estoy en Mi Luna.

 

Bella imagen extraída de aquí

 

Mi Tarot Femenino VIII: La Estrella

Seguimos conociendo a nuestras Arcanas en este viaje a través del Tarot, llegándole el turno en esta ocasión a La Estrella, una hermosa joven de rostro apacible que vierte agua de dos jarras en un gran río. Podrían ser las dos jarras con las que trabajaba La Templanza, no sé qué opinas.  Iluminada por las estrellas, un paisaje evocador de la expansión de la plenitud le recuerdan que el mundo es suyo, desde el momento en el que ella dibuja su realidad y la integra con la esencia misma, con Todo lo que Es.

 

 

Soy

La Estrella entrega, da, sin esperar nada a cambio. Sus aguas equilibradas y depuradas son entregadas a un río que fluye, recogiendo agua de otras tantas jarras y fusionándola con la esencia pura del Agua. Este acto de entregar supone tomar conciencia de que formo parte de la Energía Pura y Creadora de Todo lo que Es. Me muestro tal y como soy, por eso me desnudo, porque soy una gota de agua sincera de ese gran río que, en algún momento, se fusionará con un océano infinito. Por todo ello, simplemente Soy.

 

 

La Templanza representa en Astrología a Las Pléyades, un grupo de estrellas pertenecientes a la constelación de Tauro. Se mencionan en diferentes tradiciones y culturas, siendo siempre referencia de plenitud, de morada espiritual. Concretamente, se reconoce entre estas estrellas a Maya, diosa maternal griega, diosa romana de la primavera, dando nombre al mes de mayo, y también diosa hindú, principio femenino de la creación, diosa de la ilusión, entendida como aquello que vemos pero que no es real. Maya es también el nombre de la madre del Buda Siddhartha Gautama, que, con idea de proteger a su hijo, creó para él un mundo de ilusión donde la enfermedad, la pobreza y la vejez no existían.

Rompe el velo de Maya, atrévete a integrarte en la realidad, y, simplemente, a Ser.

 

Mi Tarot Femenino VI: La Templanza

Seguimos conociéndonos a través de las Arcanas del Tarot, y en esta ocasión lo hacemos a través de La Templanza, una dama conciliadora que mira fijamente a un punto perdido en su campo de visión, probablemente ubicado en su rico mundo interior. Su hermoso cabello azul, señal de su potente carácter espiritual, se corona por una pequeña flor roja, símbolo de la vida y la belleza (incluso, barriendo para casa, la belleza de la flor menstrual).

 

 

Mi discurso interior

La Templanza nos habla de comunicación, de diálogo, de entendimiento, tanto con los demás como sobre todo conmigo misma. Es lo que digo y lo que me digo, también lo que callo y me callo. El trasvase de agua que realiza en sus jarras comunica la razón con el espíritu, conciliando y armonizando ambas fuerzas, aparentemente opuestas. Su campo de trabajo oscila entre el pasado y el futuro, encontrando su centro en el presente. Con ello, nos quiere decir que no importa lo que pasó y no sabes lo que pasará, porque lo único que realmente existe es el presente en el que te mueves y actúas. En el momento en el que puedes nutrir y depurar el agua con tus propias jarras, puedes limpiar tus memorias en tu realidad.

Cuando me escucho, cuando cuido mis palabras, creo paz y belleza en mi realidad. Mi energía conciliadora crea prosperidad y abundancia en mi vida, porque con ella tejo las redes del Amor.

 

La Templanza es la última de las Virtudes Teologales, que en la Edad Media representaba la abstinencia del alcohol como acto de pureza, apareciendo una mujer vertiendo líquido de una vasija a otra, mezclando vino con agua. Con ello, también reflejaba la idea del equilibrio. Representa también a Gamínedes, escanciador de los dioses olímpicos, y a Diana, diosa virgen cuya celebración romana consistía en la purificación de la juventud con agua acompañada de un festín en el que se servía, entre muchos otros manjares, vino. Puede haber aquí una evocación a la sangre menstrual y a la celebración de la menarquía, posiblemente de manera inconsciente en una sociedad patriarcal.

Decide tú si es bueno abstenerse de unas cosas y purificarse con otras. La Templanza precisamente te trae ese mensaje, el de encontrar tú misma tu propio centro de equilibrio después de hacer tu propio balance interior. Escúchate, siempre.

Dismenorrea: Mi propio autorrechazo

Vamos a conocer otro desajuste menstrual que, como ya sabemos, afecta nuestro campo emocional e influye en nuestra trama inconsciente más de lo que pensamos. En esta ocasión vamos a hablar de dismenorrea, un desajuste doloroso pero que una vez desbloqueado puede ser muy liberador.

¿Qué es la dismenorrea?

La dismenorrea es un dolor abdominal intenso que aparece justo antes o al inicio de la menstruación, siendo de corta duración (unas 24 horas, el primer día de sangrado). Dentro de la dismenorrea podemos hablar de una primaria, asociada al dolor previo al sangrado que tiende a desaparecer tras el primer día de ciclo, y una secundaria que implica un dolor más continuo y pesado. Su aparición puede  ocurrir hasta una semana antes del sangrado y acompañar a la Mujer durante todo el mismo, intensificándose el dolor en casos más extremos. En el caso de una dismenorrea secundaria, es importante plantearse la existencia de otro síntoma como miomas o endometriosis.

 

 

El mensaje de la dismenorrea

Las fases oscuras de la Luna se ven reflejadas en La Hechicera y en La Bruja, que nos invitan a la introspección, a la catarsis y la liberación. Es el momento de abrazarnos con nuestra sombra, como hacemos en la Meditación Estacional de Invierno. Es muy fácil conectar aquí con el dolor, con la culpa, con el miedo y con la necesidad de castigo. Si la menstruación supone un acto de amor porque entregamos nuestra creación, nuestro proyecto, nuestro sueño, ¿por qué la parimos desde el dolor y el sufrimiento?

La dismenorrea nos habla de rechazo, tanto a nuestra imagen como Mujer como a las normas socioculturales que nos discriminan por serlo. No me siento capaz de aceptar el rol femenino que el patriarcado me ha asignado.

Se puede dar en Mujeres que vivieron en su casa diferencias de atención entre ellas y sus hermanos varones, o que las obligaron a actuar como niñas femeninas eligiéndole los juguetes con los que podía jugar y los vestidos que debía ponerse. La sexualidad suele ser o fue en algún momento de sus vidas un tabú al igual que la menstruación, siendo el recuerdo de la menarquía doloroso o desagradable.

Me acepto y me abrazo

La dismenorrea se sana trabajando el amor  hacia el propio cuerpo. Para ello, debemos encontrar con Terapia Menstrual qué dolor emocional está detrás del dolor físico, qué memorias traumáticas trae al presente la dismenorrea. Qué supone enfrentarme a mi sombra, y qué es aquello que considero tan malo de mí que no me permite perdonarme. 

Extiendo ese amor hacia mi imagen. Observo si estoy conforme con ella, si me siento identificada con la Mujer que se me refleja en el espejo, si tengo algo en ella que no reconozca como mío (por ejemplo, sigo usando este color en la ropa porque le gustaba a mi madre). 

Presto atención a mis relaciones, a si busco compañer@s que me traigan sufrimiento, si tengo tendencia al sacrificio y por qué. 

Es interesante sanar las memorias familiares y realizar un trabajo de sanación con los ancestros con técnicas como meditación y Theta Healing.

 

 

Te mereces vivir tu ciclicidad menstrual de manera consciente y en armonía, te lo mereces por el simple hecho de ser Mujer: de ser la Mujer que siempre quisiste ser, que no es otra que la mejor versión de ti misma.

 

Mi Tarot Femenino V: La Fuerza

Seguimos avanzando por las Arcanas y llegamos a La Fuerza, el símbolo del autodominio y el poder sobre una misma.  La protagonista, que porta un sombrero con forma de infinito, evocando a la sabiduría del Universo, le abre las fauces a un león al que tiene sometido. No vemos agresividad en su acto, más bien una tensión en calma, pues la fuerza que utiliza no es ni física no visceral, es emocional.

 

 

La tranquilidad de saber que puedo

La Mujer que sostiene las fauces que pueden hacerle daño representa el conocimiento de sí misma y también el de su entorno, y el poder que da esta información para moverse con seguridad y soltura. Su forma de controlar el peligro es mediante la doma. En vez de enfrentarme a él, lo enfrento y lo convierto en mi propiedad: las fauces ahora son mías y solo se cerrarán cuando así yo lo decida.

 

¿Y qué es lo que domina La Fuerza? 

Todas esas características que alejan a la persona con autodominio de su senda, a saber: la vanidad, el orgullo, o la altivez. Todo aquello que la lleve a observarse de una manera subjetiva, partiendo de un juicio egocéntrico y no holístico.

El León representa nuestra sombra, y la Arcana es un símbolo de cómo nos enfrentamos a ella. La integramos conociéndola y plantándole cara, aceptando que la tenemos y aprendiendo a vivir con ella. En algún momento habrá que soltarle las fauces al León, pero habremos aprendido a defendernos de algún ataque que nos pueda hacer porque la conoceremos a la perfección.

 

 

Al igual que La Justicia, es otra de las Virtudes Cardinales, referente a vencer el temor desde la actitud del ánimo y no desde la acción física.  Pese a ello, imágenes representativas serían Hércules y Sansón, que tienen como atributo al león, símbolo del valor. Podríamos hablar en estos casos que la fuerza físíca de ambos representaba la fuerza moral y que, en algún momento de sus historias, pierden el control sobre la misma y ello desencadena el caos.

También encontramos en la Mitología griega a la ninfa Cirene, de quien se enamoró Apolo al verla luchar cuerpo a cuerpo con un león.

Hermosa imagen extraída de aquí

¿Y tú, cómo integras el autodominio y la auto observación objetiva en tu vida?

Imo, la centésima mona

Si hay un libro que nos sirve de base y pilar a quienes hemos abierto alguna vez un Círculo de Mujeres es El millonésimo círculo, de Jean Shinoda Bolen. Lectura casi ritualística en estos espacios suele ser la historia del centésimo mono, para explicar y entender cómo un círculo nace, se manifiesta y se expande.

 

Las memorias colectivas

La teoría del campo mórfico de Sheldrake dice que existe una memoria colectiva debido a que todos estamos unidos al mismo campo mental, por lo que, cuando sucede algún acontecimiento crítico o decisivo, las consecuencias de dicho cambio afectan a todos los integrantes del campo mental. Tanto los seres humanos como los demás animales y plantas participan de esta memoria colectiva. El cambio introducido provocará un nuevo patrón de conducta que se integrará en todos los componentes porque resuenan con la egrégora, el campo energético, creado y compartido. En otras palabras, estoy hablando del inconsciente colectivo de Jung.

 

Imo, la pionera

Imo es una mona que alteró la memoria colectiva de su raza a raíz de un cambio de comportamiento espontáneo. Resulta que tanto ella como su comunidad eran objeto de estudio para un grupo de científicos. Una serie de islas de Japón estaban ocupadas por diferentes colonias de monos, y para poder realizar sus investigaciones, los científicos les arrojaban boniatos para que los monos bajaran de los árboles y así verlos en su totalidad. En una ocasión, Imo, supongo que hallándose en su fase de Doncella, realizó una acción pionera: mojó su boniato en el mar con el fin de limpiarlo de arena y pesticidas, y se lo comió, descubriendo el delicioso sabor que la sal daba al tubérculo. Le gustó tanto que decidió enseñárselo a su familia, propagándose el descubrimiento rápidamente por toda la isla y convirtiéndose en costumbre. 

Los científicos descubrieron que los monos aprendían por imitación, pero lo realmente sorprendente fue descubrir que, otros monos de otras islas, empezaron de repente a lavar también sus boniatos en el mar, como si llevasen toda la vida haciéndolo. No fue Imo quien les enseñó personalmente, pero sí que provocó con su acto pionero este cambio de actitud más allá de su comunidad. Entonces sí podemos decir que fue Imo quien les enseño.

Imo es la centésima mona, la que inclinó la balanza cuando al realizar algo que se salía de su rutina y confort provocó que toda la comunidad cambiase. Un pequeño cambio puede provocar otros enormes. Y un montón de pequeños cambios, un montón de centésimos monos imagina todo lo que pueden llegar a mover.

 

 

El millonésimo círculo

El círculo de mujeres (o mixto, el que resuene contigo) al que asistas será el millonésimo de tantos que  han surgido antes, desde tiempos inmemoriales, y te aseguro que no será el último. El Círculo al que asistes es consecuencia de la acción de Imo, y muy probablemente tu Círculo será otra centésima mona más. También puedes ser tú Imo, si abres otro círculo a consecuencia de haber estado en alguno o porque has leído El millonésimo círculo y te has inspirado.

 

El círculo ancestral

Cada vez que abrimos un círculo, al ser el millonésimo, estamos invocando a los círculos que fueron abiertos y a todos sus integrantes. Cada círculo tiene memoria colectiva, y al ser invocados traen esas memorias consigo. Es por ello que los círculos son ancestrales, porque traen las voces del pasado y se integran en el presente, y lo que hagamos y digamos en el círculo quedarán plasmado como memoria ancestral para los círculos que se abrirán después y a partir del nuestro. Si lo piensas, ¡los círculos son contagiosos!

Para abrir un círculo, no necesitas más que sentir la llamada en tu interior. Si tienes ese deseo, es porque el arquetipo del círculo y todas las voces y memorias que éste acumula te están llamando. Escucha y sigue ese pedido y no te preocupes de organizar y facilitar un mejor  o peor círculo, simplemente ponte en acción, porque tal y como salga será perfecto. ¡No puede ser de otra manera!

 

 

Mi círculo en mí

En el círculo, lo único que hay que hacer es ser una misma. Vamos al círculo para ser nosotras mismas, y así nutrir y nutrirnos de todas las personas presentes. Buscamos el bienestar, el apoyo y la comprensión de quienes quieren vivir lo mismo y crear comunidades más sanas y puras. En el círculo se puede meditar, realizar alguna actividad conjunta como tejer (las Mujeres tejemos lazos de sororidad), escucharnos unas a otras o reírnos. El círculo se va manifestando y va dando carácter al grupo. Se inicia cuando así se siente y decide, se realizan las sesiones que se pidan por parte de las integrantes, y cuando llega a su fin, se cierra con todo el amor incondicional del Universo. Todo lo que en él pase es sagrado y pasa a formar parte de las memorias colectivas del círculo. 

 

Cierra los ojos, llévate las manos al corazón, toma una respiración profunda y pregúntate: ¿Te están llamando las memorias ancestrales del círculo?

Meditación: Conectar con mi Diosa

Te regalo una meditación sencillita para conectar con tu Diosa interior, ¿nos preparamos?

Como preludio, te comento que una meditación es un ritual, ya que buscamos algo con ella, desde estar centradas en nosotras como conectar con nuestra Diosa interior. Para completar este artículo te invito a que leas también este otro aquí en mi Blog, Pautas para un ritual.

Empezamos limpiando el ambiente con incienso o palo santo. Para conectar con la  Diosa, a mí me gustan olores como rosa, canela, jazmín o artemisa. Déjate llevar y elige el que más vibre contigo. El aroma dice mucho del carácter de tu Diosa.

Puedes trabajar con Diosas arquetípicas como Lakshmi, Iemanjá o Hécate, incluso con los Arquetipos Menstruales. Te propongo en esta ocasión que no uses referencias, deja que la Diosa se revele con su perfecta imagen.

Elige una música que te inspire, que te ayude a concentrarte y por supuesto que te guste. Si te gustan los mantras, tienes por ejemplo a Deva Premal, si prefieres que sólo sea instrumental, hay muchas listas de reproducción en diferentes plataformas musicales.

Enciende una vela del color que más te guste, siéntate cómodamente o túmbate, lo que te pida el cuerpo, toma una respiración profunda y ábrete a disfrutar.

 

 

1.- Toma una respiración profunda, llevando el aire desde tu nariz hasta el estómago. Retenlo un momento, para después expulsarlo lentamente por la boca. Repite esta acción tres veces.

2.- Sigue consciente de tu respiración, mientras vas permitiendo que el cuerpo se relaje. Toma conciencia del peso del mismo y recuerda que eres hija de la Madre Tierra, que tus raíces te unen a ella.

3.- Desde esas raíces toma la energía que la Madre Tierra te envía. Déjala que suba por tus piernas y que, poco a poco, vaya atravesando y activando tus chakras, uno a uno, empezando por el perineo, siguiendo por el Útero, a continuación el estómago, luego el corazón, la garganta, el tercer ojo y finalmente la corona de tu cabeza, por donde esa energía saldrá de tu cuerpo.

4.- Permítete acompañar a esa energía en su ascenso hacia esos planos sutiles de existencia donde reside la divinidad en su más inmensa plenitud. Observa y reconocerás  el espacio en el que te encuentras: un bosque, una playa, o un espacio especial para ti, como tu habitación, o la casa de tu infancia. Tu espacio sagrado tiene la forma y los colores que tú decidas que tengan.

5.- Siéntate cómodamente y llama a la Diosa, invítala a que te acompañe. Deja que llegue, y obsérvala. Fíjate bien, quizás su rostro es nuevo o ya lo conoces. Puede ser la Diosa arquetípica con la que trabajas, o una ancestra, o incluso puede que seas tú misma. No te sorprendas si fuera así, pues nuestra Diosa interior reside dentro de nosotras.

6.- Abrázala, tómala de las manos y escucha lo que ella te quiera decir. Pregúntale y ábrete a recibir sus respuestas, más allá de este bello ejercicio de meditación. Permanece en la compañía de la Diosa todo el tiempo que necesites.

7.- Una vez que vuestro encuentro llegue a su fin, despídete de ella como lo sientas y recibe de sus manos una bola de energía que llevarás contigo en tu camino de regreso.

8.- Empieza a descender por el mismo camino por el que llegaste acompañando a la energía de la Madre Tierra. Llega hasta tu corona y desciende por todo tu cuerpo, volviendo a encontrarte con la Madre Tierra. Entrégale a ella la bola de energía que te regaló la Diosa.

9.- Recibe de la Madre Tierra otra bola de energía un poco más pequeña, la cual portarás en tu camino de ascenso por tus raíces que dan entrada a tu cuerpo hasta que llegues a tu corazón, atravesando piernas, perineo, Útero y estómago. Siéntete enraizada y conectada con la energía divina.

10.- Coloca las manos en tu corazón, agradece la energía de la Diosa y de la Madre Tierra, agradécete  el haberte permitido conectar con tu parte divina y, cuando te sientas preparada, toma una respiración profunda, dibuja una sonrisa en tu rostro, abre los ojos y sé bienvenida.

 

Es posible que este tipo de meditación te dé hambre, si es así, no te prives. Tu única misión a partir de ahora es disfrutar y seguir los impulsos de tu corazón, que son los mismos que los de tu Diosa.

Mi Tarot Femenino III: Los Enamorados

En esta ocasión, nuestra tercera Arcana trae presencia masculina. Quizás nos extrañe por tanto que esté incluida, ¿pero no somos acaso femenino y masculino en constante dualidad en equilibrio?

Apreciamos un amorcillo, posiblemente Eros, situado enfrente del Sol, que señala con su flecha a un joven con semblante indeciso, el cual observa a su madre, situada a la izquierda. La señora parece indicarle con la mano una dirección, que conduce hacia la chica que sitúa a la derecha del joven, que parece señalar con una mano a la madre y con la otra se toca el vientre.

 

La decisión

Este Arcano habla de tomar decisiones, de la capacidad de ponerse a prueba para saber qué elección tomar. El joven debe elegir entre su madre, representante de la comodidad, la tranquilidad, la infancia, el pasado, la protección, la zona de confort, lo ya conocido, y la chica de la que está enamorado, que es el futuro, la madurez, el hacerse cargo y responsable de sí mismo, y con el tiempo, su paternidad.

Las dos mujeres representan dos momentos importantes en la vida del joven indeciso. Si lo trasladamos a nuestro presente, la madre nos muestra todo aquello de lo que venimos, donde nos sentimos seguras, mientras que la chica es lo que aún no hemos experimentado pero que en el fondo queremos. De no ser así, ella no habría aparecido, y no tendríamos por tanto ese dilema.

 

Los Enamorados en Mí

Veamos la carta como arquetipo para nuestra evolución en empoderamiento personal: la  Madre es nuestra Bruja, nuestra Anciana, que habla desde la Hechicera pues nos está invitando a liberarnos, a soltar todo lo que nos es caduco. No nos cierra la puerta, de hecho una mano apoya el hombro de quien tiene que tomar la decisión. Decidir no es renunciar sino priorizar.

La chica es nuestra Doncella, que nos abre la puerta a lo desconocido, a la acción, al emprender, mostrándonos que lo que hagamos dará sus frutos, por eso señala su vientre, augurando a la Madre que la emplazará con el tiempo. 

Todo es cíclico, todo vuelve. Esta decisión puede ser definitiva, pero esta encrucijada de la elección se nos repetirá una y otra vez mientras haya vida, mientras el Sol siga dando fe de ello.

                                                 Atrévete a elegir, ¡atrévete a ser cíclica!

Frigidez y anorgasmia: el placer que no me permito

El placer es algo, que, como sabes, forma parte de tu condición física, de tu concepción de Mujer, de tu conexión con la ciclicidad que sigue tu Útero. El orgasmo conecta a los cuatro arquetipos menstruales, despertando la energía activa de La Doncella, el amor de La Madre, la sensualidad erótica de La Hechicera y la necesidad de liberación de La Bruja. La petite mort es una transmutación personal a través del placer. ¿Por qué negarlo entonces?

 

Anorgasmia, o la desconexión de mis Arquetipos

La anorgasmia es la ausencia de orgasmo pero no de placer. Porque la mujer anorgásmica siente placer cuando la tocan, pero  cuando llega el momento de sentir la liberación del orgasmo, se bloquea y «se enfría». 

El orgasmo representa la apertura de todos los centros de energía del cuerpo, es decir, los chakras, y como vimos antes, en nosotras supone también la activación simultánea de todos nuestros arquetipos menstruales. Cerrarnos a esta apertura supone, por un lado, la negación a experimentar esta recepción y catarsis energética, porque no soy merecedora de estos dones, y por otro lado, el castigar a nuestr@ compañer@ sexual. No me permito disfrutar con otra persona y tampoco le doy a ella el privilegio de acompañarme al éxtasis. No me fusiono con la otra persona, y por ende no comparto ni recibo de ella.

¿Cómo solucionamos una anorgasmia? Cada caso es especial y necesita acompañamiento terapéutico, pero básicamente la idea es permitirse recibir placer en nuestra vida cotidiana. Para recibir cualquier tipo de placer del otro, debo primero aprender a dármelo yo mismas. Relájate y suelta el control.

 

Como nos dice Miranda Gray en la formación de Moon Mother: una mujer realiza la Bendición o Sanación de Útero, la otra, simplemente, relax and enjoy (se relaja y disfruta)

 

Frigidez, o la ausencia total de placer

La ausencia total de placer en las relaciones sexuales proviene de una «decisión» más o menos consciente que la mujer tiene de evitar el placer. En estos casos solemos consultar el árbol genealógico de la persona para conocer la relación entre las ancestras y el placer sexual. Podemos encontrar mujeres rígidas o muy estrictas, miedos a mostrar calidez y por tanto vulnerabilidad, represiones sexuales o engaños con amantes.

El placer se asocia con el pecado, con algo incorrecto y sucio. También habla de perder el control, de dejarse llevar, de no actuar desde la mente y sí desde la emoción. Ten en cuenta que, cuando no nos permitimos liberarnos y soltar el control mediante el placer, lo haremos con otra expresión que nos lo permita de una manera más justificada a nuestro sistema de normas y creencias: comiendo en exceso, con alcoholismo, con crisis incontroladas. 

Es también otra forma de no conectarnos con nuestr@ compañer@ sexual, de no permitirle acompañarnos a nuestra pérdida de control.

¿Cómo solucionamos una frigidez? Nuevamente cada caso es especial, y recurriremos al acompañamiento terapéutico, pero la base aquí será concedernos el derecho que tenemos por nacimiento de sentir placer y permitirnos por tanto renacer en cada acto de estimulación positiva.

 

“Un orgasmo no se tiene, se aprende a tenerlo, o mejor dicho, se aprende a permitirse obtenerlo.” Valérie Tasso