No es lo mismo útero que Útero

Como sabes, todas las mujeres tenemos o hemos tenido útero, salvo excepciones fisiológicas. Por ello, pese a ser un órgano propio de lo femenino, no es algo que tengamos en común, como si pasa con el Útero. ¿Sabes cuál es la diferencia?

El útero es el órgano que alberga al óvulo una vez que éste se desprende de la Trompa de Falopio y que, en el caso de que éste haya sido fecundado, lo acogerá durante todo el desarrollo del cigoto. Una vez que la menstruación se retira y empieza la menopausia, el útero pierde su función.

El Útero es el centro energético que se encuentra en la zona del útero, y que alberga nuestra esencia femenina, nuestras memorias ancestrales, nuestros deseos y nuestra parte divina y sagrada. Una vez que la menstruación se retira y empieza la Plenopausia, el Útero sigue tan activo como siempre.

 

El Útero es nuestro Centro de Poder

 Es un caldero que guarda todo aquello que queramos meter en él. Socialmente tenemos la creencia de que la menstruación es sucia, es tabú, y tiene que doler. Si creemos eso, lo estaremos guardando en nuestro Útero, y entonces la menstruación nos dolerá y la viviremos con asco. Si, por el contrario, nos dedicamos a limpiar esas creencias  y las sustituimos por otras más sanas y puras como puedan ser que la menstruación es el momento en el que más conectadas estamos con nosotras mismas y que la sangre es la misma vida que liberamos después de todo un ciclo, tendremos un periodo en armonía y tranquilidad.

 

El Útero no es un lugar para guardar miedo o dolor, sino para Crear y dar Luz a la Vida.

 Rito 13º del Útero Munay-Ki

Imagen maravillosa adquirida aquí

El Útero es la morada de la Diosa

Imagina que es como un árbol, cuyas raíces descienden hacia la tierra  a través de nuestros pies y cuya copa asciende hasta nuestra coronilla, donde acuna una luna llena radiante y luminosa. De esta manera, estamos conectadas con la divinidad sin perder el contacto con el mundo que nos rodea.

El Útero tiene conexión con la energía del Sagrado Femenino, sobre todo porque nosotras somos ese Sagrado Femenino. Existe una Diosa con la que nos conectamos, pero esa Diosa no es otra que nosotras mismas. Al crearse ese canal entre la tierra, el Útero y la luna estamos conectando nuestra naturaleza física con la divina.

Si cuando leas estas palabras notas que tu Útero se mueve, se hincha o se manifiesta de cualquier manera, es porque tu Diosa se ha reconocido en estas palabras.

 

Árbol del Útero de Miranda Gray

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