Mi Tarot Femenino VI: La Templanza

Seguimos conociéndonos a través de las Arcanas del Tarot, y en esta ocasión lo hacemos a través de La Templanza, una dama conciliadora que mira fijamente a un punto perdido en su campo de visión, probablemente ubicado en su rico mundo interior. Su hermoso cabello azul, señal de su potente carácter espiritual, se corona por una pequeña flor roja, símbolo de la vida y la belleza (incluso, barriendo para casa, la belleza de la flor menstrual).

 

 

Mi discurso interior

La Templanza nos habla de comunicación, de diálogo, de entendimiento, tanto con los demás como sobre todo conmigo misma. Es lo que digo y lo que me digo, también lo que callo y me callo. El trasvase de agua que realiza en sus jarras comunica la razón con el espíritu, conciliando y armonizando ambas fuerzas, aparentemente opuestas. Su campo de trabajo oscila entre el pasado y el futuro, encontrando su centro en el presente. Con ello, nos quiere decir que no importa lo que pasó y no sabes lo que pasará, porque lo único que realmente existe es el presente en el que te mueves y actúas. En el momento en el que puedes nutrir y depurar el agua con tus propias jarras, puedes limpiar tus memorias en tu realidad.

Cuando me escucho, cuando cuido mis palabras, creo paz y belleza en mi realidad. Mi energía conciliadora crea prosperidad y abundancia en mi vida, porque con ella tejo las redes del Amor.

 

La Templanza es la última de las Virtudes Teologales, que en la Edad Media representaba la abstinencia del alcohol como acto de pureza, apareciendo una mujer vertiendo líquido de una vasija a otra, mezclando vino con agua. Con ello, también reflejaba la idea del equilibrio. Representa también a Gamínedes, escanciador de los dioses olímpicos, y a Diana, diosa virgen cuya celebración romana consistía en la purificación de la juventud con agua acompañada de un festín en el que se servía, entre muchos otros manjares, vino. Puede haber aquí una evocación a la sangre menstrual y a la celebración de la menarquía, posiblemente de manera inconsciente en una sociedad patriarcal.

Decide tú si es bueno abstenerse de unas cosas y purificarse con otras. La Templanza precisamente te trae ese mensaje, el de encontrar tú misma tu propio centro de equilibrio después de hacer tu propio balance interior. Escúchate, siempre.

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