La Madre

Dedico la primera Luna Llena del blog a hablar del arquetipo de la Madre. Aunque ya realicé una pequeña introducción sobre este arquetipo, en esta ocasión quiero dedicarle una entrada en exclusiva.

¿Quién es La Madre?

La Madre se corresponde con el amor pleno y generoso. Tras el periodo de expansión y conexión con el mundo que supone la preovulación,  la energía del Útero se vuelca en nutrir, cuidar y maternar. 

La Madre se relaciona con la abundancia en todos sus aspectos, puesto que el amor es infinito, en generoso. Es una fase ideal para trabajar el vínculo con la tierra, con mi lugar, y encontrarme en él, cuidando mi autoestima. A diferencia de la Doncella, la Madre se comunica mediante la escucha, aunque exprese igualmente lo que siente.

La Madre es creativa, se vuelca en su espacio personal, en su casa, y aviva el fuego de su hogar. Es un momento perfecto para unir vínculos con nuestra madre física.

 

 

En cuanto a la sexualidad, la Madre se entrega con plenitud y mucho romanticismo. Disfruta, comparte y atiende a su compañero. Las relaciones son tiernas y amorosas. Por otro lado, también es una fase muy salvaje puesto que el instinto pide que el óvulo sea fecundado, por lo que la ternura amorosa del arquetipo no impide que a nivel físico haya mucha pasión.

La Madre se manifiesta durante la fase ovulatoria. En un ciclo menstrual regular, sería desde el décimo cuarto día hasta el vigésimo primero aproximadamente.

La estación ligada a la Madre es el verano, relacionada con la plenitud de los frutos que empezaron a brotar en primavera. Su color es el rosa y las fiestas wiccanas son Litha y Lammas.

Si te gusta meditar con diosas, para conectar con la Madre puedes elegir a la que para ti la represente. Algunas de ellas son Deméter, diosa griega de la agricultura, cuyo nombre significa en griego «Diosa Madre», y Durga, diosa hindú del amor y madre nutricia, aunque su faceta guerrera y justiciera pueda también relacionarla con la Doncella. En los cultos de los Orixás (Batuque, Candomblé y Santería, entre otros) la Orixá que se identifica con la Madre es Oxum. Mujer de miel, madre, protectora, cariñosa, dulce, pero tan bella como vanidosa. Al ser reina, es elegante y poderosa. Sabe enamorar a través de su arte más preciado, del que legó un sacerdocio a sus hijas: la cocina. Diosa de las aguas dulces y de la abundancia. Rige los ríos y cascadas. 

 

Oxum, Reina de la Abundancia. Imagen extraída de Google Images

 

Y tú, ¿reconoces a tu Madre? ¿Cómo la vives? ¿Qué diosa o diosas te gustan para este arquetipo?

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