Fibromas, quistes, miomas: la invasión de mi hogar

Nuestro Útero, nuestro espacio de creación y de poder. El hogar de la Diosa que somos. Llenamos nuestro espacio con nuestras historias, memorias, proyectos, hijos. Pero cuando ese hogar está invadido por bultos invasivos, la creación no tiene lugar, porque, literalmente, no tiene espacio para crecer.

 

El bebé psicológico

El fibroma, también llamado mioma, es un tumor benigno consistente en una conjunción de tejidos con tendencia a crecer. Metafóricamente, es como un embarazo, siendo esa masa creciente la representación  de un bebé. Podemos encontrar memorias de abortos o pérdidas de hijos ya nacidos por fallecimientos o adopciones. A su vez, puede tratarse de una negativa a tener hijos, bien por miedo al compromiso o por decisión propia no apoyada. 

Al aparecer el fibroma en la sede de la maternidad y de la sexualidad femenina, los asuntos que concierne son el hogar familiar y las relaciones de abusos y represiones que pude haber vivido. Sentí que no pude elegir, que no me lo permitieron. 

Sea como fuere, cargo un bebé psicológico en mi Útero, representante de aquello que estoy concibiendo y que, en el fondo, no lo he elegido.

 

 

El espacio de mis hij@s

La pérdida de un hij@, proyecto, sueño, idea, conlleva pena, y el crecimiento de la misma alimenta la masa del fibroma. Ese ente formado por tejidos innecesarios ocupa el espacio que tengo para crear mis propios hijos-ideas.  La primera acción que se debe llevar a cabo es liberarse de la pena, del pesar acumulado desde la aparición del bulto. Elegimos cambiar la pena por la felicidad, la cual nos ayudará a limpiar nuestro Útero y todas las memorias dolorosas y de represión que encontremos en él. No hacer lo que pensamos que esperan de nosotras puede llevarnos a pensar que vamos a decepcionar a quienes han puesto expectativas en nosotras. Creemos que cargar con el bebé psicológico nos hace ser mejores personas a ojos de los demás, pero lo único que conseguimos es machacarnos con la creencia de que no merecemos la felicidad porque no somos buenas personas.

Me libero de la carga que supone ocupar mi Útero con la representación de lo que no me permito, y al gestar mis propios hijos-ideas me siento más ligera a medida que hago crecer la felicidad y la plenitud en mí.

2 comentarios sobre “Fibromas, quistes, miomas: la invasión de mi hogar

  1. Poco sabía de este tema,ciertamente aes muy frecuente tener de esos *tumores benignos *.
    Que si nos cuidan pueden a llegar a ser muy puñeteros.
    Gracias por compartir.
    Salud2

    1. Es cierto, pensamos que a lo mejor no son para tanto pero realmente pueden hacer mucho daño tanto a nivel físico como emocional. Gracias a ti por estar siempre

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