Femenino y Masculino en el Tarot

Profundizamos un poco más en el tema de nuestro Sagrado Femenino y Masculino tras este post. En este caso, vamos a estudiarlos mediante los arquetipos del Tarot, cuyas cartas se llaman Arcanos. En este oráculo, nos encontramos con la diferencia del principio masculino en El Mago y el principio femenino en La Papisa. El Mago es la voluntad, la inteligencia, el primer creador, mientras que La Papisa es la inteligencia del conocimiento, la sabiduría, la experiencia de vida. El Mago es activo, la Papisa es pasiva. Ambos principios conviven y se alternan a lo largo de toda la baraja.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Sagrado Femenino se representa en el Tarot como La Luna y el Sagrado Masculino como El Sol.

Lo que vemos es la presencia de ambos integrada en arquetipos femeninos y masculinos, rescatando la idea de que somos seres energéticamente andróginos. Vamor a verlo con estos y más Arcanos:

El principio femenino se representa en La Luna, satélite que en nuestra comunidad de empoderamiento menstrual conocemos muy bien. La Luna es madre nocturna, pasiva, acoge desde su distancia e influye en las personas, animales, mareas, cosechas. Recordemos que se trata de un satélite frío, no aporta la calidez con la que puede trabajar El Sol, pero también por ello se complementan.  La Luna tiene una cara visible, la Llena, que es la relacionada con la plenitud, la abundancia y la creación. El Arcano que representa esta faceta de La Luna, es El Papa, hombre sabio, experto, que comparte su conocimiento, que alienta y aconseja, pero siempre desde un púlpito, no hay contacto. Es una referencia, pero su accesiblidad es limitada. La cara oculta de La Luna, la Nueva, se representa con el Arcano de La Papisa, cuyo conocimiento guarda para sí misma. Lee, relfexiona y aprende, siempre en solitario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El principio masculino se representa en El Sol, el portador de la luz del mundo, siendo La Luna la imagen de la luz interior. El Sol es padre, acoge desde el calor y su fuerte presencia denota su autoridad. Es alegría y vitalidad. El Sol tiene una etapa más ardiente, que puede ser tanto en verano como las horas donde más brilla a lo largo del año. El Arcano que lo representa es El Emperador, la estabilidad, la solidez, la firmeza y autoconfianza. Es el don de mando hacia los demás y hacia un@ mism@. El Sol más tibio del invierno o las horas donde calienta menos pertenecen al Arcano de La Emperatriz, cuya presencia más sutil no significa que sea más débil, porque su ausencia se haría notar. Es la presencia constante de ese Sol que no abrasa el que permite que crezcan las cosechas, y el que nos deja seguir viendo cuando se acaba el auge de luz que nos deslumbra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vemos que las caras visibles de La Luna y El Sol son masculinas y las ocultas femeninas. El Tarot es patriarcal, y eso de a poco lo iremos modificando. Pero os tengo una buena noticia al respecto: tenemos un Arcano que es andrógino, y que fusiona ambos principios en ambas caras:

 

El Diablo.

El Diablo representa ese diálogo interno en el que tomamos decisiones fuertes, en las que asumimos riesgos. Es el juicio interno, donde nos planteamos nuestros principios, en la que descubrimos nuestra sombra y nuestras manchas, en la que nos encontramos con los instintos básicos y en la que se mueven nuestros conceptos del ser, del femenino, del masculino. Es en esencia nuestro chakra 1, nuestra sexualidad sagrada ya fusionada. Nuestros conceptos del bien y del mal se mueven ahí, lo que no nos atrevemos o nos permitimos hacer y decir están ahí, y no hay más testigos que nosotros mismos. Es ese quiero, ese deseo, y no puedo, porque la única jueza, el único juez, soy yo.

¿Qué pasaría si te atrevieras a conectar más con ese Diablo andrógino, qué te permitirías o atreverías a hacer?

 

 

4 comentarios sobre “Femenino y Masculino en el Tarot

  1. Maravilloso! Uniendo nuestra sombra, haciéndola visible, es como podemos conectar con nuestra verdadera esencia y descubrir nuestros dones y talentos ocultos. Y esa es la carta del Diablo. Muy bonita labor la que haces y mucha sabiduría en tus palabras 🙂

    1. Muchas gracias!!! Es cuestión de encontrar nuestro ángel y nuestro diablo internos y fusionarnos, dándonos cuenta de que no somos ni bondad ni maldad pura, sino una mezcla perfecta de ambas polaridades <3

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