El mensaje de mi menstruación

¿Te puedo confesar algo? Me gusta mucho menstruar. Tiene su explicación: cuando padecía amenorrea, menstruaba pocas veces al año, y cuando tocaba, lo celebrara, llamaba a mi madre para darle la noticia y nos alegrábamos juntas. Ahora, que menstrúo con normalidad y sin dolor, ¿sabes que sigo llamando a mi madre cada vez que empieza mi sangrado? ¡Y lo sigo celebrando!

Y es que menstruar, como ya sabes, dice mucho de cómo somos y estamos. Siempre la menstruación tiene un mensaje para nosotras, siendo alegre y positivo cuando no sentimos dolor y vibramos con nuestra energía. Vamos a hablar de qué ocurre cuando tenemos desequilibrios, desajustes, o problemas con nuestro ciclo.

 

Mi visión como Mujer

En líneas generales, los problemas menstruales se relacionan con nuestra feminidad y nuestro concepto de ser Mujer. Podemos encontrarnos con dificultades para aceptar nuestra feminidad, sobre todo tras nuestra menarquía. Reaccionamos también al concepto de feminidad de nuestra madre o modelo femenino referente, entre otras cosas porque nuestro primer sangrado nos conecta con las memorias de nuestro linaje ancestral materno. Afecta si tuvimos una madre estricta, si nos enseñaron a tratar nuestro sangrado y nuestra sexualidad como tabú (porque la menstruación y la sexualidad están íntimamente relacionadas, tanto en lo que me permito como en lo que me reprimo). Tendré problemas para menstruar si busco masculinizarme porque inconscientemente creo que para un hombre la vida es más sencilla, o porque en el fondo mis padres hubieran preferido un niño. Estoy disconforme conmigo misma y me siento culpable por haber decepcionado a mis padres,  o por no estar cumpliendo mi papel como Mujer.

 

 

Lo que dicen por ahí

¿Cuántas veces has escuchado que no te laves el pelo cuando estás menstruando? ¿Se te ha ocurrido hacer mayonesa en esos días? Las voces populares, aunque no las creamos, las tenemos en el inconsciente  aprehendidas como creencias limitantes. No vayas a la playa cuando tengas la regla, no tengas relaciones porque es un asco (y si a tu compañer@ no le importa que estés sangrando, entonces el asqueroso o asquerosa es él o ella). Cuando menstrúas estás sucia, estás «mala con la regla», faltas al trabajo o al instituto porque te duele mucho y pones como excusa que tienes gastroenteritis (¿te has fijado que siempre se usa la gastroenteritis cuando alguien busca una excusa?). Es un buen momento para revisar tus creencias y decidir cuáles quieres conservar y cuáles desechar.

 

La menstruación ideal

La mejor forma de menstruar es la tuya. Si tu ciclo dura más de 28 días, perfecto. Si sangras más que tu amiga pero estás sana, perfecto. La menstruación no es dolorosa, aunque puedes sentir las contracciones del Útero. Es normal, ¡estás viviendo un parto!

Como Mujer, menstrúas, es lo más normal y natural del mundo. Y mientras tú estás sangrando, hay miles de Mujeres en el mundo, diferentes a ti en ideología, creencias, costumbres, que también están menstruando. Todas unidas por en arquetipo de La Bruja. No apartes la mirada de tu cuerpo, escúchalo, atiéndelo, libéralo y disfruta de tu ciclo. Cuéntaselo a quien quieras, ¡y celébralo!

 

Ten fe: confía en que la Diosa está transformándote; siente la emoción de una sorpresa maravillosa. Afloja tus resistencias y deja que suceda. Miranda Gray

 

 

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