Aborto: el fin de un proyecto

Deseado o no, un aborto implica un final. Cuando se decide conscientemente, el aborto puede suponer una liberación. Cuando sucede de manera espontánea, una decepción. Sea como fuere, se trata de un final.

El concepto de aborto

Un aborto supone la interrupción de un embarazo cuando el feto aún no ha alcanzado el sexto mes, que es cuando obtiene el desarrollo suficiente para sobrevivir y desarrollarse. A partir de este momento, la muerte del feto se considera parto prematuro, lo que no significa que todos los partos prematuros sean abortos, sino no existirían los sietemesinos.

Un aborto puede ser espontáneo, produciéndose un pequeño parto (similar al sangrado menstrual, el cual también es un tipo de parto), provocado o terapéutico, en casos donde el embarazo supone un riesgo para la salud de los implicados.

Una decisión de mutuo acuerdo

Sin entrar en la polémica legal de la práctica del aborto, este acto es consecuencia de una decisión inconsciente entre la madre y el bebé. A nivel del alma, esa mujer no está preparada para ser mamá  y ese bebé ha venido  a esta vida a no nacer. Creas o no en la reencarnación, basándonos en las órdenes del amor de la que hablan terapias de sanación como las Constelaciones Familiares o el Transgeneracional y el Proyecto Sentido, los eventos que ocurren dentro de un sistema familiar muestran el sistema de patrones y creencias que el mismo alberga. En el caso de un aborto, vemos miedo.

Una madre temerosa

¿Qué puede pasar si me quedo embarazada? Puede que mi compañero sexual no desee quedarse conmigo, porque “esto no fue lo que decidimos”. Puedo decepcionar a mis padres, “con lo brillante que era tu carrera y ahora lo has tirado todo por la borda” o quizás el asunto está en mí, porque “estaré atada a este niño de por vida”, o “cómo voy a hacerme cargo yo de este bebé si soy incapaz de hacerme cargo de mí”, o, “ahora que decido separarme va y pasa esto”. Cuidado, estas creencias te pueden llevar  a desarrollar miomas y endometriosis, entre otros desajustes.

Proyecto fallido

¿Qué siento cuando tengo un proyecto propio entre manos y éste fracasa, se desmorona, falla? Frustración, rabia, impotencia. Culpa. Esta situación me vino grande, no era mi momento, no estaba preparada. O no era lo que yo quería pero era lo que me correspondía  o se esperaba de mí. ¿Y qué pasa si no tengo otra oprtunidad? ¿Qué pasa si dejé escapar ese tren? Pues que a lo mejor no era tu tren, o no era ese vagón. La culpa aparece cuando sentimos que hemos fallado, pero al mismo tiempo ese fallo ha venido porque no nos hemos escuchado.

Un parto liberador

Si te has practicado un aborto o lo has sufrido de manera involuntaria, envíale luz a ese alma que ya no está en tu vientre. No se trata de culpar o defender una decisión en el caso de haberlo elegido, sino de cerrar un ciclo. Si ese bebé que no tenía como destino el nacer estuvo en tu vientre, era porque le correspondía. Mediante el reconocimiento y agradecimiento por su corta pero importante labor, sanarás tu historia de culpa y dolor. Realiza un acto psicomágico, escríbele una carta, comunícate con las memorias de ese feto con una sesión de ThetaHealing, y permítete abrir un nuevo ciclo en tu vida sabiendo que hiciste lo que mejor sabías hacer en ese momento concreto.

Viajar sola, o el encuentro hacia mí misma

 

Como signo de aire que soy, me gusta mucho viajar. No lo hago tanto como me gustaría, pero cuando tengo la oportunidad no me lo pienso mucho. He viajado en familia, con amigos, por un amor a distancia y sola. De todas las experiencias, recomiendo esta última.

Conmigo de día, conmigo de noche

Viajar sola se puede asociar a tristeza, a soledad impuesta, a no tener otra opción. Te sientas a comer en un restaurante y todo el mundo está acompañado, sobre todo si es verano y las familias viajan juntas. Te apuntas a una excursión y cuando te presentas te preguntan afirmando si tú eres la que viene sola. En estas ocasiones, hay quien te invita a que te unas a su grupo “para que no estés tan sola”. Todo te señala y te recuerda tu soledad, tu ausencia de compañía, tu sola presencia. Pero es que he viajado sola precisamente para eso, para estar conmigo de día y conmigo de noche. Eso no quiere decir que no acepte esa invitación en grupo, pero desde mi decisión de estar acompañada, no apelando a la lástima que crea que les puedo causar.

La soledad elegida

Viajo sola porque necesito no escuchar las mismas voces de todos los días. Porque necesito dejar que se oxigene la rutina que llevo en mi día a día el resto del año. Viajo sola para calmar mis pensamientos, para no tener que ocuparme de nadie más que de mí misma. A veces voy a sitios que tienen relación con un recuerdo o una persona especial, otras elijo un destino al azar y me dejo sorprender. Lo importante es estar conmigo misma, hacer lo que quiera y cuando quiera. Dedicar mi tiempo, mi dinero, mis pasos y mis pensamientos a lo que me pida el Útero, y ser feliz por ello. Viajar sola es una excelente manera de conocerse y permitirse, porque sólo hay una persona a la que hay que satisfacer y con la que hay que quedar bien: contigo misma.

Llévate la metáfora a ti misma: ¿te conoces mejor cuando te vistes tus mejores galas para mostrarte al mundo o cuando haces un ejercicio calmado de introspección?

Desde mi experiencia

De mis pocos pero intensos viajes en solitario, permite que te comparta pequeños tips que podrán ayudarte si te decides a viajar en tu compañía:
• Si quieres desconectar de verdad, elige un destino al azar, en función de tu presupuesto, tiempo y facilidad de idioma (o no, prueba a comunicarte de otra manera)
• Si vas a ciudades con espacios y monumentos emblemáticos y no tienes ganas de visitarlos, no lo hagas. Te recomendarán mil cosas para ver y hacer, te dirán que si no visitas tal o no comes cual será como si no hubieses estado. No tienes que llevar una foto para atestiguar que estuviste, porque si te apetece vas y si no pues eliges otra ruta.
• Otra forma de atestiguar y hacerte cargo de los demás: los regalos. En vez de llevarle a todos tus compromisos, háztelos a ti. Yo normalmente compro en esos casos algún detalle para mis padres y mi hermana, pero eso de llegar al aeropuerto en modo Papá Noel es la mayor oda a la Mujer Complaciente que no quiero ser.
Come lo que te apetezca y cuando te apetezca. En mis viajes, esa es la única condición externa que permito: la hora del desayuno en el hotel, sobre todo si tienen buffet libre.
• Volvemos a las ciudades emblemáticas o aquéllas en las que estuvo el novio de tu amiga y de la que te ha hecho una lista de recomendaciones: recorre y explora la ciudad a tu ritmo. Se aprende más de ella caminándola por donde te lleven tus pasos que haciendo largas colas para entrar en sus monumentos.

No importa si en ese viaje no vives la mayor aventura de tu vida, la experiencia será inolvidable si la recuerdas como ese momento de tu vida en el que te permitiste escucharte y hacerte caso. No tendrás fotos en los lugares maravillosos que te recomendó el novio de tu amiga, pero en todas las fotos que aparezcas tu sonrisa será radiante y luminosa. Y los lugares que fotografíes, serán maravillosos porque te recordarán esos momentos de felicidad.

¿Lista para hacer las maletas?

Mi Tarot Femenino X: El Mundo

Llegamos al final de nuestro viaje por las Arcanas Mayores, y no podíamos sino concluir con El Mundo, la culminación perfecta, el broche de oro de nuestro emprendimiento, el triunfo personal. La imagen nos muestra a una chica desnuda, cubierta únicamente con una banda, que sujeta un cetro en su mano izquierda, como ya hizo La Emperatriz. La joven se encuentra dentro de una guirnalda colorida con forma oval, flanqueada por un ángel, un águila, un león y un toro.

 

 

Los Cuatro Elementos

Esta carta alude al Tetramorfos, la unión de los Cuatro Elementos en armonía, a saber: el ángel es Agua, el águila Aire, el león es Fuego y el toro Tierra. La visión iconográfica en esta Arcana es la descrita por Ezequiel 1,10. Nosotras podemos ver aquí a las Guardianas de los Puntos Cardinales: Las Guardianas del Norte custodian el elemento Tierra, las Guardianas del Este custodian el Aire, las Guardianas del Sur el elemento Agua y finalmente las Guardianas del Oeste el elemento Fuego. Cada uno de los elementos corresponden también a un Arquetipo Menstrual. Puedes leer más sobre este tema en el artículo Meditaciones Estacionales de Útero.

 

El Mundo Femenino

La gestación de proyectos, de vida, de sueños, representada en el huevo fecundado por una Mujer, muestra la esencia de lo que es el Útero: un espacio donde se custodia nuestra esencia femenina y nuestro origen ancestral. Dentro del Útero se mantiene intacto el cordón umbilical que nos une con la Diosa. La Mujer que danza dentro del huevo es la que se ha conquistado a sí misma, la que acepta e integra sus luces y sombras, la que se mantiene firme en sus creencias, en su base y su equilibrio. El Mundo es el símbolo de la Mujer que ha conquistado victoriosa su empoderamiento.

 

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Mis servicios como Moon Mother ®

Una Moon Mother ® es una mujer que ha recibido una iniciación y entrenamiento para canalizar la Energía  Sagrada Femenina y poder introducirla e integrarla en el el cuerpo y alma de las Mujeres que así lo deseen. La práctica más conocida que realizamos es la Worldwide Womb Blessing ®, la Bendición Mudial de Útero, en la que todas las Moon Mothers ® y Mujeres nos reunimos en el mismo huso horario alrederor del mundo para recibir la energía del Sagrado Femenino en  una poderosa meditación. Se realizan cinco convocatorias al año, por lo que te invito que te suscribas a la página oficial de la Womb Blessing ® para estar atenta a cada una de estas llamadas. Te dejo el enlace aquí.

Te recuerdo algo muy importante: estas prácticas pueden recibirlas Mujeres que no menstrúen o no tengan útero, porque la energía del Útero Energético sigue estando en ellas.

Womb Blessing ® individual

Una Womb Blessing ® individual es un servicio de canalización en el que despierto y activo la Energía Sagrada Femenina de la Mujer, enfocándose la propia energía a las necesidades que esta Mujer tenga. Tras realizar  juntas la Meditación de la Womb Blessing ®, realizaré una serie de ejercicios sobre tu aura mediante respiraciones e imposición de manos, para que tus centros energéticos despierten y reciban esta energía.

Esta canalización se puede realizar una vez al mes, puesto que es el tiempo que requiere la energía para asentarse correctamente. Es muy positivo realizarla junto a una Womb Healing (Sanación de Útero) y/o una Woman Soul Healing (Sanación del Alma Femenina), técnicas que te explico a continuación.

Womb Healing

Una Womb Healing es un ejercicio de canalización donde se despiertan las energías de los Arquetipos Menstruales en el cuerpo. Es una práctica más enfocada a mover energías más sutiles que nos ayudan en nuestra rutina cotidiana, por lo que puede ser realizada cada vez que la Mujer sienta necesidad. Trabaja muy bien cuando se tienen problemas, bloqueos o síntomas femeninos y menstruales, lo que la hace posicionarse como un complemento perfecto de la Terapia Menstrual

Armonizar las energías de nuestros Arquetipos hace que fluyamos e integremos mejor los cambios que conlleva el devenir de nuestro ciclo femenino. Nos ayuda también a reconocer la energía de nuestros Arquetipos y a entender cómo se desenvuelven en nosotras.

Woman Soul Healing

Este bello ejercicio expande la sanación de la Womb Healing más allá del centro energético del Útero, llegando al Corazón y al Tercer Ojo. Las energías de los Arquetipos trabajan en la Womb Healing realizando una sanación más física y cotidiana mientras que en la práctica de la Woman Soul Healing la sanación es más espiritual. Podrás realizarte una Woman Soul Healing cada vez que sientas esa necesidad

¿Y qué ocurre con los Hombres?

Los Hombres pueden participar en las meditaciones de la Worldwide Womb Blessing ®, teniendo una meditación específica para ellos, llamada «El Regalo». De la misma manera, este «Regalo» puede ser recibido de manera individual con un ejercicio de canalización que le ayudará a centrar y equilibrar sus energías. Este ejercicio puede ser recibido cada vez que el Hombre así lo sienta.

Para solicitar una cita y pedir más información, contacta conmigo.Te recuerdo que me encuentro en Málaga y que actualmente ofrezco estos servicios en Espacio Libélula.

Mi Tarot Femenino IX: La Luna

Nos seguimos adentrando en el estudio de las Arcanas del Tarot, y en esta ocasión el turno es para La Luna, nuestro satélite favorito en este espacio de empoderamiento femenino menstrual. La carta nos muestra a la reina de la noche con rostro femenino que absorbe unas gotas con forma de lágrimas invertidas que suben a ella, mientras dos lobos aúllan frente a un estanque donde reside un gran escorpión.

 

 

 

La Diosa Madre

Tarots anteriores al presentado aquí muestran en esta Arcana a una diosa que portaba en su mano una luna y que se encontraba suspendida sobre una jauría de lobos. Podría tratarse de  Diana, diosa lunar cazadora. Como Madre, La Luna recoge las emociones de sus hijos y protegidos y los depura, devolviendo las energías saneadas con energía solar, por eso detrás de ella podemos apreciar los rayos del Astro Rey, el Dios Padre. La Luna escucha paciente, asesora, comprende, intuye y aconseja.

La Luna tiene prácticamente el don asumido por todos de intervenir directamente en la naturaleza, especialmente en las mareas, y en el comportamiento de ciertas especies animales como las ostras, que se cierran a su paso, o los propios lobos que aúllan en su presencia. También influye en las plantas como la artemisa, con potentes propiedades menstruales.

 

Hija de la Luna

La Luna es venerada por las seguidoras del misterio de la Diosa Triple: Doncella, Madre y Anciana. Las Moon Mothers somos Madres Lunares, que conectamos la energía de la Luna con el Útero y ayudamos a despertar la vibración de la Diosa en las Mujeres. Cuando trabajamos la conciencia de la menstruación  consciente, entendemos que cada una de las fases del ciclo corresponden a un Arquetipo, por lo que si estoy menstruando ya sé que estoy en fase Bruja y que mi Útero sincroniza con la Luna Nueva. En otras palabras, se dice que cuando estoy menstruando, más que con la regla, estoy en Mi Luna.

 

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Cándida, o el eclipse de mi luz pura

Cándida, término usado para una persona ingenua, inocente. De origen latino, este término se traduce como brillo por su pureza e incandescencia. Evidentemente, esto se explica por el color blanquecino de esta levadura infecciosa vaginal, porque el significado emocional alude justamente a todo lo contrario.

Memorias de asco

La candidiasis, nombre que recibe la infección vaginal provocada por la cándida, está relacionada con experiencias de carácter sexual, haya habido o no contacto físico, en las que me he sentido culpable y sucia. Quizás cedí contra mi voluntad en alguna práctica con mi amante, o abusaron físicamente de mí, o me sentí abusada. Sea como fuere, el resultado es que no manifesté mi malestar, no me pude defender, y a la vez que me convertí en la víctima me siento culpable por haber provocado o formado parte de esa situación. Si sé desde pequeña que si salgo con minifalda me pueden violar, en el momento que me ponga una minifalda y salga a la calle, si me violan, seré víctima y culpable al mismo tiempo. No me cuidé, provoqué esa situación, por lo que solo puedo sentir vergüenza y asco hacia mí misma. Mi sexualidad está putrefacta, tanto como la levadura espesa y a veces maloliente que mi vagina está vomitando.

Culpa, represión y autorrechazo

Una Mujer que se siente culpable por vivir experiencias sexuales que no desea pero de las que se siente responsable tiende a reprimir su sexualidad o a (mal)expresarla en exceso. En ambos casos, la Mujer se negará su propio deseo y castigará su naturaleza sexual, porque se negará por completo a ella o porque se dedicará a volcarse en el placer de su amante sin tomar el suyo en cuenta, no permitiendo incluso recibirlo, porque no es merecedora de él, no se lo ha ganado. Porque su cuerpo está sucio. Es posible que la persona con la que comparto cama me haga daño emocionalmente, como ya me hicieron antes, por lo que la cándida acude a protegernos para que las relaciones sean dolorosas y que la irritación y la sensación de suciedad alejen a la persona “agresora”.  Me niego de esta manera no sólo el placer sexual, sino la apertura hacia la otra persona y también hacia mí misma. Si no recibo en plenitud, tampoco daré de la misma manera. Podré ser la mejor amante, pero daré desde la carencia de que no quiero sentirme rechazada.

Mi luz pura y radiante

Como Mujer que soy, tengo todo el derecho de ponerme una minifalda y salir a la calle sin miedo. Son los demás los que no tienen derecho de invadir mi espacio y mi cuerpo No soy responsable y mucho menos culpable de ceder sexualmente, porque nos han enseñado a ser complacientes. Sólo tengo que conocer cuáles son mis límites y practicar un ejercicio de amor puro hacia mí misma, para que cuando mi cuerpo y mi alma digan no, que así se cumpla.

Soy merecedora del placer, tanto que una parte de mi bella vulva sólo sirve para despertarlo. No hay historia sexual que pueda manchar mi expediente de vida si sé mirarlas y extraer el aprendizaje de ella, siempre bajo la premisa de hice (o no) las cosas lo mejor que pude y supe en ese momento. Merezco mi perdón y mi abrazo incondicional, no  me expongo a recibir una lapidación a modo de castigo porque no son los demás los que me van a tirar piedras, sino que yo misma me las arrojaré y proveeré al resto de aquello que más daño me haga para que me ayuden a castigarme. Soy cándida, soy luz pura y radiante, y como tal, merezco, acepto y abrazo el perdón, el placer y el amor incondicional.

El mensaje de mi menstruación

¿Te puedo confesar algo? Me gusta mucho menstruar. Tiene su explicación: cuando padecía amenorrea, menstruaba pocas veces al año, y cuando tocaba, lo celebrara, llamaba a mi madre para darle la noticia y nos alegrábamos juntas. Ahora, que menstrúo con normalidad y sin dolor, ¿sabes que sigo llamando a mi madre cada vez que empieza mi sangrado? ¡Y lo sigo celebrando!

Y es que menstruar, como ya sabes, dice mucho de cómo somos y estamos. Siempre la menstruación tiene un mensaje para nosotras, siendo alegre y positivo cuando no sentimos dolor y vibramos con nuestra energía. Vamos a hablar de qué ocurre cuando tenemos desequilibrios, desajustes, o problemas con nuestro ciclo.

 

Mi visión como Mujer

En líneas generales, los problemas menstruales se relacionan con nuestra feminidad y nuestro concepto de ser Mujer. Podemos encontrarnos con dificultades para aceptar nuestra feminidad, sobre todo tras nuestra menarquía. Reaccionamos también al concepto de feminidad de nuestra madre o modelo femenino referente, entre otras cosas porque nuestro primer sangrado nos conecta con las memorias de nuestro linaje ancestral materno. Afecta si tuvimos una madre estricta, si nos enseñaron a tratar nuestro sangrado y nuestra sexualidad como tabú (porque la menstruación y la sexualidad están íntimamente relacionadas, tanto en lo que me permito como en lo que me reprimo). Tendré problemas para menstruar si busco masculinizarme porque inconscientemente creo que para un hombre la vida es más sencilla, o porque en el fondo mis padres hubieran preferido un niño. Estoy disconforme conmigo misma y me siento culpable por haber decepcionado a mis padres,  o por no estar cumpliendo mi papel como Mujer.

 

 

Lo que dicen por ahí

¿Cuántas veces has escuchado que no te laves el pelo cuando estás menstruando? ¿Se te ha ocurrido hacer mayonesa en esos días? Las voces populares, aunque no las creamos, las tenemos en el inconsciente  aprehendidas como creencias limitantes. No vayas a la playa cuando tengas la regla, no tengas relaciones porque es un asco (y si a tu compañer@ no le importa que estés sangrando, entonces el asqueroso o asquerosa es él o ella). Cuando menstrúas estás sucia, estás «mala con la regla», faltas al trabajo o al instituto porque te duele mucho y pones como excusa que tienes gastroenteritis (¿te has fijado que siempre se usa la gastroenteritis cuando alguien busca una excusa?). Es un buen momento para revisar tus creencias y decidir cuáles quieres conservar y cuáles desechar.

 

La menstruación ideal

La mejor forma de menstruar es la tuya. Si tu ciclo dura más de 28 días, perfecto. Si sangras más que tu amiga pero estás sana, perfecto. La menstruación no es dolorosa, aunque puedes sentir las contracciones del Útero. Es normal, ¡estás viviendo un parto!

Como Mujer, menstrúas, es lo más normal y natural del mundo. Y mientras tú estás sangrando, hay miles de Mujeres en el mundo, diferentes a ti en ideología, creencias, costumbres, que también están menstruando. Todas unidas por en arquetipo de La Bruja. No apartes la mirada de tu cuerpo, escúchalo, atiéndelo, libéralo y disfruta de tu ciclo. Cuéntaselo a quien quieras, ¡y celébralo!

 

Ten fe: confía en que la Diosa está transformándote; siente la emoción de una sorpresa maravillosa. Afloja tus resistencias y deja que suceda. Miranda Gray

 

 

Dismenorrea: Mi propio autorrechazo

Vamos a conocer otro desajuste menstrual que, como ya sabemos, afecta nuestro campo emocional e influye en nuestra trama inconsciente más de lo que pensamos. En esta ocasión vamos a hablar de dismenorrea, un desajuste doloroso pero que una vez desbloqueado puede ser muy liberador.

¿Qué es la dismenorrea?

La dismenorrea es un dolor abdominal intenso que aparece justo antes o al inicio de la menstruación, siendo de corta duración (unas 24 horas, el primer día de sangrado). Dentro de la dismenorrea podemos hablar de una primaria, asociada al dolor previo al sangrado que tiende a desaparecer tras el primer día de ciclo, y una secundaria que implica un dolor más continuo y pesado. Su aparición puede  ocurrir hasta una semana antes del sangrado y acompañar a la Mujer durante todo el mismo, intensificándose el dolor en casos más extremos. En el caso de una dismenorrea secundaria, es importante plantearse la existencia de otro síntoma como miomas o endometriosis.

 

 

El mensaje de la dismenorrea

Las fases oscuras de la Luna se ven reflejadas en La Hechicera y en La Bruja, que nos invitan a la introspección, a la catarsis y la liberación. Es el momento de abrazarnos con nuestra sombra, como hacemos en la Meditación Estacional de Invierno. Es muy fácil conectar aquí con el dolor, con la culpa, con el miedo y con la necesidad de castigo. Si la menstruación supone un acto de amor porque entregamos nuestra creación, nuestro proyecto, nuestro sueño, ¿por qué la parimos desde el dolor y el sufrimiento?

La dismenorrea nos habla de rechazo, tanto a nuestra imagen como Mujer como a las normas socioculturales que nos discriminan por serlo. No me siento capaz de aceptar el rol femenino que el patriarcado me ha asignado.

Se puede dar en Mujeres que vivieron en su casa diferencias de atención entre ellas y sus hermanos varones, o que las obligaron a actuar como niñas femeninas eligiéndole los juguetes con los que podía jugar y los vestidos que debía ponerse. La sexualidad suele ser o fue en algún momento de sus vidas un tabú al igual que la menstruación, siendo el recuerdo de la menarquía doloroso o desagradable.

Me acepto y me abrazo

La dismenorrea se sana trabajando el amor  hacia el propio cuerpo. Para ello, debemos encontrar con Terapia Menstrual qué dolor emocional está detrás del dolor físico, qué memorias traumáticas trae al presente la dismenorrea. Qué supone enfrentarme a mi sombra, y qué es aquello que considero tan malo de mí que no me permite perdonarme. 

Extiendo ese amor hacia mi imagen. Observo si estoy conforme con ella, si me siento identificada con la Mujer que se me refleja en el espejo, si tengo algo en ella que no reconozca como mío (por ejemplo, sigo usando este color en la ropa porque le gustaba a mi madre). 

Presto atención a mis relaciones, a si busco compañer@s que me traigan sufrimiento, si tengo tendencia al sacrificio y por qué. 

Es interesante sanar las memorias familiares y realizar un trabajo de sanación con los ancestros con técnicas como meditación y Theta Healing.

 

 

Te mereces vivir tu ciclicidad menstrual de manera consciente y en armonía, te lo mereces por el simple hecho de ser Mujer: de ser la Mujer que siempre quisiste ser, que no es otra que la mejor versión de ti misma.

 

La poética del parto

Fíjate qué curioso: pasamos nuestros primeros nueve meses de existencia en el vientre de mamá. Allí nos convocan cuando nos crean y en ese mismo espacio de calor y protección empezamos a tomar forma. Una vez que estemos preparadas para salir al mundo, mamá nos acompañará  a la puerta de salida mediante el parto. Años más tarde lo volverá a hacer, cuando seamos adultas y podamos hacernos cargo de nosotras mismas.

La separación

Cuando se produce un parto, el bebé llora desconsoladamente mientras la madre grita de dolor como culminación a horas previas de dilatación y contracciones. Si está el padre presente, agarra la mano de la parturienta o, como muestran en algunas películas, se desmaya. Hay mucha sangre, cuidados máximos para que el recibimiento del bebé sea perfecto, y una vez que se corta el cordón umbilical, la madre cae rendida de agotamiento en la cama. ¿De verdad que esa experiencia de dolor, gritos, sangre por doquier y llantos nos deja un recuerdo hermoso y maravilloso?

El parto supone a nivel emocional una experiencia traumática de separación entre la mujer y el ser que se ha formado dentro de ella. El útero ha creado un hogar seguro y acogedor para este pequeño ser, pero llega un momento en el que la naturaleza obliga a que el hijo abandone el primer hogar materno y se enfrente al mundo como individuo independiente.

 

 

 

El Proyecto Sentido

Forma parte de la poética del parto cómo se presenta el bebé al mundo: de nalgas, con el cordón umbilical  enrollado en el cuello, o incluso si nace rápido, si se hace esperar, si es prematuro, o si precisa cesárea. El bebé también se manifiesta  y muestra con su llegada lo que dicen sus memorias. Quizás sus padres esperaban un sexo diferente al que este bebé trae, o está evocando la idea de aborto que se planteó la madre en algún momento, o el miedo «a lo que se viene encima» de unos padres primerizos. Estas ideas forman parte del Proyecto Sentido, término que define las memorias psicoemocionales del bebé desde antes de su concepción hasta aproximadamente los tres años de edad. Las circunstancias de sus padres, sus creencias sobre la paternidad, las preocupaciones del momento y las memorias de los árboles genealógicos de ambos influirán en el Proyecto Sentido del bebé.

Influirán también las preguntas que se puede plantear la mamá desde la concepción del bebé hasta su alumbramiento: ¿Voy a poder proteger a mi bebé si está fuera de mi útero? ¿Seré yo capaz de darle un hogar? ¿Ayudará este bebé con su presencia fuera de mi vientre a que su padre pase más tiempo conmigo? ¿Por qué ha tardado tanto en nacer? ¿Quería yo realmente ser mamá?

 

Sanar las memorias uterinas

Todos tenemos un Proyecto Sentido que explica nuestra misión en la vida en función de lo que nuestra familia esperara de nosotros y por qué creemos nosotros que hemos venido al mundo. Por ejemplo, si mi mamá pasaba mucho tiempo sola porque mi papá trabajaba mucho, quizás yo creo que he venido al mundo a hacerle compañía a mi mamá, cuando ella realmente  estaba llamando la atención de su compañero. Esto me puede afectar en que me puedo convertir en una mujer que tiene dependencia emocional con su madre y que no me separo de ella. Me puede costar encontrar pareja, porque inconscientemente no quiero dejar sola a mi mamá. Y si, supongamos, a mis dos años de vida mi papá abandonó a mi mamá y se fue con otra mujer con la que fundó otra familia, inconscientemente mi mamá me rechazará porque no conseguí que mi papá se quedara en casa. La situación que se puede dar es que mi mamá y yo discutamos mucho y nos echemos cosas en cara, y al mismo tiempo estaré toda la vida buscando su aprobación para todo.

Todas estas memorias son inconscientes, pero las tenemos y nos afectan en todas las áreas de nuestra vida. Conocer nuestro Proyecto Sentido nos ayuda a conocernos y a entender a nuestros padres, partiendo siempre de la premisa de que siempre hicieron las cosas lo mejor que pudieron.

 

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Sanar el Proyecto Sentido

Sabiendo cuál es mi Proyecto Sentido, puedo tomar conciencia de los miedos y bloqueos que tengo y puedo decidir si quiero o no mantenerlos. Trabajar el Proyecto Sentido supone una investigación profunda  en nuestras memorias y a las memorias de nuestro árbol genealógico, depurando y liberando historias que influyen a las personas implicadas. En otras palabras, sanar mi Proyecto Sentido me libera  a mí y también a mis padres, y si mis memorias afectan a otras personas de mi árbol, también los libera. 

El parto puede ser una experiencia traumática o poética, dependiendo de la conciencia que tengamos, de cómo hayamos vivido el embarazo y de los medios que pongamos para disfrutar de un parto en armonía con facilitadores preparados para ello, como son las doulas. Tomando presencia en mis emociones, poniendo cuidado en lo que me digo, viviendo de la manera más natural y auténtica mi embarazo y aceptando los pensamientos y momentos en los que me siento mejor  y peor, ayudaré a que el Proyecto Sentido de mi bebé sea lo menos negativo posible, sin culparme tampoco de las creencias perjudiciales que herede (porque nunca el Proyecto Sentido va a ser perfecto como queremos que sea, pero lo será porque traerá el programa específico que debemos trabajar en esta vida) y el parto puede convertirse si así lo deseo en un recuerdo poético.

Meditación: Conectar con mi Diosa

Te regalo una meditación sencillita para conectar con tu Diosa interior, ¿nos preparamos?

Como preludio, te comento que una meditación es un ritual, ya que buscamos algo con ella, desde estar centradas en nosotras como conectar con nuestra Diosa interior. Para completar este artículo te invito a que leas también este otro aquí en mi Blog, Pautas para un ritual.

Empezamos limpiando el ambiente con incienso o palo santo. Para conectar con la  Diosa, a mí me gustan olores como rosa, canela, jazmín o artemisa. Déjate llevar y elige el que más vibre contigo. El aroma dice mucho del carácter de tu Diosa.

Puedes trabajar con Diosas arquetípicas como Lakshmi, Iemanjá o Hécate, incluso con los Arquetipos Menstruales. Te propongo en esta ocasión que no uses referencias, deja que la Diosa se revele con su perfecta imagen.

Elige una música que te inspire, que te ayude a concentrarte y por supuesto que te guste. Si te gustan los mantras, tienes por ejemplo a Deva Premal, si prefieres que sólo sea instrumental, hay muchas listas de reproducción en diferentes plataformas musicales.

Enciende una vela del color que más te guste, siéntate cómodamente o túmbate, lo que te pida el cuerpo, toma una respiración profunda y ábrete a disfrutar.

 

 

1.- Toma una respiración profunda, llevando el aire desde tu nariz hasta el estómago. Retenlo un momento, para después expulsarlo lentamente por la boca. Repite esta acción tres veces.

2.- Sigue consciente de tu respiración, mientras vas permitiendo que el cuerpo se relaje. Toma conciencia del peso del mismo y recuerda que eres hija de la Madre Tierra, que tus raíces te unen a ella.

3.- Desde esas raíces toma la energía que la Madre Tierra te envía. Déjala que suba por tus piernas y que, poco a poco, vaya atravesando y activando tus chakras, uno a uno, empezando por el perineo, siguiendo por el Útero, a continuación el estómago, luego el corazón, la garganta, el tercer ojo y finalmente la corona de tu cabeza, por donde esa energía saldrá de tu cuerpo.

4.- Permítete acompañar a esa energía en su ascenso hacia esos planos sutiles de existencia donde reside la divinidad en su más inmensa plenitud. Observa y reconocerás  el espacio en el que te encuentras: un bosque, una playa, o un espacio especial para ti, como tu habitación, o la casa de tu infancia. Tu espacio sagrado tiene la forma y los colores que tú decidas que tengan.

5.- Siéntate cómodamente y llama a la Diosa, invítala a que te acompañe. Deja que llegue, y obsérvala. Fíjate bien, quizás su rostro es nuevo o ya lo conoces. Puede ser la Diosa arquetípica con la que trabajas, o una ancestra, o incluso puede que seas tú misma. No te sorprendas si fuera así, pues nuestra Diosa interior reside dentro de nosotras.

6.- Abrázala, tómala de las manos y escucha lo que ella te quiera decir. Pregúntale y ábrete a recibir sus respuestas, más allá de este bello ejercicio de meditación. Permanece en la compañía de la Diosa todo el tiempo que necesites.

7.- Una vez que vuestro encuentro llegue a su fin, despídete de ella como lo sientas y recibe de sus manos una bola de energía que llevarás contigo en tu camino de regreso.

8.- Empieza a descender por el mismo camino por el que llegaste acompañando a la energía de la Madre Tierra. Llega hasta tu corona y desciende por todo tu cuerpo, volviendo a encontrarte con la Madre Tierra. Entrégale a ella la bola de energía que te regaló la Diosa.

9.- Recibe de la Madre Tierra otra bola de energía un poco más pequeña, la cual portarás en tu camino de ascenso por tus raíces que dan entrada a tu cuerpo hasta que llegues a tu corazón, atravesando piernas, perineo, Útero y estómago. Siéntete enraizada y conectada con la energía divina.

10.- Coloca las manos en tu corazón, agradece la energía de la Diosa y de la Madre Tierra, agradécete  el haberte permitido conectar con tu parte divina y, cuando te sientas preparada, toma una respiración profunda, dibuja una sonrisa en tu rostro, abre los ojos y sé bienvenida.

 

Es posible que este tipo de meditación te dé hambre, si es así, no te prives. Tu única misión a partir de ahora es disfrutar y seguir los impulsos de tu corazón, que son los mismos que los de tu Diosa.