Mi Tarot Femenino X: El Mundo

Llegamos al final de nuestro viaje por las Arcanas Mayores, y no podíamos sino concluir con El Mundo, la culminación perfecta, el broche de oro de nuestro emprendimiento, el triunfo personal. La imagen nos muestra a una chica desnuda, cubierta únicamente con una banda, que sujeta un cetro en su mano izquierda, como ya hizo La Emperatriz. La joven se encuentra dentro de una guirnalda colorida con forma oval, flanqueada por un ángel, un águila, un león y un toro.

 

 

Los Cuatro Elementos

Esta carta alude al Tetramorfos, la unión de los Cuatro Elementos en armonía, a saber: el ángel es Agua, el águila Aire, el león es Fuego y el toro Tierra. La visión iconográfica en esta Arcana es la descrita por Ezequiel 1,10. Nosotras podemos ver aquí a las Guardianas de los Puntos Cardinales: Las Guardianas del Norte custodian el elemento Tierra, las Guardianas del Este custodian el Aire, las Guardianas del Sur el elemento Agua y finalmente las Guardianas del Oeste el elemento Fuego. Cada uno de los elementos corresponden también a un Arquetipo Menstrual. Puedes leer más sobre este tema en el artículo Meditaciones Estacionales de Útero.

 

El Mundo Femenino

La gestación de proyectos, de vida, de sueños, representada en el huevo fecundado por una Mujer, muestra la esencia de lo que es el Útero: un espacio donde se custodia nuestra esencia femenina y nuestro origen ancestral. Dentro del Útero se mantiene intacto el cordón umbilical que nos une con la Diosa. La Mujer que danza dentro del huevo es la que se ha conquistado a sí misma, la que acepta e integra sus luces y sombras, la que se mantiene firme en sus creencias, en su base y su equilibrio. El Mundo es el símbolo de la Mujer que ha conquistado victoriosa su empoderamiento.

 

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Mi Tarot Femenino IX: La Luna

Nos seguimos adentrando en el estudio de las Arcanas del Tarot, y en esta ocasión el turno es para La Luna, nuestro satélite favorito en este espacio de empoderamiento femenino menstrual. La carta nos muestra a la reina de la noche con rostro femenino que absorbe unas gotas con forma de lágrimas invertidas que suben a ella, mientras dos lobos aúllan frente a un estanque donde reside un gran escorpión.

 

 

 

La Diosa Madre

Tarots anteriores al presentado aquí muestran en esta Arcana a una diosa que portaba en su mano una luna y que se encontraba suspendida sobre una jauría de lobos. Podría tratarse de  Diana, diosa lunar cazadora. Como Madre, La Luna recoge las emociones de sus hijos y protegidos y los depura, devolviendo las energías saneadas con energía solar, por eso detrás de ella podemos apreciar los rayos del Astro Rey, el Dios Padre. La Luna escucha paciente, asesora, comprende, intuye y aconseja.

La Luna tiene prácticamente el don asumido por todos de intervenir directamente en la naturaleza, especialmente en las mareas, y en el comportamiento de ciertas especies animales como las ostras, que se cierran a su paso, o los propios lobos que aúllan en su presencia. También influye en las plantas como la artemisa, con potentes propiedades menstruales.

 

Hija de la Luna

La Luna es venerada por las seguidoras del misterio de la Diosa Triple: Doncella, Madre y Anciana. Las Moon Mothers somos Madres Lunares, que conectamos la energía de la Luna con el Útero y ayudamos a despertar la vibración de la Diosa en las Mujeres. Cuando trabajamos la conciencia de la menstruación  consciente, entendemos que cada una de las fases del ciclo corresponden a un Arquetipo, por lo que si estoy menstruando ya sé que estoy en fase Bruja y que mi Útero sincroniza con la Luna Nueva. En otras palabras, se dice que cuando estoy menstruando, más que con la regla, estoy en Mi Luna.

 

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Mi Tarot Femenino VIII: La Estrella

Seguimos conociendo a nuestras Arcanas en este viaje a través del Tarot, llegándole el turno en esta ocasión a La Estrella, una hermosa joven de rostro apacible que vierte agua de dos jarras en un gran río. Podrían ser las dos jarras con las que trabajaba La Templanza, no sé qué opinas.  Iluminada por las estrellas, un paisaje evocador de la expansión de la plenitud le recuerdan que el mundo es suyo, desde el momento en el que ella dibuja su realidad y la integra con la esencia misma, con Todo lo que Es.

 

 

Soy

La Estrella entrega, da, sin esperar nada a cambio. Sus aguas equilibradas y depuradas son entregadas a un río que fluye, recogiendo agua de otras tantas jarras y fusionándola con la esencia pura del Agua. Este acto de entregar supone tomar conciencia de que formo parte de la Energía Pura y Creadora de Todo lo que Es. Me muestro tal y como soy, por eso me desnudo, porque soy una gota de agua sincera de ese gran río que, en algún momento, se fusionará con un océano infinito. Por todo ello, simplemente Soy.

 

 

La Templanza representa en Astrología a Las Pléyades, un grupo de estrellas pertenecientes a la constelación de Tauro. Se mencionan en diferentes tradiciones y culturas, siendo siempre referencia de plenitud, de morada espiritual. Concretamente, se reconoce entre estas estrellas a Maya, diosa maternal griega, diosa romana de la primavera, dando nombre al mes de mayo, y también diosa hindú, principio femenino de la creación, diosa de la ilusión, entendida como aquello que vemos pero que no es real. Maya es también el nombre de la madre del Buda Siddhartha Gautama, que, con idea de proteger a su hijo, creó para él un mundo de ilusión donde la enfermedad, la pobreza y la vejez no existían.

Rompe el velo de Maya, atrévete a integrarte en la realidad, y, simplemente, a Ser.

 

Mi Tarot Femenino VII: El Diablo

Avanzamos con nuestras Arcanas trayendo en esta ocasión una figura ya conocida en el Blog. Figura estigmatizada y malinterpretada por el saber colectivo, El Diablo tiene mucho que decirnos.

La imagen muestra un demonio hermafrodita que, mirando descaradamente al frente y saludando con una sonrisa, sujeta una espada sin mango en su mano izquierda. Dos diablillos con cuernos se sitúa a ambos lados, unidos por una cuerda que llevan atada al cuello.

 

La energía sexual

Este personaje habla del aspecto sexual del individuo, en tanto que instinto, necesidades primarias, instinto de supervivencia. Es el ponerse a prueba una vez hemos decidido desde Los Enamorados y hemos sublimado lo que no dominábamos desde La Fuerza.

La espada que porta en su mano no tiene mango, de hecho, la agarra desde el filo. No la usa para defenderse, es más, se está cortando con ella. El Diablo asume riesgos así como las consecuencias de sus actos. El hecho de ser visceral no le impide ser coherente consigo mismo. De esta manera, el único perjudicado o beneficiado de sus actos es realmente él mismo.

La energía sexual y de acción primigenia nacen del chakra raíz, teniendo un carácter muy terrenal, sin restar por ello ni la importancia ni la espiritualidad de las mismas. Somos seres de luz, pero también seres físicos. Es tan importante saber elevarse como enraizarse

 

El poder de lo instintivo

Los dos acompañantes atados representan el hecho de atarse a los instintos sin dar paso a la razón, por eso tienen las manos atadas. Es necesario dejarse sentir y no ponerle mente a todo lo que accionamos o vivenciamos, pero no podemos entregar nuestra cabeza porque es uno de nuestros centros de poder. Podemos dejarla reposar sin entregarla, frenando la acción creativa de las manos y la de movimiento de los pies, para centrarnos exclusivamente en nuestro interior. Para ello, te invito a meditar con el Arcano de El Colgado.

 

 

La Sombra

La parte femenina del Diablo nos recuerda inevitablemente a La Diosa Incomprendida, pero no olvidemos que es hermafrodita, por lo que alude  a la sombra tanto de lo femenino como de lo masculino. Es la destrucción de Shiva, de Exú, de Lilith y de Pombagira. Es aquéllo que no mostramos, que no nos permitimos ver, que ocultamos, pero que forma parte de nosotras de manera inevitable y necesaria, porque somos luz y sombra al mismo tiempo, y es tan virtuoso reconocer una polaridad como la otra.

De hecho, los acompañantes del diablo son de ambos sexos, pudiendo mostrar también la dependencia de nuestras polaridades a la fusión perfecta de ambas en nosotras. ¿Y cómo conseguimos esta unión? Venerando nuestra Sexualidad Sagrada.

 

Mi Tarot Femenino VI: La Templanza

Seguimos conociéndonos a través de las Arcanas del Tarot, y en esta ocasión lo hacemos a través de La Templanza, una dama conciliadora que mira fijamente a un punto perdido en su campo de visión, probablemente ubicado en su rico mundo interior. Su hermoso cabello azul, señal de su potente carácter espiritual, se corona por una pequeña flor roja, símbolo de la vida y la belleza (incluso, barriendo para casa, la belleza de la flor menstrual).

 

 

Mi discurso interior

La Templanza nos habla de comunicación, de diálogo, de entendimiento, tanto con los demás como sobre todo conmigo misma. Es lo que digo y lo que me digo, también lo que callo y me callo. El trasvase de agua que realiza en sus jarras comunica la razón con el espíritu, conciliando y armonizando ambas fuerzas, aparentemente opuestas. Su campo de trabajo oscila entre el pasado y el futuro, encontrando su centro en el presente. Con ello, nos quiere decir que no importa lo que pasó y no sabes lo que pasará, porque lo único que realmente existe es el presente en el que te mueves y actúas. En el momento en el que puedes nutrir y depurar el agua con tus propias jarras, puedes limpiar tus memorias en tu realidad.

Cuando me escucho, cuando cuido mis palabras, creo paz y belleza en mi realidad. Mi energía conciliadora crea prosperidad y abundancia en mi vida, porque con ella tejo las redes del Amor.

 

La Templanza es la última de las Virtudes Teologales, que en la Edad Media representaba la abstinencia del alcohol como acto de pureza, apareciendo una mujer vertiendo líquido de una vasija a otra, mezclando vino con agua. Con ello, también reflejaba la idea del equilibrio. Representa también a Gamínedes, escanciador de los dioses olímpicos, y a Diana, diosa virgen cuya celebración romana consistía en la purificación de la juventud con agua acompañada de un festín en el que se servía, entre muchos otros manjares, vino. Puede haber aquí una evocación a la sangre menstrual y a la celebración de la menarquía, posiblemente de manera inconsciente en una sociedad patriarcal.

Decide tú si es bueno abstenerse de unas cosas y purificarse con otras. La Templanza precisamente te trae ese mensaje, el de encontrar tú misma tu propio centro de equilibrio después de hacer tu propio balance interior. Escúchate, siempre.

Mi Tarot Femenino V: La Fuerza

Seguimos avanzando por las Arcanas y llegamos a La Fuerza, el símbolo del autodominio y el poder sobre una misma.  La protagonista, que porta un sombrero con forma de infinito, evocando a la sabiduría del Universo, le abre las fauces a un león al que tiene sometido. No vemos agresividad en su acto, más bien una tensión en calma, pues la fuerza que utiliza no es ni física no visceral, es emocional.

 

 

La tranquilidad de saber que puedo

La Mujer que sostiene las fauces que pueden hacerle daño representa el conocimiento de sí misma y también el de su entorno, y el poder que da esta información para moverse con seguridad y soltura. Su forma de controlar el peligro es mediante la doma. En vez de enfrentarme a él, lo enfrento y lo convierto en mi propiedad: las fauces ahora son mías y solo se cerrarán cuando así yo lo decida.

 

¿Y qué es lo que domina La Fuerza? 

Todas esas características que alejan a la persona con autodominio de su senda, a saber: la vanidad, el orgullo, o la altivez. Todo aquello que la lleve a observarse de una manera subjetiva, partiendo de un juicio egocéntrico y no holístico.

El León representa nuestra sombra, y la Arcana es un símbolo de cómo nos enfrentamos a ella. La integramos conociéndola y plantándole cara, aceptando que la tenemos y aprendiendo a vivir con ella. En algún momento habrá que soltarle las fauces al León, pero habremos aprendido a defendernos de algún ataque que nos pueda hacer porque la conoceremos a la perfección.

 

 

Al igual que La Justicia, es otra de las Virtudes Cardinales, referente a vencer el temor desde la actitud del ánimo y no desde la acción física.  Pese a ello, imágenes representativas serían Hércules y Sansón, que tienen como atributo al león, símbolo del valor. Podríamos hablar en estos casos que la fuerza físíca de ambos representaba la fuerza moral y que, en algún momento de sus historias, pierden el control sobre la misma y ello desencadena el caos.

También encontramos en la Mitología griega a la ninfa Cirene, de quien se enamoró Apolo al verla luchar cuerpo a cuerpo con un león.

Hermosa imagen extraída de aquí

¿Y tú, cómo integras el autodominio y la auto observación objetiva en tu vida?

Mi Tarot Femenino IV: La Justicia

Seguimos conociendo a las Arcanas, y en esta ocasión presentamos a La Justicia. Esta dama de rostro serio se halla sentada en su trono, mirando fijamente a quien la observa. En una mano sostiene una balanza donde pesa los hechos ocurridos que le harán conocer los resultados de las acciones llevadas, mientras que la otra mano empuña una espada, la cual se encuentra no en posición de ataque pero sí dispuesta a actuar en el caso de que la energía de la justicia así lo requiera.

 

Conózcase a sí misma

Como se puede apreciar, esta Mujer no venda sus ojos, porque el juicio que ella emite es exclusivamente suyo. ¿A quién, por tanto, observa La Justicia? A sí misma, bajo el velo de la verdad más absoluta. Si comete engaño será ella la única perjudicada, puesto que no hay más juez que su persona.

Junto con La Prudencia, La Fortaleza y La Templanza, La Justicia es una de las Virtudes Cardinales. Concretamente ella es la primera que se considera tradicionalmente presente en la humanidad sin la intervención de Dios. Es más, Platón decía que sin ella no se podían alcanzar las otras tres Virtudes, y que una vez que se poseían las cuatro era La Justicia la que se encargaba de mantenerlas unidas a todas.

En la Mitología Griega encontramos a la diosa Themis, cuyo nombre significa «ley natural» pues era la que impartía justicia en El Olimpo. La iconografía de la diosa es igual a la de la Arcana. También suele verse en ella a la diosa Atenea, que impartía justicia en su acción bélica, donde encontramos también a La Doncella. En la Edad Media encontramos al Arcángel Miguel, considerado el jefe del ejército celestial y que, al igual que el dios egipcio Osiris, tiene la función de pesar las almas en el Juicio Final.

¿Qué te parecería encontrarte contigo misma y atreverte a mirarte sin miedo, desde la jueza de paz y amor que ya eres?

Tal y como dicta el Oráculo de Delfos: Conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses

 

Mi Tarot Femenino III: Los Enamorados

En esta ocasión, nuestra tercera Arcana trae presencia masculina. Quizás nos extrañe por tanto que esté incluida, ¿pero no somos acaso femenino y masculino en constante dualidad en equilibrio?

Apreciamos un amorcillo, posiblemente Eros, situado enfrente del Sol, que señala con su flecha a un joven con semblante indeciso, el cual observa a su madre, situada a la izquierda. La señora parece indicarle con la mano una dirección, que conduce hacia la chica que sitúa a la derecha del joven, que parece señalar con una mano a la madre y con la otra se toca el vientre.

 

La decisión

Este Arcano habla de tomar decisiones, de la capacidad de ponerse a prueba para saber qué elección tomar. El joven debe elegir entre su madre, representante de la comodidad, la tranquilidad, la infancia, el pasado, la protección, la zona de confort, lo ya conocido, y la chica de la que está enamorado, que es el futuro, la madurez, el hacerse cargo y responsable de sí mismo, y con el tiempo, su paternidad.

Las dos mujeres representan dos momentos importantes en la vida del joven indeciso. Si lo trasladamos a nuestro presente, la madre nos muestra todo aquello de lo que venimos, donde nos sentimos seguras, mientras que la chica es lo que aún no hemos experimentado pero que en el fondo queremos. De no ser así, ella no habría aparecido, y no tendríamos por tanto ese dilema.

 

Los Enamorados en Mí

Veamos la carta como arquetipo para nuestra evolución en empoderamiento personal: la  Madre es nuestra Bruja, nuestra Anciana, que habla desde la Hechicera pues nos está invitando a liberarnos, a soltar todo lo que nos es caduco. No nos cierra la puerta, de hecho una mano apoya el hombro de quien tiene que tomar la decisión. Decidir no es renunciar sino priorizar.

La chica es nuestra Doncella, que nos abre la puerta a lo desconocido, a la acción, al emprender, mostrándonos que lo que hagamos dará sus frutos, por eso señala su vientre, augurando a la Madre que la emplazará con el tiempo. 

Todo es cíclico, todo vuelve. Esta decisión puede ser definitiva, pero esta encrucijada de la elección se nos repetirá una y otra vez mientras haya vida, mientras el Sol siga dando fe de ello.

                                                 Atrévete a elegir, ¡atrévete a ser cíclica!

Mi Tarot Femenino II: La Emperatriz

Seguimos conociendo a las Arcanas del Tarot, y en esta ocasión es el turno de La Emperatriz. Esta mujer tiene indumentaria real, se halla sentada en un trono y en sus manos sostiene un cetro y un escudo. En algunos Tarots podemos apreciar que está embarazada, mientras que en este podemos intuirlo al ver cómo nace el cetro de poder de su vientre.

 

El poder de maternar

La Emperatriz representa el resultado de la unión de dos opuestos, los que se planteaban en La Papisa. Es así lo nuevo, lo creado, lo fecundado. Volvemos a su cetro, cuyo mango nace de su ombligo y culmina en una gran bola que representa el mundo, sobre el que hay una cruz que evoca la espiritualidad. La maternidad puede verse por tanto como un acto físico y biológico como aquellos proyectos que nacen de nosotras y que, al hacerlos crecer en nosotras, los cargamos como un embarazo. Tal y como hace el arquetipo de La Madre.

Energía Creadora

Podemos encontrar referencias de La Emperatriz en la Mitología Clásica, en diosas como Deméter, ya que ella es la Madre Tierra. Si La Papisa era Isis con velo en símbolo de su virginidad, La Emperatriz es la misma diosa desvelada.

La creación femenina nace del Útero, de sus ciclos y de su energía sexual

Se la ha identificado también con mujeres creadoras de grandes imperios como Teodora de Bizancio, esposa de Justiniano I, y Cleopatra, e incluso se ha visto en ella a la Mujer que aparece en el libro del Apocalipsis 12, símbolo de belleza, placer y fertilidad:

Una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.

Para esos días cercanos a la ovulación, cuando nuestra energía alcanza la plenitud solar o sentimos la luna llena en nuestra energía uterina, meditar con La Emperatriz es todo un regalo.

Y para tu día a día, para afrontar la vida desde tu poder personal, desde tu evolución desde el empoderamiento, ¿qué te parecería incluir a La Emperatriz como una de tus referentes de Mujer que ocupa su lugar, que se gobierna y se nutre de Amor?

Mi Tarot Femenino I: La Papisa

Vamos a conocer el lado más femenino del Tarot, y lo haremos presentando a sus Arcanas, es decir, las cartas femeninas de la baraja, tanto porque el personaje representado es una mujer o porque aparecen elementos femeninos en la carta. La energía del Tarot es dual, y como ya he comentado en alguna ocasión, tiene un tinte patriarcal que con el paso del tiempo iremos eliminando.

La dualidad del Tarot se marca en el equilibrio que encontramos entre la energía masculina, que representa la actividad, el pensamiento, las ideas, lo concreto, y la energía femenina, que muestra los sentimientos, la intuición, la introspección, lo abstracto. El ser humano es dual, independientemente de su género, y forma parte de su evolución conocer ambas polaridades y transitar por ellas con gracia y seguridad. Puedes leer más sobre todo esto aquí.

Y ahora sí: Vamos a conocer a La Papisa.

 

La Papisa, también llamada La Sacerdotisa en otros Tarots (el que yo os presento es el Tarot de Marsella), es una dama con atuendo austero, sentada en un trono y con un libro abierto apoyado en sus manos. Un par de columnas cubiertas con un velo se hallan a su espalda.

Esta Arcana representa la dualidad del ser consciente y del inconsciente, del cuerpo terrenal y del espíritu. Dualidad en la causa y el efecto, el bien y el mal, hombre y mujer, vida y muerte: es la lucha entre opuestos para hacerse uno.

 

La Papisa Juana

En esta Arcana reconocemos a la Papisa Juana, que, según cuenta la leyenda, se encontraba bajo la figura del Papa Juan VIII, aunque también se dice que Juana se ocultó como el Papa Benedicto III. Sea cual fuere, los años de reinado de esta Papisa habría tenido lugar en el siglo IX d.C.

Hay una novela fantástica de Donna W. Cross llamada La Papisa, que cuenta la historia de Juana. Hija de un canónigo y una pagana, Juana no puede estudiar por prohibición de su padre, pero el destino se pone de su parte y la joven consigue acudir a una escuela. Por circunstancias de la vida, Juana se ve obligada a vestir sotana y a refugiarse en una iglesia donde, como Juan Ánglico, destacará por su inteligencia y su capacidad intuitiva, lo que la harán convertirse en Papa. 

 

La dualidad nos impera a elegir, pero también a integrar

 

La Papisa no es madre, al menos no física. Es la mayor soberana del saber espiritual en la Tierra, y nos conecta con nuestra parte más sabia. Es una figura interesante con la que meditar en nuestra fase menstrual, porque nos conecta con nosotras desde la quietud y la calma.

A su vez, también podemos ver a la Papisa como la diosa egipcia Isis con el velo de la virginidad, o Juno, la reina de los dioses, la soberana en el mundo espiritual.

Te invito a que te conectes con La Papisa, a que te dejes aconsejar por su sabiduría, y para esas tardes de sofá y mantita, acompaña con una infusión la lectura de La Papisa, donde conocerás a una mujer que, para convertirse en Papa, luchó con su biología femenina y con la dualidad de su propio corazón, que latía al mismo ritmo por su amor  a Dios y por el conde Geroldo. Una Papisa del siglo IX tuvo que elegir, pero las Papisas actuales tenemos el beneplácito de nuestro Útero para integrar ambas opciones: es la magia de la dualidad que consigue hacerse uno, si es que fuese necesario.