Aborto: el fin de un proyecto

Deseado o no, un aborto implica un final. Cuando se decide conscientemente, el aborto puede suponer una liberación. Cuando sucede de manera espontánea, una decepción. Sea como fuere, se trata de un final.

El concepto de aborto

Un aborto supone la interrupción de un embarazo cuando el feto aún no ha alcanzado el sexto mes, que es cuando obtiene el desarrollo suficiente para sobrevivir y desarrollarse. A partir de este momento, la muerte del feto se considera parto prematuro, lo que no significa que todos los partos prematuros sean abortos, sino no existirían los sietemesinos.

Un aborto puede ser espontáneo, produciéndose un pequeño parto (similar al sangrado menstrual, el cual también es un tipo de parto), provocado o terapéutico, en casos donde el embarazo supone un riesgo para la salud de los implicados.

Una decisión de mutuo acuerdo

Sin entrar en la polémica legal de la práctica del aborto, este acto es consecuencia de una decisión inconsciente entre la madre y el bebé. A nivel del alma, esa mujer no está preparada para ser mamá  y ese bebé ha venido  a esta vida a no nacer. Creas o no en la reencarnación, basándonos en las órdenes del amor de la que hablan terapias de sanación como las Constelaciones Familiares o el Transgeneracional y el Proyecto Sentido, los eventos que ocurren dentro de un sistema familiar muestran el sistema de patrones y creencias que el mismo alberga. En el caso de un aborto, vemos miedo.

Una madre temerosa

¿Qué puede pasar si me quedo embarazada? Puede que mi compañero sexual no desee quedarse conmigo, porque “esto no fue lo que decidimos”. Puedo decepcionar a mis padres, “con lo brillante que era tu carrera y ahora lo has tirado todo por la borda” o quizás el asunto está en mí, porque “estaré atada a este niño de por vida”, o “cómo voy a hacerme cargo yo de este bebé si soy incapaz de hacerme cargo de mí”, o, “ahora que decido separarme va y pasa esto”. Cuidado, estas creencias te pueden llevar  a desarrollar miomas y endometriosis, entre otros desajustes.

Proyecto fallido

¿Qué siento cuando tengo un proyecto propio entre manos y éste fracasa, se desmorona, falla? Frustración, rabia, impotencia. Culpa. Esta situación me vino grande, no era mi momento, no estaba preparada. O no era lo que yo quería pero era lo que me correspondía  o se esperaba de mí. ¿Y qué pasa si no tengo otra oprtunidad? ¿Qué pasa si dejé escapar ese tren? Pues que a lo mejor no era tu tren, o no era ese vagón. La culpa aparece cuando sentimos que hemos fallado, pero al mismo tiempo ese fallo ha venido porque no nos hemos escuchado.

Un parto liberador

Si te has practicado un aborto o lo has sufrido de manera involuntaria, envíale luz a ese alma que ya no está en tu vientre. No se trata de culpar o defender una decisión en el caso de haberlo elegido, sino de cerrar un ciclo. Si ese bebé que no tenía como destino el nacer estuvo en tu vientre, era porque le correspondía. Mediante el reconocimiento y agradecimiento por su corta pero importante labor, sanarás tu historia de culpa y dolor. Realiza un acto psicomágico, escríbele una carta, comunícate con las memorias de ese feto con una sesión de ThetaHealing, y permítete abrir un nuevo ciclo en tu vida sabiendo que hiciste lo que mejor sabías hacer en ese momento concreto.

Mi Tarot Femenino X: El Mundo

Llegamos al final de nuestro viaje por las Arcanas Mayores, y no podíamos sino concluir con El Mundo, la culminación perfecta, el broche de oro de nuestro emprendimiento, el triunfo personal. La imagen nos muestra a una chica desnuda, cubierta únicamente con una banda, que sujeta un cetro en su mano izquierda, como ya hizo La Emperatriz. La joven se encuentra dentro de una guirnalda colorida con forma oval, flanqueada por un ángel, un águila, un león y un toro.

 

 

Los Cuatro Elementos

Esta carta alude al Tetramorfos, la unión de los Cuatro Elementos en armonía, a saber: el ángel es Agua, el águila Aire, el león es Fuego y el toro Tierra. La visión iconográfica en esta Arcana es la descrita por Ezequiel 1,10. Nosotras podemos ver aquí a las Guardianas de los Puntos Cardinales: Las Guardianas del Norte custodian el elemento Tierra, las Guardianas del Este custodian el Aire, las Guardianas del Sur el elemento Agua y finalmente las Guardianas del Oeste el elemento Fuego. Cada uno de los elementos corresponden también a un Arquetipo Menstrual. Puedes leer más sobre este tema en el artículo Meditaciones Estacionales de Útero.

 

El Mundo Femenino

La gestación de proyectos, de vida, de sueños, representada en el huevo fecundado por una Mujer, muestra la esencia de lo que es el Útero: un espacio donde se custodia nuestra esencia femenina y nuestro origen ancestral. Dentro del Útero se mantiene intacto el cordón umbilical que nos une con la Diosa. La Mujer que danza dentro del huevo es la que se ha conquistado a sí misma, la que acepta e integra sus luces y sombras, la que se mantiene firme en sus creencias, en su base y su equilibrio. El Mundo es el símbolo de la Mujer que ha conquistado victoriosa su empoderamiento.

 

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Mis servicios como Moon Mother ®

Una Moon Mother ® es una mujer que ha recibido una iniciación y entrenamiento para canalizar la Energía  Sagrada Femenina y poder introducirla e integrarla en el el cuerpo y alma de las Mujeres que así lo deseen. La práctica más conocida que realizamos es la Worldwide Womb Blessing ®, la Bendición Mudial de Útero, en la que todas las Moon Mothers ® y Mujeres nos reunimos en el mismo huso horario alrederor del mundo para recibir la energía del Sagrado Femenino en  una poderosa meditación. Se realizan cinco convocatorias al año, por lo que te invito que te suscribas a la página oficial de la Womb Blessing ® para estar atenta a cada una de estas llamadas. Te dejo el enlace aquí.

Te recuerdo algo muy importante: estas prácticas pueden recibirlas Mujeres que no menstrúen o no tengan útero, porque la energía del Útero Energético sigue estando en ellas.

Womb Blessing ® individual

Una Womb Blessing ® individual es un servicio de canalización en el que despierto y activo la Energía Sagrada Femenina de la Mujer, enfocándose la propia energía a las necesidades que esta Mujer tenga. Tras realizar  juntas la Meditación de la Womb Blessing ®, realizaré una serie de ejercicios sobre tu aura mediante respiraciones e imposición de manos, para que tus centros energéticos despierten y reciban esta energía.

Esta canalización se puede realizar una vez al mes, puesto que es el tiempo que requiere la energía para asentarse correctamente. Es muy positivo realizarla junto a una Womb Healing (Sanación de Útero) y/o una Woman Soul Healing (Sanación del Alma Femenina), técnicas que te explico a continuación.

Womb Healing

Una Womb Healing es un ejercicio de canalización donde se despiertan las energías de los Arquetipos Menstruales en el cuerpo. Es una práctica más enfocada a mover energías más sutiles que nos ayudan en nuestra rutina cotidiana, por lo que puede ser realizada cada vez que la Mujer sienta necesidad. Trabaja muy bien cuando se tienen problemas, bloqueos o síntomas femeninos y menstruales, lo que la hace posicionarse como un complemento perfecto de la Terapia Menstrual

Armonizar las energías de nuestros Arquetipos hace que fluyamos e integremos mejor los cambios que conlleva el devenir de nuestro ciclo femenino. Nos ayuda también a reconocer la energía de nuestros Arquetipos y a entender cómo se desenvuelven en nosotras.

Woman Soul Healing

Este bello ejercicio expande la sanación de la Womb Healing más allá del centro energético del Útero, llegando al Corazón y al Tercer Ojo. Las energías de los Arquetipos trabajan en la Womb Healing realizando una sanación más física y cotidiana mientras que en la práctica de la Woman Soul Healing la sanación es más espiritual. Podrás realizarte una Woman Soul Healing cada vez que sientas esa necesidad

¿Y qué ocurre con los Hombres?

Los Hombres pueden participar en las meditaciones de la Worldwide Womb Blessing ®, teniendo una meditación específica para ellos, llamada «El Regalo». De la misma manera, este «Regalo» puede ser recibido de manera individual con un ejercicio de canalización que le ayudará a centrar y equilibrar sus energías. Este ejercicio puede ser recibido cada vez que el Hombre así lo sienta.

Para solicitar una cita y pedir más información, contacta conmigo.Te recuerdo que me encuentro en Málaga y que actualmente ofrezco estos servicios en Espacio Libélula.

Mi Tarot Femenino IX: La Luna

Nos seguimos adentrando en el estudio de las Arcanas del Tarot, y en esta ocasión el turno es para La Luna, nuestro satélite favorito en este espacio de empoderamiento femenino menstrual. La carta nos muestra a la reina de la noche con rostro femenino que absorbe unas gotas con forma de lágrimas invertidas que suben a ella, mientras dos lobos aúllan frente a un estanque donde reside un gran escorpión.

 

 

 

La Diosa Madre

Tarots anteriores al presentado aquí muestran en esta Arcana a una diosa que portaba en su mano una luna y que se encontraba suspendida sobre una jauría de lobos. Podría tratarse de  Diana, diosa lunar cazadora. Como Madre, La Luna recoge las emociones de sus hijos y protegidos y los depura, devolviendo las energías saneadas con energía solar, por eso detrás de ella podemos apreciar los rayos del Astro Rey, el Dios Padre. La Luna escucha paciente, asesora, comprende, intuye y aconseja.

La Luna tiene prácticamente el don asumido por todos de intervenir directamente en la naturaleza, especialmente en las mareas, y en el comportamiento de ciertas especies animales como las ostras, que se cierran a su paso, o los propios lobos que aúllan en su presencia. También influye en las plantas como la artemisa, con potentes propiedades menstruales.

 

Hija de la Luna

La Luna es venerada por las seguidoras del misterio de la Diosa Triple: Doncella, Madre y Anciana. Las Moon Mothers somos Madres Lunares, que conectamos la energía de la Luna con el Útero y ayudamos a despertar la vibración de la Diosa en las Mujeres. Cuando trabajamos la conciencia de la menstruación  consciente, entendemos que cada una de las fases del ciclo corresponden a un Arquetipo, por lo que si estoy menstruando ya sé que estoy en fase Bruja y que mi Útero sincroniza con la Luna Nueva. En otras palabras, se dice que cuando estoy menstruando, más que con la regla, estoy en Mi Luna.

 

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La poética del parto

Fíjate qué curioso: pasamos nuestros primeros nueve meses de existencia en el vientre de mamá. Allí nos convocan cuando nos crean y en ese mismo espacio de calor y protección empezamos a tomar forma. Una vez que estemos preparadas para salir al mundo, mamá nos acompañará  a la puerta de salida mediante el parto. Años más tarde lo volverá a hacer, cuando seamos adultas y podamos hacernos cargo de nosotras mismas.

La separación

Cuando se produce un parto, el bebé llora desconsoladamente mientras la madre grita de dolor como culminación a horas previas de dilatación y contracciones. Si está el padre presente, agarra la mano de la parturienta o, como muestran en algunas películas, se desmaya. Hay mucha sangre, cuidados máximos para que el recibimiento del bebé sea perfecto, y una vez que se corta el cordón umbilical, la madre cae rendida de agotamiento en la cama. ¿De verdad que esa experiencia de dolor, gritos, sangre por doquier y llantos nos deja un recuerdo hermoso y maravilloso?

El parto supone a nivel emocional una experiencia traumática de separación entre la mujer y el ser que se ha formado dentro de ella. El útero ha creado un hogar seguro y acogedor para este pequeño ser, pero llega un momento en el que la naturaleza obliga a que el hijo abandone el primer hogar materno y se enfrente al mundo como individuo independiente.

 

 

 

El Proyecto Sentido

Forma parte de la poética del parto cómo se presenta el bebé al mundo: de nalgas, con el cordón umbilical  enrollado en el cuello, o incluso si nace rápido, si se hace esperar, si es prematuro, o si precisa cesárea. El bebé también se manifiesta  y muestra con su llegada lo que dicen sus memorias. Quizás sus padres esperaban un sexo diferente al que este bebé trae, o está evocando la idea de aborto que se planteó la madre en algún momento, o el miedo «a lo que se viene encima» de unos padres primerizos. Estas ideas forman parte del Proyecto Sentido, término que define las memorias psicoemocionales del bebé desde antes de su concepción hasta aproximadamente los tres años de edad. Las circunstancias de sus padres, sus creencias sobre la paternidad, las preocupaciones del momento y las memorias de los árboles genealógicos de ambos influirán en el Proyecto Sentido del bebé.

Influirán también las preguntas que se puede plantear la mamá desde la concepción del bebé hasta su alumbramiento: ¿Voy a poder proteger a mi bebé si está fuera de mi útero? ¿Seré yo capaz de darle un hogar? ¿Ayudará este bebé con su presencia fuera de mi vientre a que su padre pase más tiempo conmigo? ¿Por qué ha tardado tanto en nacer? ¿Quería yo realmente ser mamá?

 

Sanar las memorias uterinas

Todos tenemos un Proyecto Sentido que explica nuestra misión en la vida en función de lo que nuestra familia esperara de nosotros y por qué creemos nosotros que hemos venido al mundo. Por ejemplo, si mi mamá pasaba mucho tiempo sola porque mi papá trabajaba mucho, quizás yo creo que he venido al mundo a hacerle compañía a mi mamá, cuando ella realmente  estaba llamando la atención de su compañero. Esto me puede afectar en que me puedo convertir en una mujer que tiene dependencia emocional con su madre y que no me separo de ella. Me puede costar encontrar pareja, porque inconscientemente no quiero dejar sola a mi mamá. Y si, supongamos, a mis dos años de vida mi papá abandonó a mi mamá y se fue con otra mujer con la que fundó otra familia, inconscientemente mi mamá me rechazará porque no conseguí que mi papá se quedara en casa. La situación que se puede dar es que mi mamá y yo discutamos mucho y nos echemos cosas en cara, y al mismo tiempo estaré toda la vida buscando su aprobación para todo.

Todas estas memorias son inconscientes, pero las tenemos y nos afectan en todas las áreas de nuestra vida. Conocer nuestro Proyecto Sentido nos ayuda a conocernos y a entender a nuestros padres, partiendo siempre de la premisa de que siempre hicieron las cosas lo mejor que pudieron.

 

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Sanar el Proyecto Sentido

Sabiendo cuál es mi Proyecto Sentido, puedo tomar conciencia de los miedos y bloqueos que tengo y puedo decidir si quiero o no mantenerlos. Trabajar el Proyecto Sentido supone una investigación profunda  en nuestras memorias y a las memorias de nuestro árbol genealógico, depurando y liberando historias que influyen a las personas implicadas. En otras palabras, sanar mi Proyecto Sentido me libera  a mí y también a mis padres, y si mis memorias afectan a otras personas de mi árbol, también los libera. 

El parto puede ser una experiencia traumática o poética, dependiendo de la conciencia que tengamos, de cómo hayamos vivido el embarazo y de los medios que pongamos para disfrutar de un parto en armonía con facilitadores preparados para ello, como son las doulas. Tomando presencia en mis emociones, poniendo cuidado en lo que me digo, viviendo de la manera más natural y auténtica mi embarazo y aceptando los pensamientos y momentos en los que me siento mejor  y peor, ayudaré a que el Proyecto Sentido de mi bebé sea lo menos negativo posible, sin culparme tampoco de las creencias perjudiciales que herede (porque nunca el Proyecto Sentido va a ser perfecto como queremos que sea, pero lo será porque traerá el programa específico que debemos trabajar en esta vida) y el parto puede convertirse si así lo deseo en un recuerdo poético.

Meditación: Conectar con mi Diosa

Te regalo una meditación sencillita para conectar con tu Diosa interior, ¿nos preparamos?

Como preludio, te comento que una meditación es un ritual, ya que buscamos algo con ella, desde estar centradas en nosotras como conectar con nuestra Diosa interior. Para completar este artículo te invito a que leas también este otro aquí en mi Blog, Pautas para un ritual.

Empezamos limpiando el ambiente con incienso o palo santo. Para conectar con la  Diosa, a mí me gustan olores como rosa, canela, jazmín o artemisa. Déjate llevar y elige el que más vibre contigo. El aroma dice mucho del carácter de tu Diosa.

Puedes trabajar con Diosas arquetípicas como Lakshmi, Iemanjá o Hécate, incluso con los Arquetipos Menstruales. Te propongo en esta ocasión que no uses referencias, deja que la Diosa se revele con su perfecta imagen.

Elige una música que te inspire, que te ayude a concentrarte y por supuesto que te guste. Si te gustan los mantras, tienes por ejemplo a Deva Premal, si prefieres que sólo sea instrumental, hay muchas listas de reproducción en diferentes plataformas musicales.

Enciende una vela del color que más te guste, siéntate cómodamente o túmbate, lo que te pida el cuerpo, toma una respiración profunda y ábrete a disfrutar.

 

 

1.- Toma una respiración profunda, llevando el aire desde tu nariz hasta el estómago. Retenlo un momento, para después expulsarlo lentamente por la boca. Repite esta acción tres veces.

2.- Sigue consciente de tu respiración, mientras vas permitiendo que el cuerpo se relaje. Toma conciencia del peso del mismo y recuerda que eres hija de la Madre Tierra, que tus raíces te unen a ella.

3.- Desde esas raíces toma la energía que la Madre Tierra te envía. Déjala que suba por tus piernas y que, poco a poco, vaya atravesando y activando tus chakras, uno a uno, empezando por el perineo, siguiendo por el Útero, a continuación el estómago, luego el corazón, la garganta, el tercer ojo y finalmente la corona de tu cabeza, por donde esa energía saldrá de tu cuerpo.

4.- Permítete acompañar a esa energía en su ascenso hacia esos planos sutiles de existencia donde reside la divinidad en su más inmensa plenitud. Observa y reconocerás  el espacio en el que te encuentras: un bosque, una playa, o un espacio especial para ti, como tu habitación, o la casa de tu infancia. Tu espacio sagrado tiene la forma y los colores que tú decidas que tengan.

5.- Siéntate cómodamente y llama a la Diosa, invítala a que te acompañe. Deja que llegue, y obsérvala. Fíjate bien, quizás su rostro es nuevo o ya lo conoces. Puede ser la Diosa arquetípica con la que trabajas, o una ancestra, o incluso puede que seas tú misma. No te sorprendas si fuera así, pues nuestra Diosa interior reside dentro de nosotras.

6.- Abrázala, tómala de las manos y escucha lo que ella te quiera decir. Pregúntale y ábrete a recibir sus respuestas, más allá de este bello ejercicio de meditación. Permanece en la compañía de la Diosa todo el tiempo que necesites.

7.- Una vez que vuestro encuentro llegue a su fin, despídete de ella como lo sientas y recibe de sus manos una bola de energía que llevarás contigo en tu camino de regreso.

8.- Empieza a descender por el mismo camino por el que llegaste acompañando a la energía de la Madre Tierra. Llega hasta tu corona y desciende por todo tu cuerpo, volviendo a encontrarte con la Madre Tierra. Entrégale a ella la bola de energía que te regaló la Diosa.

9.- Recibe de la Madre Tierra otra bola de energía un poco más pequeña, la cual portarás en tu camino de ascenso por tus raíces que dan entrada a tu cuerpo hasta que llegues a tu corazón, atravesando piernas, perineo, Útero y estómago. Siéntete enraizada y conectada con la energía divina.

10.- Coloca las manos en tu corazón, agradece la energía de la Diosa y de la Madre Tierra, agradécete  el haberte permitido conectar con tu parte divina y, cuando te sientas preparada, toma una respiración profunda, dibuja una sonrisa en tu rostro, abre los ojos y sé bienvenida.

 

Es posible que este tipo de meditación te dé hambre, si es así, no te prives. Tu única misión a partir de ahora es disfrutar y seguir los impulsos de tu corazón, que son los mismos que los de tu Diosa.

Mi Tarot Femenino III: Los Enamorados

En esta ocasión, nuestra tercera Arcana trae presencia masculina. Quizás nos extrañe por tanto que esté incluida, ¿pero no somos acaso femenino y masculino en constante dualidad en equilibrio?

Apreciamos un amorcillo, posiblemente Eros, situado enfrente del Sol, que señala con su flecha a un joven con semblante indeciso, el cual observa a su madre, situada a la izquierda. La señora parece indicarle con la mano una dirección, que conduce hacia la chica que sitúa a la derecha del joven, que parece señalar con una mano a la madre y con la otra se toca el vientre.

 

La decisión

Este Arcano habla de tomar decisiones, de la capacidad de ponerse a prueba para saber qué elección tomar. El joven debe elegir entre su madre, representante de la comodidad, la tranquilidad, la infancia, el pasado, la protección, la zona de confort, lo ya conocido, y la chica de la que está enamorado, que es el futuro, la madurez, el hacerse cargo y responsable de sí mismo, y con el tiempo, su paternidad.

Las dos mujeres representan dos momentos importantes en la vida del joven indeciso. Si lo trasladamos a nuestro presente, la madre nos muestra todo aquello de lo que venimos, donde nos sentimos seguras, mientras que la chica es lo que aún no hemos experimentado pero que en el fondo queremos. De no ser así, ella no habría aparecido, y no tendríamos por tanto ese dilema.

 

Los Enamorados en Mí

Veamos la carta como arquetipo para nuestra evolución en empoderamiento personal: la  Madre es nuestra Bruja, nuestra Anciana, que habla desde la Hechicera pues nos está invitando a liberarnos, a soltar todo lo que nos es caduco. No nos cierra la puerta, de hecho una mano apoya el hombro de quien tiene que tomar la decisión. Decidir no es renunciar sino priorizar.

La chica es nuestra Doncella, que nos abre la puerta a lo desconocido, a la acción, al emprender, mostrándonos que lo que hagamos dará sus frutos, por eso señala su vientre, augurando a la Madre que la emplazará con el tiempo. 

Todo es cíclico, todo vuelve. Esta decisión puede ser definitiva, pero esta encrucijada de la elección se nos repetirá una y otra vez mientras haya vida, mientras el Sol siga dando fe de ello.

                                                 Atrévete a elegir, ¡atrévete a ser cíclica!

Fibromas, quistes, miomas: la invasión de mi hogar

Nuestro Útero, nuestro espacio de creación y de poder. El hogar de la Diosa que somos. Llenamos nuestro espacio con nuestras historias, memorias, proyectos, hijos. Pero cuando ese hogar está invadido por bultos invasivos, la creación no tiene lugar, porque, literalmente, no tiene espacio para crecer.

 

El bebé psicológico

El fibroma, también llamado mioma, es un tumor benigno consistente en una conjunción de tejidos con tendencia a crecer. Metafóricamente, es como un embarazo, siendo esa masa creciente la representación  de un bebé. Podemos encontrar memorias de abortos o pérdidas de hijos ya nacidos por fallecimientos o adopciones. A su vez, puede tratarse de una negativa a tener hijos, bien por miedo al compromiso o por decisión propia no apoyada. 

Al aparecer el fibroma en la sede de la maternidad y de la sexualidad femenina, los asuntos que concierne son el hogar familiar y las relaciones de abusos y represiones que pude haber vivido. Sentí que no pude elegir, que no me lo permitieron. 

Sea como fuere, cargo un bebé psicológico en mi Útero, representante de aquello que estoy concibiendo y que, en el fondo, no lo he elegido.

 

 

El espacio de mis hij@s

La pérdida de un hij@, proyecto, sueño, idea, conlleva pena, y el crecimiento de la misma alimenta la masa del fibroma. Ese ente formado por tejidos innecesarios ocupa el espacio que tengo para crear mis propios hijos-ideas.  La primera acción que se debe llevar a cabo es liberarse de la pena, del pesar acumulado desde la aparición del bulto. Elegimos cambiar la pena por la felicidad, la cual nos ayudará a limpiar nuestro Útero y todas las memorias dolorosas y de represión que encontremos en él. No hacer lo que pensamos que esperan de nosotras puede llevarnos a pensar que vamos a decepcionar a quienes han puesto expectativas en nosotras. Creemos que cargar con el bebé psicológico nos hace ser mejores personas a ojos de los demás, pero lo único que conseguimos es machacarnos con la creencia de que no merecemos la felicidad porque no somos buenas personas.

Me libero de la carga que supone ocupar mi Útero con la representación de lo que no me permito, y al gestar mis propios hijos-ideas me siento más ligera a medida que hago crecer la felicidad y la plenitud en mí.

Mi Tarot Femenino II: La Emperatriz

Seguimos conociendo a las Arcanas del Tarot, y en esta ocasión es el turno de La Emperatriz. Esta mujer tiene indumentaria real, se halla sentada en un trono y en sus manos sostiene un cetro y un escudo. En algunos Tarots podemos apreciar que está embarazada, mientras que en este podemos intuirlo al ver cómo nace el cetro de poder de su vientre.

 

El poder de maternar

La Emperatriz representa el resultado de la unión de dos opuestos, los que se planteaban en La Papisa. Es así lo nuevo, lo creado, lo fecundado. Volvemos a su cetro, cuyo mango nace de su ombligo y culmina en una gran bola que representa el mundo, sobre el que hay una cruz que evoca la espiritualidad. La maternidad puede verse por tanto como un acto físico y biológico como aquellos proyectos que nacen de nosotras y que, al hacerlos crecer en nosotras, los cargamos como un embarazo. Tal y como hace el arquetipo de La Madre.

Energía Creadora

Podemos encontrar referencias de La Emperatriz en la Mitología Clásica, en diosas como Deméter, ya que ella es la Madre Tierra. Si La Papisa era Isis con velo en símbolo de su virginidad, La Emperatriz es la misma diosa desvelada.

La creación femenina nace del Útero, de sus ciclos y de su energía sexual

Se la ha identificado también con mujeres creadoras de grandes imperios como Teodora de Bizancio, esposa de Justiniano I, y Cleopatra, e incluso se ha visto en ella a la Mujer que aparece en el libro del Apocalipsis 12, símbolo de belleza, placer y fertilidad:

Una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.

Para esos días cercanos a la ovulación, cuando nuestra energía alcanza la plenitud solar o sentimos la luna llena en nuestra energía uterina, meditar con La Emperatriz es todo un regalo.

Y para tu día a día, para afrontar la vida desde tu poder personal, desde tu evolución desde el empoderamiento, ¿qué te parecería incluir a La Emperatriz como una de tus referentes de Mujer que ocupa su lugar, que se gobierna y se nutre de Amor?

Frigidez y anorgasmia: el placer que no me permito

El placer es algo, que, como sabes, forma parte de tu condición física, de tu concepción de Mujer, de tu conexión con la ciclicidad que sigue tu Útero. El orgasmo conecta a los cuatro arquetipos menstruales, despertando la energía activa de La Doncella, el amor de La Madre, la sensualidad erótica de La Hechicera y la necesidad de liberación de La Bruja. La petite mort es una transmutación personal a través del placer. ¿Por qué negarlo entonces?

 

Anorgasmia, o la desconexión de mis Arquetipos

La anorgasmia es la ausencia de orgasmo pero no de placer. Porque la mujer anorgásmica siente placer cuando la tocan, pero  cuando llega el momento de sentir la liberación del orgasmo, se bloquea y «se enfría». 

El orgasmo representa la apertura de todos los centros de energía del cuerpo, es decir, los chakras, y como vimos antes, en nosotras supone también la activación simultánea de todos nuestros arquetipos menstruales. Cerrarnos a esta apertura supone, por un lado, la negación a experimentar esta recepción y catarsis energética, porque no soy merecedora de estos dones, y por otro lado, el castigar a nuestr@ compañer@ sexual. No me permito disfrutar con otra persona y tampoco le doy a ella el privilegio de acompañarme al éxtasis. No me fusiono con la otra persona, y por ende no comparto ni recibo de ella.

¿Cómo solucionamos una anorgasmia? Cada caso es especial y necesita acompañamiento terapéutico, pero básicamente la idea es permitirse recibir placer en nuestra vida cotidiana. Para recibir cualquier tipo de placer del otro, debo primero aprender a dármelo yo mismas. Relájate y suelta el control.

 

Como nos dice Miranda Gray en la formación de Moon Mother: una mujer realiza la Bendición o Sanación de Útero, la otra, simplemente, relax and enjoy (se relaja y disfruta)

 

Frigidez, o la ausencia total de placer

La ausencia total de placer en las relaciones sexuales proviene de una «decisión» más o menos consciente que la mujer tiene de evitar el placer. En estos casos solemos consultar el árbol genealógico de la persona para conocer la relación entre las ancestras y el placer sexual. Podemos encontrar mujeres rígidas o muy estrictas, miedos a mostrar calidez y por tanto vulnerabilidad, represiones sexuales o engaños con amantes.

El placer se asocia con el pecado, con algo incorrecto y sucio. También habla de perder el control, de dejarse llevar, de no actuar desde la mente y sí desde la emoción. Ten en cuenta que, cuando no nos permitimos liberarnos y soltar el control mediante el placer, lo haremos con otra expresión que nos lo permita de una manera más justificada a nuestro sistema de normas y creencias: comiendo en exceso, con alcoholismo, con crisis incontroladas. 

Es también otra forma de no conectarnos con nuestr@ compañer@ sexual, de no permitirle acompañarnos a nuestra pérdida de control.

¿Cómo solucionamos una frigidez? Nuevamente cada caso es especial, y recurriremos al acompañamiento terapéutico, pero la base aquí será concedernos el derecho que tenemos por nacimiento de sentir placer y permitirnos por tanto renacer en cada acto de estimulación positiva.

 

“Un orgasmo no se tiene, se aprende a tenerlo, o mejor dicho, se aprende a permitirse obtenerlo.” Valérie Tasso