Dismenorrea: Mi propio autorrechazo

Vamos a conocer otro desajuste menstrual que, como ya sabemos, afecta nuestro campo emocional e influye en nuestra trama inconsciente más de lo que pensamos. En esta ocasión vamos a hablar de dismenorrea, un desajuste doloroso pero que una vez desbloqueado puede ser muy liberador.

¿Qué es la dismenorrea?

La dismenorrea es un dolor abdominal intenso que aparece justo antes o al inicio de la menstruación, siendo de corta duración (unas 24 horas, el primer día de sangrado). Dentro de la dismenorrea podemos hablar de una primaria, asociada al dolor previo al sangrado que tiende a desaparecer tras el primer día de ciclo, y una secundaria que implica un dolor más continuo y pesado. Su aparición puede  ocurrir hasta una semana antes del sangrado y acompañar a la Mujer durante todo el mismo, intensificándose el dolor en casos más extremos. En el caso de una dismenorrea secundaria, es importante plantearse la existencia de otro síntoma como miomas o endometriosis.

 

 

El mensaje de la dismenorrea

Las fases oscuras de la Luna se ven reflejadas en La Hechicera y en La Bruja, que nos invitan a la introspección, a la catarsis y la liberación. Es el momento de abrazarnos con nuestra sombra, como hacemos en la Meditación Estacional de Invierno. Es muy fácil conectar aquí con el dolor, con la culpa, con el miedo y con la necesidad de castigo. Si la menstruación supone un acto de amor porque entregamos nuestra creación, nuestro proyecto, nuestro sueño, ¿por qué la parimos desde el dolor y el sufrimiento?

La dismenorrea nos habla de rechazo, tanto a nuestra imagen como Mujer como a las normas socioculturales que nos discriminan por serlo. No me siento capaz de aceptar el rol femenino que el patriarcado me ha asignado.

Se puede dar en Mujeres que vivieron en su casa diferencias de atención entre ellas y sus hermanos varones, o que las obligaron a actuar como niñas femeninas eligiéndole los juguetes con los que podía jugar y los vestidos que debía ponerse. La sexualidad suele ser o fue en algún momento de sus vidas un tabú al igual que la menstruación, siendo el recuerdo de la menarquía doloroso o desagradable.

Me acepto y me abrazo

La dismenorrea se sana trabajando el amor  hacia el propio cuerpo. Para ello, debemos encontrar con Terapia Menstrual qué dolor emocional está detrás del dolor físico, qué memorias traumáticas trae al presente la dismenorrea. Qué supone enfrentarme a mi sombra, y qué es aquello que considero tan malo de mí que no me permite perdonarme. 

Extiendo ese amor hacia mi imagen. Observo si estoy conforme con ella, si me siento identificada con la Mujer que se me refleja en el espejo, si tengo algo en ella que no reconozca como mío (por ejemplo, sigo usando este color en la ropa porque le gustaba a mi madre). 

Presto atención a mis relaciones, a si busco compañer@s que me traigan sufrimiento, si tengo tendencia al sacrificio y por qué. 

Es interesante sanar las memorias familiares y realizar un trabajo de sanación con los ancestros con técnicas como meditación y Theta Healing.

 

 

Te mereces vivir tu ciclicidad menstrual de manera consciente y en armonía, te lo mereces por el simple hecho de ser Mujer: de ser la Mujer que siempre quisiste ser, que no es otra que la mejor versión de ti misma.

 

Meditación: Conectar con mi Diosa

Te regalo una meditación sencillita para conectar con tu Diosa interior, ¿nos preparamos?

Como preludio, te comento que una meditación es un ritual, ya que buscamos algo con ella, desde estar centradas en nosotras como conectar con nuestra Diosa interior. Para completar este artículo te invito a que leas también este otro aquí en mi Blog, Pautas para un ritual.

Empezamos limpiando el ambiente con incienso o palo santo. Para conectar con la  Diosa, a mí me gustan olores como rosa, canela, jazmín o artemisa. Déjate llevar y elige el que más vibre contigo. El aroma dice mucho del carácter de tu Diosa.

Puedes trabajar con Diosas arquetípicas como Lakshmi, Iemanjá o Hécate, incluso con los Arquetipos Menstruales. Te propongo en esta ocasión que no uses referencias, deja que la Diosa se revele con su perfecta imagen.

Elige una música que te inspire, que te ayude a concentrarte y por supuesto que te guste. Si te gustan los mantras, tienes por ejemplo a Deva Premal, si prefieres que sólo sea instrumental, hay muchas listas de reproducción en diferentes plataformas musicales.

Enciende una vela del color que más te guste, siéntate cómodamente o túmbate, lo que te pida el cuerpo, toma una respiración profunda y ábrete a disfrutar.

 

 

1.- Toma una respiración profunda, llevando el aire desde tu nariz hasta el estómago. Retenlo un momento, para después expulsarlo lentamente por la boca. Repite esta acción tres veces.

2.- Sigue consciente de tu respiración, mientras vas permitiendo que el cuerpo se relaje. Toma conciencia del peso del mismo y recuerda que eres hija de la Madre Tierra, que tus raíces te unen a ella.

3.- Desde esas raíces toma la energía que la Madre Tierra te envía. Déjala que suba por tus piernas y que, poco a poco, vaya atravesando y activando tus chakras, uno a uno, empezando por el perineo, siguiendo por el Útero, a continuación el estómago, luego el corazón, la garganta, el tercer ojo y finalmente la corona de tu cabeza, por donde esa energía saldrá de tu cuerpo.

4.- Permítete acompañar a esa energía en su ascenso hacia esos planos sutiles de existencia donde reside la divinidad en su más inmensa plenitud. Observa y reconocerás  el espacio en el que te encuentras: un bosque, una playa, o un espacio especial para ti, como tu habitación, o la casa de tu infancia. Tu espacio sagrado tiene la forma y los colores que tú decidas que tengan.

5.- Siéntate cómodamente y llama a la Diosa, invítala a que te acompañe. Deja que llegue, y obsérvala. Fíjate bien, quizás su rostro es nuevo o ya lo conoces. Puede ser la Diosa arquetípica con la que trabajas, o una ancestra, o incluso puede que seas tú misma. No te sorprendas si fuera así, pues nuestra Diosa interior reside dentro de nosotras.

6.- Abrázala, tómala de las manos y escucha lo que ella te quiera decir. Pregúntale y ábrete a recibir sus respuestas, más allá de este bello ejercicio de meditación. Permanece en la compañía de la Diosa todo el tiempo que necesites.

7.- Una vez que vuestro encuentro llegue a su fin, despídete de ella como lo sientas y recibe de sus manos una bola de energía que llevarás contigo en tu camino de regreso.

8.- Empieza a descender por el mismo camino por el que llegaste acompañando a la energía de la Madre Tierra. Llega hasta tu corona y desciende por todo tu cuerpo, volviendo a encontrarte con la Madre Tierra. Entrégale a ella la bola de energía que te regaló la Diosa.

9.- Recibe de la Madre Tierra otra bola de energía un poco más pequeña, la cual portarás en tu camino de ascenso por tus raíces que dan entrada a tu cuerpo hasta que llegues a tu corazón, atravesando piernas, perineo, Útero y estómago. Siéntete enraizada y conectada con la energía divina.

10.- Coloca las manos en tu corazón, agradece la energía de la Diosa y de la Madre Tierra, agradécete  el haberte permitido conectar con tu parte divina y, cuando te sientas preparada, toma una respiración profunda, dibuja una sonrisa en tu rostro, abre los ojos y sé bienvenida.

 

Es posible que este tipo de meditación te dé hambre, si es así, no te prives. Tu única misión a partir de ahora es disfrutar y seguir los impulsos de tu corazón, que son los mismos que los de tu Diosa.

Mi Tarot Femenino III: Los Enamorados

En esta ocasión, nuestra tercera Arcana trae presencia masculina. Quizás nos extrañe por tanto que esté incluida, ¿pero no somos acaso femenino y masculino en constante dualidad en equilibrio?

Apreciamos un amorcillo, posiblemente Eros, situado enfrente del Sol, que señala con su flecha a un joven con semblante indeciso, el cual observa a su madre, situada a la izquierda. La señora parece indicarle con la mano una dirección, que conduce hacia la chica que sitúa a la derecha del joven, que parece señalar con una mano a la madre y con la otra se toca el vientre.

 

La decisión

Este Arcano habla de tomar decisiones, de la capacidad de ponerse a prueba para saber qué elección tomar. El joven debe elegir entre su madre, representante de la comodidad, la tranquilidad, la infancia, el pasado, la protección, la zona de confort, lo ya conocido, y la chica de la que está enamorado, que es el futuro, la madurez, el hacerse cargo y responsable de sí mismo, y con el tiempo, su paternidad.

Las dos mujeres representan dos momentos importantes en la vida del joven indeciso. Si lo trasladamos a nuestro presente, la madre nos muestra todo aquello de lo que venimos, donde nos sentimos seguras, mientras que la chica es lo que aún no hemos experimentado pero que en el fondo queremos. De no ser así, ella no habría aparecido, y no tendríamos por tanto ese dilema.

 

Los Enamorados en Mí

Veamos la carta como arquetipo para nuestra evolución en empoderamiento personal: la  Madre es nuestra Bruja, nuestra Anciana, que habla desde la Hechicera pues nos está invitando a liberarnos, a soltar todo lo que nos es caduco. No nos cierra la puerta, de hecho una mano apoya el hombro de quien tiene que tomar la decisión. Decidir no es renunciar sino priorizar.

La chica es nuestra Doncella, que nos abre la puerta a lo desconocido, a la acción, al emprender, mostrándonos que lo que hagamos dará sus frutos, por eso señala su vientre, augurando a la Madre que la emplazará con el tiempo. 

Todo es cíclico, todo vuelve. Esta decisión puede ser definitiva, pero esta encrucijada de la elección se nos repetirá una y otra vez mientras haya vida, mientras el Sol siga dando fe de ello.

                                                 Atrévete a elegir, ¡atrévete a ser cíclica!

Frigidez y anorgasmia: el placer que no me permito

El placer es algo, que, como sabes, forma parte de tu condición física, de tu concepción de Mujer, de tu conexión con la ciclicidad que sigue tu Útero. El orgasmo conecta a los cuatro arquetipos menstruales, despertando la energía activa de La Doncella, el amor de La Madre, la sensualidad erótica de La Hechicera y la necesidad de liberación de La Bruja. La petite mort es una transmutación personal a través del placer. ¿Por qué negarlo entonces?

 

Anorgasmia, o la desconexión de mis Arquetipos

La anorgasmia es la ausencia de orgasmo pero no de placer. Porque la mujer anorgásmica siente placer cuando la tocan, pero  cuando llega el momento de sentir la liberación del orgasmo, se bloquea y «se enfría». 

El orgasmo representa la apertura de todos los centros de energía del cuerpo, es decir, los chakras, y como vimos antes, en nosotras supone también la activación simultánea de todos nuestros arquetipos menstruales. Cerrarnos a esta apertura supone, por un lado, la negación a experimentar esta recepción y catarsis energética, porque no soy merecedora de estos dones, y por otro lado, el castigar a nuestr@ compañer@ sexual. No me permito disfrutar con otra persona y tampoco le doy a ella el privilegio de acompañarme al éxtasis. No me fusiono con la otra persona, y por ende no comparto ni recibo de ella.

¿Cómo solucionamos una anorgasmia? Cada caso es especial y necesita acompañamiento terapéutico, pero básicamente la idea es permitirse recibir placer en nuestra vida cotidiana. Para recibir cualquier tipo de placer del otro, debo primero aprender a dármelo yo mismas. Relájate y suelta el control.

 

Como nos dice Miranda Gray en la formación de Moon Mother: una mujer realiza la Bendición o Sanación de Útero, la otra, simplemente, relax and enjoy (se relaja y disfruta)

 

Frigidez, o la ausencia total de placer

La ausencia total de placer en las relaciones sexuales proviene de una «decisión» más o menos consciente que la mujer tiene de evitar el placer. En estos casos solemos consultar el árbol genealógico de la persona para conocer la relación entre las ancestras y el placer sexual. Podemos encontrar mujeres rígidas o muy estrictas, miedos a mostrar calidez y por tanto vulnerabilidad, represiones sexuales o engaños con amantes.

El placer se asocia con el pecado, con algo incorrecto y sucio. También habla de perder el control, de dejarse llevar, de no actuar desde la mente y sí desde la emoción. Ten en cuenta que, cuando no nos permitimos liberarnos y soltar el control mediante el placer, lo haremos con otra expresión que nos lo permita de una manera más justificada a nuestro sistema de normas y creencias: comiendo en exceso, con alcoholismo, con crisis incontroladas. 

Es también otra forma de no conectarnos con nuestr@ compañer@ sexual, de no permitirle acompañarnos a nuestra pérdida de control.

¿Cómo solucionamos una frigidez? Nuevamente cada caso es especial, y recurriremos al acompañamiento terapéutico, pero la base aquí será concedernos el derecho que tenemos por nacimiento de sentir placer y permitirnos por tanto renacer en cada acto de estimulación positiva.

 

“Un orgasmo no se tiene, se aprende a tenerlo, o mejor dicho, se aprende a permitirse obtenerlo.” Valérie Tasso

Amenorrea: cuando mi menstruación decide no bajar

Eres una mujer fértil, en edad de menstruar, más o menos regular, siempre a tu manera y con tu calendario (recuerda que no existe el ciclo menstrual perfecto de 28 días, o al menos la mayoría no lo seguimos). Menstrúas un mes, y al siguiente, pero al próximo ya no, y tampoco al que sigue, y al siguiente manchas, y después dejas de menstruar. Pero no notas síntomas menopáusicos, no tienes sofocos, ni cansancio excesivo, ni sudores exagerados, ni sequedad vaginal, aunque sí un poco de tristeza, de melancolía, de malestar emocional. Vas al ginecólogo y te detecta amenorrea, por un desajuste hormonal, así que te regula las hormonas posiblemente con una píldora anticonceptiva que te provocará un ciclo perfecto de 28 días, con una sangre roja y bien limpia y sin dolor, porque lo que estás teniendo es una falsa menstruación, que servirá para enseñarle a tu aparato reproductor nuevamente el hábito de menstruar. A mí no me gusta cómo suena, ¿y a ti?

 

 

Vamos a empezar por el principio: ¿Qué es la amenorrea?

Es la ausencia de menstruación debido, en la mayoría de los casos, a la baja producción de las hormonas menstruales, estrógeno y progesterona. A veces colabora la prolactina, la hormona que participa en la segregación de leche materna. Podemos encontrar dos tipos de amenorrea, una llamada primaria que se da en mujeres que no han menstruado nunca, y la secundaria, que la padecen aquéllas que sí son cíclicas, incluso después de haber parido. Cabe destacar al respecto que también se considera amenorrea a la ausencia de menstruación durante el embarazo, la lactancia y la plenopausia,  pero fisiológicamente es algo normal, por lo que no es preocupante.

Encontramos diferentes motivos físicos que nos conducen a padecer amenorrea, por ejemplo que no se produzcan óvulos, por un tumor en los ovarios, por antidepresivos, o por padecer anorexia o anisedad.

 

¿Qué me está diciendo la amenorrea?

El ciclo menstrual al completo, como sabes, empieza con la formación del óvulo y termina con la expulsión del mismo en el sangrado. En otras palabras, empieza con la Doncella y termina con la Bruja. El cuerpo se prepara para producir un óvulo, madurarlo, desprenderlo de la trompa de Falopio, envolverlo en el endometrio y finalmente expulsarlo, pero la amenorrea hace que el último paso no se produzca. Es más, se pueden incluso sentir los dolores premenstruales en todo su esplendor, pero no hay expulsión con la hemorragia, no hay liberación. No hay Bruja que valga, porque no soltamos nada. ¿Qué estamos reteniendo, de qué no nos estamos liberando?

 

La sangre es vida, es regeneración. Es el órgano (porque así está considerada) que lleva el alimento y el oxígeno a todo el cuerpo, recogiendo y depurando las diferentes toxinas que se producen y acumulan dentro de él. La sangre debe fluir y encontrar su camino. En el caso de la sangre menstrual, su camino es salir del cuerpo con el endometrio y el óvulo no fecundado. Si no permitimos que la sangre siga su curso, no permitimos que el ciclo se complete, cortamos nuestra energía cíclica, cortamos nuestra vida. Cesando nuestro ciclo menstrual cortamos nuestra capacidad de crear, de vivir. No parimos todo lo que hemos gestado con La Madre, por lo que tampoco hacemos catarsis de lo trabajado en La Hechicera, quedándonos enganchadas a ella, como si fuéramos menopáusicas (que no plenopáusicas, porque no hay ni una integración consciente ni tampoco nos corresponde por edad o fisiología). 

La amenorrea también se relaciona con el rechazo a la sexualidad, tanto por infravaloración de la pareja como por creencias relacionadas con sexo y suciedad. ¿Me culpo por no ser o haber sido una buena amante para mi pareja? ¿Merezco por ello un castigo por su parte, como que me engañe con otra persona? A veces podemos estar repitiendo ideas y memorias que tenían las mujeres de nuestro linaje relacionadas con experiencias sexuales que implican dolor. En estos casos es interesante rastrear el árbol genealógico para encontrar el origen de estos patrones y sanarlos de raíz.

La Terapia Menstrual ofrece muchas herramientas para encontrar el origen de la amenorrea en cada caso particular y sanarlo siempre desde el amor y la comprensión hacia las personas implicadas, potenciando siempre el autocuidado, el autorespeto y la autoestima. Mereces vivir conectada con tus arquetipos, mereces vivir tu vida con fluidez y mereces ser y sentir en armonía contigo misma, siempre.

Meditaciones Estacionales de Útero

El Útero, como ya sabes, vibra con las fases lunares y también con las estaciones del año. Cada estación ofrece diferentes energías y propiedades sanadoras que nos ayudan a conectarnos con nosotras. Nos fijamos en los arquetipos y fases lunares, los puntos cardinales, los cuatro elementos y en la representación simbólica de la propia estación. Para ello, te presento un programa de un año de duración basado en la realización de cuatro meditaciones, una por estación, para conectar y sintonizar el Útero con el ciclo de la naturaleza. ¿Te apetece conocerlas? 

 

La Meditación Invernal de Útero

En esta meditación trabajamos con las guardianas del Norte y del elemento Tierra. En ella, conectamos con el arquetipo de la Bruja o Anciana, la cual nos invita a conectarnos con nuestra sombra, con esa parte interna que no queremos ver, para depurar aquello de lo que nos queramos desprender. Aprovechamos para cortar lazos con aquellas personas a las que no queremos más en nuestra vida, y una vez que hemos sanado nuestra parte más oscura aportando luz, recibimos un mensaje de nuestra Bruja interior.

Esta meditación inicia el ciclo de las Meditaciones Estacionales de Útero, porque en ella es donde más limpiamos y nos descargamos, para empezar a crear a partir de Primavera. Debe realizarse en Luna Nueva, aprovechando la oscuridad de la Luna para conectarnos con la nuestra propia.

 

La Meditación Primaveral de Útero

En esta ocasión trabajamos con las guardianas del Este y del elemento Aire. En ella, conectamos con el arquetipo de la Doncella, Virgen, o Guerrera, para impulsar la energía de movimiento hacia el proyecto que queramos emprender. Terminamos de limpiar los restos que puedan haber quedado o surgido posterior a la meditación de Invierno y nos centramos en aquello que queramos crear. Visualizamos nuestro sueño y corremos como Guerreras hacia nuestro objetivo.

Esta meditación se realiza en Luna Creciente, aprovechando la energía del despertar y el inicio del ciclo.

 

La Meditación Estival de Útero

Las guardianas que nos acompañan son las del Sur y del elemento Agua, y nuestro arquetipo será la Madre, la cual nos conectará con la abundancia, el amor incondicional y la creatividad. En este encuentro trabajaremos con el linaje materno, al cual vamos a reconocer y honrar.  Como regalo, nuestras ancestras nos dejarán su bendición y la conexión plena con la energía sagrada femenina. Tras ella, es una buena idea realizar el Rito 13º del Útero Munay-ki.

Esta meditación se realiza en Luna Llena, aprovechando la energía de su luz radiante y próspera.

 

La Meditación Otoñal de Útero

Cerramos el ciclo con las guardianas del Oeste y del elemento Fuego, y con el arquetipo de la Hechicera o Chamana, que nos ayudará a equilibrar y hacer balance del proceso intenso de limpieza, iniciativa y plenitud que habremos vivido durante todo el año. En esta ocasión revisaremos cada uno de nuestros chakras, deshaciéndonos de cada uno de las ideas, pensamientos, creencias y experiencias que ya nos son caducas, para así reforzar aquéllo que nos quedamos, lo que queremos conservar.

Esta meditación se realiza en Luna Menguante, aprovechando la energía de la transmutación y la intuición.

 

Tras este ciclo, volvemos a abrir otro, nuevamente de invierno a otoño, pero te aseguro que esa segunda vuelta no será igual que la primera, removeremos con nuevas energías y depuraremos a diferentes niveles. ¿Me acompañas este invierno a realizar este viaje hacia nuestro interior?

La Diosa Incomprendida

Seguro que has escuchado hablar de nuestras luces y nuestras sombras, normalmente entendido como nuestra parte bonita y aquella que no nos gusta. También las luces pueden representar las cosas que son visibles o de las que tenemos conciencia y las sombras aquellas que desconocemos y que habitan en el inconsciente. Incluso las que, aún sabiendo que existen, no queremos ver. Cuando trabajamos con meditación para aprender a abrazar nuestra sombra, lo que hacemos es enfrentarnos a ella y aceptarla.

 

Polaridades del mismo concepto

Todo tiene sus luces y sus sombras, las cuales se complementan y necesitan para existir, para ser. Como dicta El Kybalión, como es arriba es abajo, como es abajo es arriba. Arriba y abajo es como luz y sombra, polaridades del mismo concepto que definen un estado concreto del mismo.

Entendemos la sombra porque conocemos la luz y viceversa.

 

La Luna también utiliza este principio de correspondencia: como es Creciente, es Menguante. Y como es Llena, es Nueva. Creciente y Llena son las fases de luz, mientras que Menguante y Nueva son las fases de sombra. Fíjate sino en sus arquetipos: Doncella y Madre frente a Hechicera y Bruja. Mientras sigues leyendo el post te lanzo una pregunta para que la vayas rumiando: ¿cuál de las dos parejas tiene mejor aceptación socialmente y en el inconsciente colectivo?

 

 

Las dos fases de luz lunares corresponden al proceso previo y auge de la ovulación. Son las fases en las que estamos más alegres, con más ganas de salir, activas, mientras que las fases de sombra se corresponden con el proceso menstrual. ¿Cuántas veces no te habrán dicho cuando estás de mal humor que seguro que te está por bajar la regla? Y es que esas fases son más privadas, más íntimas, más nuestras. Es cierto que se nos apaga un poco el humor, porque el proceso de soltar que vivimos por dentro es muy intenso.

 

Sí amiga, la Diosa que eres también se cabrea

Las fases de sombra u oscuras, las de transformación y revelación, son las más poderosas para nosotras a nivel interno y al mismo tiempo las menos aceptadas por la sociedad. Podemos verlo de muchas maneras, como la idea inconsciente de que cuando la Mujer se encuentra  a sí misma y reconoce su poder en las fases oscuras de renovación, alquimia e intuición, el sistema patriarcal tiembla porque espera de nosotras Doncellas y Madres que cada vez se parecen menos a nuestros arquetipos de luz, mientras que la Diosa en sus fases de noche es tachada de peligrosa porque invoca las energías del Mal, es decir, se mira a Sí Misma y no al hombre, al que baja del pedestal falocéntrico en el que lo había situado para colocarse ella con su Útero Sagrado. ¿Sabes qué conclusión saco yo de todo esto? Diosa Incomprendida, Diosa Empoderada.

 

Las mujeres son como las obras de arte modernas. Si tratas de entenderlas, no podrás disfrutarlas. Freddie Mercury. Lo siento Freddie, no has acertado ni con unas ni con otras.

La Hechicera

Dedico la primera Luna Menguante del blog al arquetipo de La Hechicera, también llamada La Chamana. Aunque ya realicé una pequeña introducción sobre este arquetipo, en esta ocasión quiero dedicarle una entrada en exclusiva.

 

¿Quien es La Hechicera?

La Hechicera se corresponde con la alquimia interior y la intuición. Tras el periodo de amor pleno y generosidad que supone la ovulación,  el Útero se vuelca en activar las energías internas. 

La Hechicera se relaciona con la expresión del inconsciente, en el que los sueños se manifiestan y se alcanza la luz en aquellos aspectos propios que las fases previas estaban oscuras al estar nuestra atención enfocada hacia fuera de nosotras. Es una fase ideal para trabajar con mancias, para meditar y para descansar. 

La Hechicera es activa, se preocupa por renovar todo aquéllo que empieza a serle obsoleto para dar lugar a cosas nuevas. Para ello, desciende hacia su  lado oscuro, cuidando el vínculo entre su luz y su sombra.

 

En cuanto a la sexualidad, la Hechicera es erótica, fogosa, ardiente. No se esconde ni se frena, es una vampiresa. Las relaciones íntimas con ella son pasionales. Es también un momento ideal para conectar con la energía sexual de manera más mística, quizás mediante el tantra. 

La  Hechicera se manifiesta durante la fase premenstrual. En un ciclo menstrual regular, sería desde el vigésimo segundo día hasta el vigésimo octavo, cuando empezaría la menstruación. 

Es una fase atrayente en la que nos volcamos en nosotras mismas, empezando a preparar la limpieza física y emocional que nos liberará y nos conectará con el desapego. Es muy fácil quedarse enganchada en La Hechicera, por una resistencia inconsciente a soltar lo que ya no nos sirve y por el poder y magnetismo personal que nos transfiere.

La estación ligada a La Hechicera es el otoño, relacionada con el fin del esplendor del verano e inicio del recogimiento. Su color es el violeta y las fiestas wiccanas son Mabon y Samhain.

Si te gusta meditar con diosas, para conectar con La Hechicera puedes elegir a la que para ti la represente. Algunas de ellas son Kali, diosa hindú de la muerte y la destrucción pero también de la regeneración, cuyo nombre significa en sánscrito «Mujer Negra», y Lilith, diosa mesopotámica relacionada con la tentación erótica desde el lado maligno y la rebeldía. Ambas diosas son mujeres incomprendidas y maltratadas  por el patriarcado, como lo es la deidad que traigo en esta ocasión de los cultos de los Orixás (Batuque, Candomblé y Santería, entre otros): Pombagira. Mujer ardiente, libre, deslenguada, independiente, sensual, asociada a la noche, al alcohol, el juego y el dinero. Mal tachada de prostituta, rige los caminos, el devenir y regula el karma.

 

Pombagira, Mujer Sensual y Alquímica. Imagen extraída de Google Images

Y tú, ¿reconoces a tu Hechicera? ¿Cómo la vives? ¿Qué diosa o diosas te gustan para este arquetipo?

Plenopausia: La Coronación de la Chamana

Llegar al final del ciclo biológico de la menstruación supone para muchas mujeres el final de una etapa asociada a la juventud, a la actividad sexual puesto que se tiene la creencia de que baja la líbido. Ya no soy una mujer activa, ya no podré tener hijos independientemente de que los desee o no, mi vejez ha decidido por  mí. Sufriré sofocos, engordaré, seré carne de osteoporosis, y un sinfín de males más que colaborarán a sumirnos en una profunda depresión de menopausia  y ocaso.

Para llevar mejor los síntomas desde la perimenopausia (los años previos a la propia menopausia donde empieza a descender la producción de estrógenos, una de las hormonas más importantes ligadas a nuestro ciclo menstrual) es conveniente dejarnos ayudar por un@ profesional, como un@ ginecólog@, además de seguir pequeñas pautas como cuidar un poco nuestra alimentación (el calcio es un gran aliado para nuestros huesos), descansar, practicar meditación, hacer ejercicio moderado como salir a caminar por la orilla del mar para beneficiarnos del exfoliante que le regalaremos a nuestros pies y el aporte de yodo y sodio que nos dará el agua marina. Y sobre todo, lo que más nos va ayudar es cambiar el enfoque pesimista de la menopausia y darle un giro apoteósico: en vez de entrar al ocaso de la menopausia, tras la menstruación la Mujer se corona abrazando la Plenopausia.

 

Elijo alimentarme de Amor y Belleza, por eso, me Elijo a Mí Misma

 

Tu nuevo término aliado: Plenopausia

¿Por qué utilizo este término? Porque la Plenopausia supone también el fin de la vida menstrual, pero en vez de como una pérdida de un símbolo muy representativo de la feminidad (aunque no nos haya gustado tener la regla), es una subida de status personal: paso de ser cíclica a alcanzar mi madurez emocional, ya no necesito conocerme durante las cuatro fases que dura mi ciclo y depurar cada mes lo que ya no necesito. Soy Plenopaúsica precisamente porque soy una Mujer Plena. Y si en algún momento necesito regirme con los arquetipos, sabré reconocerlos en mí o simplemente miraré a la luna y me sincronizaré con ella.

 

La Coronación de La Chamana

Hay un Rito de Paso precioso para este momento, cuando la mujer decide asumir su status de plenopáusica, y se corona como Chamana, otro de los nombres que recibe el arquetipo de la Hechicera. Podría decirse que, de manera natural, la plenopaúsica adopta este arquetipo puesto que es el que se mira más adentro, el que más convive consigo misma. De alguna manera, la Chamana reúne las virtudes de los demás arquetipos aunque tomando conciencia de que todo parte de ella y finalmente también es para ella: es activa como la Doncella, es creadora como la Madre y destructora como la Bruja. Es el arquetipo de la transmutación.

En este rito antes nombrado, la mujer plenopaúsica inicia un viaje hacia sí misma donde se conecta con su oscuridad y sus sombras para liberarse de ellas y volver a nacer como  una Mujer Plena y Consciente, que se ama y que se elige a Sí Misma.