El mensaje de mi menstruación

¿Te puedo confesar algo? Me gusta mucho menstruar. Tiene su explicación: cuando padecía amenorrea, menstruaba pocas veces al año, y cuando tocaba, lo celebrara, llamaba a mi madre para darle la noticia y nos alegrábamos juntas. Ahora, que menstrúo con normalidad y sin dolor, ¿sabes que sigo llamando a mi madre cada vez que empieza mi sangrado? ¡Y lo sigo celebrando!

Y es que menstruar, como ya sabes, dice mucho de cómo somos y estamos. Siempre la menstruación tiene un mensaje para nosotras, siendo alegre y positivo cuando no sentimos dolor y vibramos con nuestra energía. Vamos a hablar de qué ocurre cuando tenemos desequilibrios, desajustes, o problemas con nuestro ciclo.

 

Mi visión como Mujer

En líneas generales, los problemas menstruales se relacionan con nuestra feminidad y nuestro concepto de ser Mujer. Podemos encontrarnos con dificultades para aceptar nuestra feminidad, sobre todo tras nuestra menarquía. Reaccionamos también al concepto de feminidad de nuestra madre o modelo femenino referente, entre otras cosas porque nuestro primer sangrado nos conecta con las memorias de nuestro linaje ancestral materno. Afecta si tuvimos una madre estricta, si nos enseñaron a tratar nuestro sangrado y nuestra sexualidad como tabú (porque la menstruación y la sexualidad están íntimamente relacionadas, tanto en lo que me permito como en lo que me reprimo). Tendré problemas para menstruar si busco masculinizarme porque inconscientemente creo que para un hombre la vida es más sencilla, o porque en el fondo mis padres hubieran preferido un niño. Estoy disconforme conmigo misma y me siento culpable por haber decepcionado a mis padres,  o por no estar cumpliendo mi papel como Mujer.

 

 

Lo que dicen por ahí

¿Cuántas veces has escuchado que no te laves el pelo cuando estás menstruando? ¿Se te ha ocurrido hacer mayonesa en esos días? Las voces populares, aunque no las creamos, las tenemos en el inconsciente  aprehendidas como creencias limitantes. No vayas a la playa cuando tengas la regla, no tengas relaciones porque es un asco (y si a tu compañer@ no le importa que estés sangrando, entonces el asqueroso o asquerosa es él o ella). Cuando menstrúas estás sucia, estás «mala con la regla», faltas al trabajo o al instituto porque te duele mucho y pones como excusa que tienes gastroenteritis (¿te has fijado que siempre se usa la gastroenteritis cuando alguien busca una excusa?). Es un buen momento para revisar tus creencias y decidir cuáles quieres conservar y cuáles desechar.

 

La menstruación ideal

La mejor forma de menstruar es la tuya. Si tu ciclo dura más de 28 días, perfecto. Si sangras más que tu amiga pero estás sana, perfecto. La menstruación no es dolorosa, aunque puedes sentir las contracciones del Útero. Es normal, ¡estás viviendo un parto!

Como Mujer, menstrúas, es lo más normal y natural del mundo. Y mientras tú estás sangrando, hay miles de Mujeres en el mundo, diferentes a ti en ideología, creencias, costumbres, que también están menstruando. Todas unidas por en arquetipo de La Bruja. No apartes la mirada de tu cuerpo, escúchalo, atiéndelo, libéralo y disfruta de tu ciclo. Cuéntaselo a quien quieras, ¡y celébralo!

 

Ten fe: confía en que la Diosa está transformándote; siente la emoción de una sorpresa maravillosa. Afloja tus resistencias y deja que suceda. Miranda Gray

 

 

Dismenorrea: Mi propio autorrechazo

Vamos a conocer otro desajuste menstrual que, como ya sabemos, afecta nuestro campo emocional e influye en nuestra trama inconsciente más de lo que pensamos. En esta ocasión vamos a hablar de dismenorrea, un desajuste doloroso pero que una vez desbloqueado puede ser muy liberador.

¿Qué es la dismenorrea?

La dismenorrea es un dolor abdominal intenso que aparece justo antes o al inicio de la menstruación, siendo de corta duración (unas 24 horas, el primer día de sangrado). Dentro de la dismenorrea podemos hablar de una primaria, asociada al dolor previo al sangrado que tiende a desaparecer tras el primer día de ciclo, y una secundaria que implica un dolor más continuo y pesado. Su aparición puede  ocurrir hasta una semana antes del sangrado y acompañar a la Mujer durante todo el mismo, intensificándose el dolor en casos más extremos. En el caso de una dismenorrea secundaria, es importante plantearse la existencia de otro síntoma como miomas o endometriosis.

 

 

El mensaje de la dismenorrea

Las fases oscuras de la Luna se ven reflejadas en La Hechicera y en La Bruja, que nos invitan a la introspección, a la catarsis y la liberación. Es el momento de abrazarnos con nuestra sombra, como hacemos en la Meditación Estacional de Invierno. Es muy fácil conectar aquí con el dolor, con la culpa, con el miedo y con la necesidad de castigo. Si la menstruación supone un acto de amor porque entregamos nuestra creación, nuestro proyecto, nuestro sueño, ¿por qué la parimos desde el dolor y el sufrimiento?

La dismenorrea nos habla de rechazo, tanto a nuestra imagen como Mujer como a las normas socioculturales que nos discriminan por serlo. No me siento capaz de aceptar el rol femenino que el patriarcado me ha asignado.

Se puede dar en Mujeres que vivieron en su casa diferencias de atención entre ellas y sus hermanos varones, o que las obligaron a actuar como niñas femeninas eligiéndole los juguetes con los que podía jugar y los vestidos que debía ponerse. La sexualidad suele ser o fue en algún momento de sus vidas un tabú al igual que la menstruación, siendo el recuerdo de la menarquía doloroso o desagradable.

Me acepto y me abrazo

La dismenorrea se sana trabajando el amor  hacia el propio cuerpo. Para ello, debemos encontrar con Terapia Menstrual qué dolor emocional está detrás del dolor físico, qué memorias traumáticas trae al presente la dismenorrea. Qué supone enfrentarme a mi sombra, y qué es aquello que considero tan malo de mí que no me permite perdonarme. 

Extiendo ese amor hacia mi imagen. Observo si estoy conforme con ella, si me siento identificada con la Mujer que se me refleja en el espejo, si tengo algo en ella que no reconozca como mío (por ejemplo, sigo usando este color en la ropa porque le gustaba a mi madre). 

Presto atención a mis relaciones, a si busco compañer@s que me traigan sufrimiento, si tengo tendencia al sacrificio y por qué. 

Es interesante sanar las memorias familiares y realizar un trabajo de sanación con los ancestros con técnicas como meditación y Theta Healing.

 

 

Te mereces vivir tu ciclicidad menstrual de manera consciente y en armonía, te lo mereces por el simple hecho de ser Mujer: de ser la Mujer que siempre quisiste ser, que no es otra que la mejor versión de ti misma.

 

La poética del parto

Fíjate qué curioso: pasamos nuestros primeros nueve meses de existencia en el vientre de mamá. Allí nos convocan cuando nos crean y en ese mismo espacio de calor y protección empezamos a tomar forma. Una vez que estemos preparadas para salir al mundo, mamá nos acompañará  a la puerta de salida mediante el parto. Años más tarde lo volverá a hacer, cuando seamos adultas y podamos hacernos cargo de nosotras mismas.

La separación

Cuando se produce un parto, el bebé llora desconsoladamente mientras la madre grita de dolor como culminación a horas previas de dilatación y contracciones. Si está el padre presente, agarra la mano de la parturienta o, como muestran en algunas películas, se desmaya. Hay mucha sangre, cuidados máximos para que el recibimiento del bebé sea perfecto, y una vez que se corta el cordón umbilical, la madre cae rendida de agotamiento en la cama. ¿De verdad que esa experiencia de dolor, gritos, sangre por doquier y llantos nos deja un recuerdo hermoso y maravilloso?

El parto supone a nivel emocional una experiencia traumática de separación entre la mujer y el ser que se ha formado dentro de ella. El útero ha creado un hogar seguro y acogedor para este pequeño ser, pero llega un momento en el que la naturaleza obliga a que el hijo abandone el primer hogar materno y se enfrente al mundo como individuo independiente.

 

 

 

El Proyecto Sentido

Forma parte de la poética del parto cómo se presenta el bebé al mundo: de nalgas, con el cordón umbilical  enrollado en el cuello, o incluso si nace rápido, si se hace esperar, si es prematuro, o si precisa cesárea. El bebé también se manifiesta  y muestra con su llegada lo que dicen sus memorias. Quizás sus padres esperaban un sexo diferente al que este bebé trae, o está evocando la idea de aborto que se planteó la madre en algún momento, o el miedo «a lo que se viene encima» de unos padres primerizos. Estas ideas forman parte del Proyecto Sentido, término que define las memorias psicoemocionales del bebé desde antes de su concepción hasta aproximadamente los tres años de edad. Las circunstancias de sus padres, sus creencias sobre la paternidad, las preocupaciones del momento y las memorias de los árboles genealógicos de ambos influirán en el Proyecto Sentido del bebé.

Influirán también las preguntas que se puede plantear la mamá desde la concepción del bebé hasta su alumbramiento: ¿Voy a poder proteger a mi bebé si está fuera de mi útero? ¿Seré yo capaz de darle un hogar? ¿Ayudará este bebé con su presencia fuera de mi vientre a que su padre pase más tiempo conmigo? ¿Por qué ha tardado tanto en nacer? ¿Quería yo realmente ser mamá?

 

Sanar las memorias uterinas

Todos tenemos un Proyecto Sentido que explica nuestra misión en la vida en función de lo que nuestra familia esperara de nosotros y por qué creemos nosotros que hemos venido al mundo. Por ejemplo, si mi mamá pasaba mucho tiempo sola porque mi papá trabajaba mucho, quizás yo creo que he venido al mundo a hacerle compañía a mi mamá, cuando ella realmente  estaba llamando la atención de su compañero. Esto me puede afectar en que me puedo convertir en una mujer que tiene dependencia emocional con su madre y que no me separo de ella. Me puede costar encontrar pareja, porque inconscientemente no quiero dejar sola a mi mamá. Y si, supongamos, a mis dos años de vida mi papá abandonó a mi mamá y se fue con otra mujer con la que fundó otra familia, inconscientemente mi mamá me rechazará porque no conseguí que mi papá se quedara en casa. La situación que se puede dar es que mi mamá y yo discutamos mucho y nos echemos cosas en cara, y al mismo tiempo estaré toda la vida buscando su aprobación para todo.

Todas estas memorias son inconscientes, pero las tenemos y nos afectan en todas las áreas de nuestra vida. Conocer nuestro Proyecto Sentido nos ayuda a conocernos y a entender a nuestros padres, partiendo siempre de la premisa de que siempre hicieron las cosas lo mejor que pudieron.

 

Bella imagen extraída de aquí

 

 

Sanar el Proyecto Sentido

Sabiendo cuál es mi Proyecto Sentido, puedo tomar conciencia de los miedos y bloqueos que tengo y puedo decidir si quiero o no mantenerlos. Trabajar el Proyecto Sentido supone una investigación profunda  en nuestras memorias y a las memorias de nuestro árbol genealógico, depurando y liberando historias que influyen a las personas implicadas. En otras palabras, sanar mi Proyecto Sentido me libera  a mí y también a mis padres, y si mis memorias afectan a otras personas de mi árbol, también los libera. 

El parto puede ser una experiencia traumática o poética, dependiendo de la conciencia que tengamos, de cómo hayamos vivido el embarazo y de los medios que pongamos para disfrutar de un parto en armonía con facilitadores preparados para ello, como son las doulas. Tomando presencia en mis emociones, poniendo cuidado en lo que me digo, viviendo de la manera más natural y auténtica mi embarazo y aceptando los pensamientos y momentos en los que me siento mejor  y peor, ayudaré a que el Proyecto Sentido de mi bebé sea lo menos negativo posible, sin culparme tampoco de las creencias perjudiciales que herede (porque nunca el Proyecto Sentido va a ser perfecto como queremos que sea, pero lo será porque traerá el programa específico que debemos trabajar en esta vida) y el parto puede convertirse si así lo deseo en un recuerdo poético.

Amenorrea: cuando mi menstruación decide no bajar

Eres una mujer fértil, en edad de menstruar, más o menos regular, siempre a tu manera y con tu calendario (recuerda que no existe el ciclo menstrual perfecto de 28 días, o al menos la mayoría no lo seguimos). Menstrúas un mes, y al siguiente, pero al próximo ya no, y tampoco al que sigue, y al siguiente manchas, y después dejas de menstruar. Pero no notas síntomas menopáusicos, no tienes sofocos, ni cansancio excesivo, ni sudores exagerados, ni sequedad vaginal, aunque sí un poco de tristeza, de melancolía, de malestar emocional. Vas al ginecólogo y te detecta amenorrea, por un desajuste hormonal, así que te regula las hormonas posiblemente con una píldora anticonceptiva que te provocará un ciclo perfecto de 28 días, con una sangre roja y bien limpia y sin dolor, porque lo que estás teniendo es una falsa menstruación, que servirá para enseñarle a tu aparato reproductor nuevamente el hábito de menstruar. A mí no me gusta cómo suena, ¿y a ti?

 

 

Vamos a empezar por el principio: ¿Qué es la amenorrea?

Es la ausencia de menstruación debido, en la mayoría de los casos, a la baja producción de las hormonas menstruales, estrógeno y progesterona. A veces colabora la prolactina, la hormona que participa en la segregación de leche materna. Podemos encontrar dos tipos de amenorrea, una llamada primaria que se da en mujeres que no han menstruado nunca, y la secundaria, que la padecen aquéllas que sí son cíclicas, incluso después de haber parido. Cabe destacar al respecto que también se considera amenorrea a la ausencia de menstruación durante el embarazo, la lactancia y la plenopausia,  pero fisiológicamente es algo normal, por lo que no es preocupante.

Encontramos diferentes motivos físicos que nos conducen a padecer amenorrea, por ejemplo que no se produzcan óvulos, por un tumor en los ovarios, por antidepresivos, o por padecer anorexia o anisedad.

 

¿Qué me está diciendo la amenorrea?

El ciclo menstrual al completo, como sabes, empieza con la formación del óvulo y termina con la expulsión del mismo en el sangrado. En otras palabras, empieza con la Doncella y termina con la Bruja. El cuerpo se prepara para producir un óvulo, madurarlo, desprenderlo de la trompa de Falopio, envolverlo en el endometrio y finalmente expulsarlo, pero la amenorrea hace que el último paso no se produzca. Es más, se pueden incluso sentir los dolores premenstruales en todo su esplendor, pero no hay expulsión con la hemorragia, no hay liberación. No hay Bruja que valga, porque no soltamos nada. ¿Qué estamos reteniendo, de qué no nos estamos liberando?

 

La sangre es vida, es regeneración. Es el órgano (porque así está considerada) que lleva el alimento y el oxígeno a todo el cuerpo, recogiendo y depurando las diferentes toxinas que se producen y acumulan dentro de él. La sangre debe fluir y encontrar su camino. En el caso de la sangre menstrual, su camino es salir del cuerpo con el endometrio y el óvulo no fecundado. Si no permitimos que la sangre siga su curso, no permitimos que el ciclo se complete, cortamos nuestra energía cíclica, cortamos nuestra vida. Cesando nuestro ciclo menstrual cortamos nuestra capacidad de crear, de vivir. No parimos todo lo que hemos gestado con La Madre, por lo que tampoco hacemos catarsis de lo trabajado en La Hechicera, quedándonos enganchadas a ella, como si fuéramos menopáusicas (que no plenopáusicas, porque no hay ni una integración consciente ni tampoco nos corresponde por edad o fisiología). 

La amenorrea también se relaciona con el rechazo a la sexualidad, tanto por infravaloración de la pareja como por creencias relacionadas con sexo y suciedad. ¿Me culpo por no ser o haber sido una buena amante para mi pareja? ¿Merezco por ello un castigo por su parte, como que me engañe con otra persona? A veces podemos estar repitiendo ideas y memorias que tenían las mujeres de nuestro linaje relacionadas con experiencias sexuales que implican dolor. En estos casos es interesante rastrear el árbol genealógico para encontrar el origen de estos patrones y sanarlos de raíz.

La Terapia Menstrual ofrece muchas herramientas para encontrar el origen de la amenorrea en cada caso particular y sanarlo siempre desde el amor y la comprensión hacia las personas implicadas, potenciando siempre el autocuidado, el autorespeto y la autoestima. Mereces vivir conectada con tus arquetipos, mereces vivir tu vida con fluidez y mereces ser y sentir en armonía contigo misma, siempre.

Burning Times- Elaine Silver

La canción Burning Times (Tiempos de quema) habla de la época en la que las Mujeres sabias se reunían en covens, aquelarres, para honrar a la Diosa. Sanadoras  y maestras de la Tierra, fueron perseguidas y quemadas en masa cuando la religión patriarcal alcanzó el poder y se impuso mediante la dominación del pueblo. Las voces de las nueve millones de Mujeres que murieron en esa caza de Brujas aún se escuchan en las herederas de las supervivientes, y el homenaje a la Diosa y sus múltiples nombres se canta en uno de los mantras wiccanos más populares, donde se recoge el nombre de diferentes manifestaciones de la Diosa en diferentes culturas y tradiciones del mundo:

                               Isis, Astarte, Diana, Hécate, Deméter, Kali, Inanna.

Te dejo el link para que puedas escuchar Burning Times y  también la letra en versión original y su traducción al español.

https://www.youtube.com/watch?v=YG7KmjfMQIw

BURNING TIMES- TIEMPOS DE QUEMA

In the cold of the evening, they used to gather
Solían reunirse en el frío de la noche 
neath the stars in the meadow, circled near the old oak tree.
en el prado,bajo las estrellas, formaban un círculo cerca del viejo roble. 
At the times appointed by the seasons
A las horas señaladas por las estaciones. 
of the Earth and the phases of the moon.
de la Tierra y las fases de la luna.

In the center, often stood a woman,
Solía destacar una Mujer en el centro, 
equal with the others, respected for her worth.
igual que las otras, respetada por su valor. 
One of the many.. we call the witches,
Una de las tantas llamadas brujas, 
the healers, the teachers, of the wisdom of the Earth.
las sanadoras, maestras, de la sabiduría de la Tierra.

And the people grew in the knowledge she gave them,
Y la gente creció en el conocimiento que ellas les daban, 
herbs to heal their bodies, smells to make their spirits whole.
hierbas para sanar sus cuerpos, olores que llenaban a sus espíritus.
Hear them chanting healing incantations,
Las escuchaban cantar conjuros curativos, 
calling for the wise ones, celebrating in dance and song.
llamando a las sabias, celebrando con danzas y cantos.  

Isis, Astarte, Diana, Hecate, Demeter, Kali, Inanna.

There were those that came to power, through domination.
Llegaron aquellos que alcanzaron el poder mediante la dominación.
They were bonded in their worship of a dead man on a cross.
Unidos en su adorción a un hombre muerto en una cruz.
They sought control of the common people,
Buscaron el control de la gente común,
by demanding allegiance to the Church of Rome.
Exigiendo lealtad a la Iglesia de Roma.

And the Pope, he commenced the inquisition,
Y el Papa comenzó la inquisición,
as a war against the women, whose powers they feared.
como una guerra en contra de las mujeres, cuyos poderes temían.
In this holocaust, in this age of evil,
En ese holocausto, en esta era del mal
nine million European women, they died.
murieron nueve millones de Mujeres europeas.
And the tale is told, of those who by the hundreds,
Y se cuenta la historia de las que por centenares, 
holding hands together, chose their deaths in the sea.
tomadas de la mano, eligieron su muerte en el mar.

While chanting the praises of the Mother Goddess,
Mientras cantaban las alabanzas a la Diosa Madre,
a refusal of betrayal, women were dying to be free.
una negativa a la traición, las mujeres morían por ser libres.

Isis, Astarte, Diana, Hecate, Demeter, Kali, Inanna.

Now the Earth is a witch, and we still burn her
Ahora la Tierra es una Bruja y todavía la seguimos quemando
stripping her down with mining, and the poison of our wars.
desnudándola con la explotación y  el veneno de nuestras guerras.
Still to us, the Earth is a healer, a teacher, and a mother.
Aún para nosotros la Tierra es sanadora, maestra y madre.
A weaver of a web of light, that keeps us all alive.
Tejedora de una red de luz, que nos mantiene vivos.
She gives us the vision to see through the chaos.
Nos da la visión para ver a través del caos.
She gives us the courage, it is our will to survive.
Nos da el valor, nuestra voluntad de sobrevivir.

Isis, Astarte, Diana, Hecate, Demeter, Kali, Inanna

Para la Adolescente que fui

He encontrado, rebuscando entre mis recuerdos, dos diarios de mi época adolescente. Siete años en los que empecé a tener mi primer contacto con chicos hasta que cumplí los 22 años en plena etapa universitaria. Me he leído con todo el Amor que la Mujer Consciente que soy siente hacia su Adolescente Interior, la he abrazado cuando la he notado triste y me he reído cuando disfrutó contándole anécdotas a su Querido Diario.

 

La espera constante

La Adolescente que fui esperaba, esperaba siempre. Esperaba una llamada, una invitación, un beso. No tenía iniciativa, sabía que eso no le correspondía a ella, que siempre era Él quien daba esos pasos. Él no tiene nombre, o tiene muchos, no importa porque la espera era siempre la misma. Y entre tanto esperar y adaptarse a las circunstancias, nunca cerraba ciclos.

Hoy es Él, mañana Él tiene otro rostro, pero aparece sin que la Adolescente que fui dijera «la historia con Él se acabó». De hecho, a veces Él volvía, para quedarse durante dos frases de mi Querido Diario, pero volvía. Esa Adolescente que fui no supo cerrar etapas porque tampoco supo poner límites.

 

 

Las frases lapidarias

La Mujer Consciente que soy abraza con amor a la Adolescente que escribió en su Querido Diario me halaga que Él se haya fijado en mí, es maravilloso, tengo miedo de que Él no me responda, y aunque el no ya lo tengo, tengo miedo de que me lo diga. Anhelo tanto el sí que me obsesiona (a este Él mi Adolescente le pidió salir y como se lo tenía que pensar, en su infinita generosidad Ella le dio un mes en el que ella quedaría, como siempre, esperando. Finalmente ese Él le contestó con el temido No), y a veces pienso que si no se da prisa un día le voy a perder y Él se va a quedar sin mí.

 

El Amor Verdadero

Mi Adolescente querida, mi Niña preciosa: no esperes más, no eres pasiva. Actúa siempre siguiendo los dictados de tu corazón (y más adelante entenderás que también los de tu Útero). Ese Él no existe, es una sombra que el patriarcado ha puesto para que aspires a algo que, por suerte, no existe. Es tan maravilloso decir No, como decir Adios. No bailes al son de sus deseos, danza al ritmo de los tuyos. Cuando dices No y marcas tu espacio, tu sanctasantórum emocional, alejas a quienes se alimentan de tu espera y acercas a quienes disfrutan de tu compañía. Si no contesta, si no se da prisa, si no te ve, es porque Él tampoco se mira, porque alimenta su baja autoestima destrozando la tuya. No es ningún halago que alguien como Él se fije en ti, lo normal es que lo hagan quienes saben apreciar tu Luz, la misma que ellos irradian.

Bájalos del pedestal, Él pasa a llamarse Sujeto Anónimo, Mancha de un Recuerdo Lejano. Ciérrale la puerta, cierra ese ciclo, levántate de la silla en la que has estado tantos años esperando, sonríe e ilumina con tu belleza al mundo entero. Te mereces encontrar el Amor Verdadero, el que tú misma te regalas a cada momento.

¡Qué guapa estás desde que te quieres tanto!

Mi Sagrado Masculino

Las Mujeres nos conectamos con nuestra esencia encontrando la energía primigenia del Útero y sintiendo aquí la energía de la Diosa, que se enraíza en la tierra y asciende a la luna, convirtiéndonos en un canal de conexión entre el plano material y el espiritual, entre nuestro chakra base y el chakra coronario. Somos canalizadoras de la energía del Sagrado Femenino y receptoras de sus bendiciones; somos Una con la Diosa.

Esta conexión cuando se alcanza es preciosa, porque como Mujer quiero sentirlo y vivirlo en todo su esplendor. Pero una parte de mi energía es más activa, más racional, y también es creadora. Mi Sagrado Femenino puede parir desde su Ser, pero para dar Vida a otro Ser Humano necesita de ese Sagrado Masculino. Necesitamos de esa energía en nosotras, pero antes de buscarla en un compañero, activemos la nuestra propia.

 

 

¿Tengo entonces energía masculina corriendo por mis chakras?

Así es, tenemos energía sagrada femenina y también masculina. Nuestro segundo chakra, donde reside el Útero, en nuestro caso es femenino, pero el tercero, según yo lo veo, es masculino, es nuestro centro de poder activo, donde reside el poder personal, la fuerza, es el plexo solar, situado dos dedos encima del ombligo.

Los chakras, a medida que suben por el canal energético hasta la coronilla, van despegándose del plano material para acceder al espiritual.

El chakra uno, como podéis imaginar, es el más terrenal, donde residen los instintos básicos, el impulso, la primera acción. Es también el chakra del miedo y de la sexualidad. Para mí, este chakra es andrógino, puesto que es un centro de evacuación y liberación, como lo es el chakra dos con la sangre menstrual o el semen, pero la expulsión en el chakra uno es universal. ¿Adivinas donde está? Hay quien lo sitúa en el perineo, y otros directamente en el ano. Ambas zonas son centro de placer y debilidad tanto para hombres como para mujeres. Es más, por esta zona se encuentra el punto G masculino, y esto es interesante porque, como pasa con la Mujer, cuando se nos estimulan puntos erógenos en nuestra zona sexual se despiertan historias ancestrales y propias relacionadas con bloqueos sexuales y experiencias negativas, se activan miedos puesto que en el chakra dos también hay memorias de miedos a nivel sexual.

Despertamos a la Mujer herida pero también conectamos con las heridas del Hombre, y más cuando se han tenido relaciones íntimas con ellos. Si sano mis miedos y acepto la energía masculina, porque muchas Mujeres tenemos memorias de miedo con los hombres, podré activar mi chakra uno y permitir que mis centros energéticos se activen con otra energía más fluida y complementaria.

Me dijeron que nuestra energía no es dual, masculina y femenina, sino andrógina, quedándose lo mejor de ambas y fusionándose lo que tienen en común. Así pues, reconozco a la Diosa empoderada que Soy y permito que mi Dios se manifieste y se integre con Nosotras.

El chakra 4, situado en el corazón, también es para mí un chakra andrógino. ¿No es el Amor universal y lo sentimos Hombres y Mujeres por igual?

El linaje materno

Como Mujeres, somos formadas en un útero y heredamos en él todas las memorias de nuestro linaje ancestral femenino, es decir, de todas las Mujeres de nuestra familia por parte de madre. Dichas memorias se guardan en el Útero, y en el momento de nuestra menarquía, nuestra primera menstruación, empiezan a aflorar en nosotras. Historias de desamor, traición, abandonos, desvalorización, abusos, se manifiestan en nuestro inconsciente y en nuestra menstruación, llevando a diferentes desequilibrios como la amenorrea, la menorragia o incluso los síntomas premenstruales. De la misma manera, cuando conseguimos estar en paz con nuestra feminidad y nuestro linaje, nuestra menstruación se regula y desaparece el dolor.

El hecho de que no duela no significa que nuestro linaje esté sanado, pero sí que estamos conectadas con nuestra feminidad y que tenemos conciencia de la importancia y energía del Útero.

 

Será así por tanto más fácil acercarnos a nuestro linaje materno. Imagina que las Mujeres, como creadoras de vida que somos, tenemos un pacto establecido con nuestras Mamás, que es el de preservar el clan. De la misma manera, este pacto que se halla en el inconsciente colectivo se lo heredaremos a nuestras hijas. Tenemos un hilo de unión muy fuerte con Mamá, porque es el ejemplo de Mujer que conocemos y porque ella nos ha enseñado como preservar nuestro sistema familiar. Es normal que nos parezcamos a ellas, y que reconozcamos actitudes suyas en nosotras.

 

Separarnos de los patrones que no nos gustan de Mamá y empezar a crear los nuestros supone romper con lo que ella nos ha enseñado, y por tanto, la traicionamos. 

 

 Cuando era niña tenía mucho cuidado de no borrar la escritura de mi madre de la pizarra porque la extrañaría. Joyce Rachelle

 

Y ojo, no estoy hablando solo de enseñanzas conscientes sino sobre todo de aquéllas que nuevamente habitan en el inconsciente colectivo

Por ejemplo, Mamá no fue feliz en su matrimonio, porque Papá la maltrataba. Si yo como Mujer adulta conozco a un hombre maravilloso que me trata bien, posiblemente haré sin darme cuenta todo lo posible por destruir esa relación y buscar un hombre que se parezca a mi padre, y no necesariamente por esa búsqueda de la niña interior hacia su padre o un complejo de Electra, sino para serle fiel a Mamá. Yo no puedo ser feliz en el amor cuando Mamá no lo ha sido, porque entonces me separo de ella, la abandono y renuncio a los mandatos de mi clan. Y es muy probable que a nivel racional cuando le plantee esto a mi Mamá, ella me diga que no sea tonta y que disfrute de mi relación. Pero la fidelidad al linaje materno está por encima de cualquier relación.

Ni que hablar tiene que esta fidelidad al linaje tiene un fuerte matiz patriarcal, porque la Hija que imita los patrones de la Mamá también lo hace con las parejas, y las enseñanzas que heredamos son patriarcales.

Fíjate como las memorias que nombré en el primer párrafo están relacionadas con el amor de pareja. El empoderamiento femenino y en este caso menstrual busca Mujeres que acepten y amen su linaje, que les agradezcan las enseñanzas transmitidas y que le pidan permiso a ese clan femenino para avanzar a su manera, con sus propias creencias. De esta forma, se libera ella y libera incluso a las Mujeres de su estirpe, aunque ya no estén vivas. La Niña Interior que habita en mí se desapega de Mamá y pasa a ser acunada por la Mujer que soy. Con esta sanación, tanto ella como las generaciones posteriores heredarán memorias de autoestima, de firmeza, de amor hacia sí mismas y hacia los demás, y con esta liberación te aseguro que las menstruaciones serán armónicas y nada dolorosas.

 

No tengas miedo de mirarte, hazlo y encuentra a tu Niña Interior. Sonríele y ábrele los brazos, verás como corre amorosamente hacia ellos.

 

Descansa, todo va bien

Tu Útero es un lugar para guardar memorias de amor, para crear vida, para dar luz

Las historias de dolor relacionadas con ser Mujer, las vivencias de nuestras Ancestras, todas ellas las guarda nuestro Centro de Poder, nuestro Caldero Sagrado que merece ser vaciado y purificado.

Tu Útero es tu segundo corazón, flanqueado por los ovarios que te recuerdan tu función como Mujer y tu capacidad de reproducción, y no sólo hijos, sino también ideas y proyectos.

Recuerda que la menstruación es un parto donde soltamos, dejamos ir y fluimos con la vida.

La Diosa custodia y mima tu Útero, lo observa desde fuera y al mismo tiempo habita en él. Lo ilumina y colorea con los tonos que tú desees ponerle, y hace que ese espacio sea tu sanctasanctórum, tu verdadera zona de confort a la que puedas acceder siempre que lo desees.

 

No hay sendero más hermoso que el que me lleva hacia mí misma

 

Este centro de creación es tu base de abundancia

En él habita tu luna con sus cuatro fases, habita tu flor de belleza, habita tu sabiduría y tu energía creadora.  Y este centro se expandirá hasta donde tú desees que lo haga, recuerda que tiene raíces y que sus límites pueden ser ilimitados.

Los motores que activan el funcionamiento de tu Útero son de tecnología sencilla: Amor, Alegría, Belleza, Intuición, Prosperidad, Compasión y Fluidez. Sólo tú eliges cuántos quieres activar y cuándo deseas hacerlo. No hay prisa, sólo escúchate.

Sabiendo que esta máquina armoniosa trabaja dentro de ti, incluso cuando no tienes útero, porque no tener el órgano no te hace no tener Útero, puedes relajarte con la tranquilidad de saber que, cuando algo necesite tu Útero, la Diosa te hará llegar el mensaje. ¿Qué puede salir mal?

 

Descansa, abandónate en la paz que te ofrece tu Útero. Todo va bien.